Inicio Arturo Soto Renuncian tres en la UEPC; son acusados de extorsión a gaseras

Renuncian tres en la UEPC; son acusados de extorsión a gaseras

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Apenas ayer se documentaba en este y otros espacios periodísticos los avances en materia de transparencia y rendición de cuentas, un tema que está indisolublemente ligado con el combate a la corrupción y en el que mucho tiene que ver la mano dura, que es correctiva, pero también preventiva.

Me explico: ayer trascendió la renuncia voluntaria de tres funcionarios del área de inspección de seguridad, empleados de la Unidad Estatal de Protección Civil, que fueron denunciados por empresas gaseras con sede en Ciudad Obregón, acusándolos de presuntas prácticas de extorsión.

La contraloría estatal tiene en sus manos el expediente de este caso y se encuentra integrándolo para, en caso de confirmar que hay elementos que acrediten la comisión de delitos penales, más allá de las faltas administrativas que compete sancionar a la Contraloría, turnar el caso a la Fiscalía Estatal Anticorrupción.

Se tuvo conocimiento del caso a través del sistema de denuncia anónima, lo que comprueba la utilidad de este tipo de denuncias.

Los involucrados en este caso son un director, un director de zona y un inspector. La denuncia tiene que ver con presuntas amenazas de cierre, y hostigamiento a los dueños de las empresas gaseras para que “se pusieran la del Puebla” después de verificaciones en las que encontraban irregularidades que, obviamente también tendrían que ser corregidas.

No se sabe exactamente cómo operaban estos tres ex funcionarios, pero se tiene documentado que en el pasado sexenio, lo usual era la famosísima táctica del “policía malo y el policía bueno”. Esto es: primero llegaban los inspectores, revisaban las instalaciones y equipo, encontraban irregularidades y le entregaban al dueño o al encargado de la empresa, una notificación que invariablemente tenía como destino una altísima multa.

Momentos después llegaba otro funcionario ofreciendo sus servicios de mediación para “desaparecer la notificación” y por ende la multa, a cambio, claro, de una no tan módica contribución a los ingresos extra nominales de los servidores públicos en cuestión.

Ignoro si los tres funcionarios implicados ahora operen con la misma táctica, pero el hecho cierto es que fueron denunciados y como una forma de protegerse decidieron presentar su renuncia voluntaria, lo cual por cierto no los exime de responsabilidades si la contraloría y/o la FAS encuentran pruebas que acrediten la comisión de faltas administrativas o delitos.

Como sea, este caso debe servir para alentar a los ciudadanos a denunciar malas prácticas de los servidores públicos, y para desalentar a éstos de cometerlas.

II

Y también por rumbos de Cajeme, pero por el lado de las buenas noticias, este municipio será incluido como prioritario en la estrategia de seguridad nacional, lo que implica incrementar la presencia de elementos federales y reforzar los trabajos de coordinación.

Lo anterior, a partir de una solicitud de la gobernadora Claudia Pavlovich, atendida por el sub secretario de Planeación, Prevención, Protección Civil y Coordinación, Leonel Efraín Cota Montaño, con quien se reunió ayer antes de partir rumbo a España a una gira de promoción económica del estado.

El refuerzo de acciones de seguridad en aquella región es una demanda que los cajemenses están pidiendo a gritos, tras una escalada de violencia que no cesa y que si bien es cierto ya suma años, en los últimos meses se ha vuelto dramática.

III

Ya parece un lugar común aludir al sepulcral silencio o la espectacular maroma para omitir o justificar prácticas del nuevo gobierno federal, que se parecen mucho, aunque a veces superan a las que paulatinamente fueron desgastando a los anteriores gobiernos hasta llevarlos al despeñadero de la credibilidad.

La polémica inició cuando David Alexir Ledesma Feregrino fue nombrado subdirector de Comunicación en el Conacyt, institución señera de la academia, la docencia y la investigación científica y tecnológica. No abundaremos en su persona porque las redes sociales han sido pródigas en imágenes y datos sobre el muchacho. Baste decir que no terminó sus estudios de Química y cursa el tercer semestre de Comunicación.

No llegó por méritos académicos o profesionales, sino por amiguismos, por decir lo menos, con la diputada Dolores Padierna, esposa de René Bejarano, y de Jenaro Villamil, hoy director de medios públicos del gobierno federal.

No se despejaba la polvareda cuando apareció Edith Arrieta Meza, subdirectora de la Comisión Intersecretarial de Biodiversidad de los Organismos Genéticamente Modificados. La señora es diseñadora de modas.

La justificación que dio Conacyt a través de un farragoso boletín de prensa raya en lo cómico, si no fuera tan dramático. Básicamente sostiene que la señora nació en el campo y conoce mucho sobre la siembra de maíz. De cualquier forma, ya fue cesada. El otro muchacho permanece en su cargo.

Si esto hubiese sucedido en cualquier otro gobierno anterior, la comunidad científica y académica ya estuviera arrimando leña a la hoguera del amiguismo, el compadrazgo y las filias políticas. Hoy las voces que se han alzado en ese sector contra los nombramientos, son excepcionales.

Pasa lo mismo con los funcionarios que omitieron incluir propiedades millonarias en Houston, en sus declaraciones patrimoniales.

Antes, Manuel Bartlett, director de la CFE dio a conocer una lista de ex funcionarios federales ligados a empresas relacionadas con el sector energético y prácticamente los acusó de corruptos, traficantes de influencias y conflictos de intereses. Algunos salieron a desmentirlo sin que tuvieran contrarréplica. Ayer, Bartlett se reunió con Carlos Ruiz Sacristán, uno de los implicados, “en los mejores términos”, según reza el boletín respectivo.

Al paso que van, las conferencias mañaneras se convertirán en una mala copia de La Tremenda Corte, aquel icónico programa cómico de la radio y la televisión cubana, cuyo personaje principal respondía al nombre de José Candelario Trespatines, hijo de Doña Mamita y Pototo.

Así está la cosa.

IV

Al filo de la media noche, ya para cerrar esta columna, nos llegan noticias desde el Altiplano donde se encontraba reunida la dirigencia nacional del PT, discutiendo el caso Sonora, y concretamente el tema de la coordinación parlamentaria en disputa.

No había mayores avances en la discusión, salvo en un punto: inició el proceso de expulsión de Rodolfo Lizárraga como militante del partido, por ende, como coordinador parlamentario. Lo que sigue es la liquidación del personal que contrató para auxiliar a la bancada petista, aunque en realidad trabajaban básicamente para él.

Hoy habrá noticias en ese sentido.

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