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Corrupción legal

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Alejandro de Anda

“Todo hombre tiene su precio; lo que hace falta es saber cuál es” José Fouché. Político francés.

LO CLAROEl primer organismo garante de los derechos del ser humano, la ONU, ha enfatizado el privilegiar gobiernos humanistas.

De esta manera, la Constitución Mexicana es una Carta de derechos garantistas de quienes habitamos este país.

Por tales motivos es destacable que las universidades del país pongan énfasis en la materia- la Universidad Autónoma de Tamaulipas puso en marcha los posgrados que atienden los derechos humanos. Maestría y doctorado que enaltecen el enfoque que faculte a los graduados en la observación de la discriminación, del derecho a la educación a la salud, a la seguridad como objetos de estudio y de señalamientos prioritarios a los gobiernos establecidos.

Los poderes legislativo, ejecutivo y judicial, se enriquecerán de la formación adecuada del capital humano especializado en la materia. 

LO OSCURO. Muy de moda, muy político y muy vendible.

El tema del combate a la corrupción es junto a la inseguridad y la falta de empleo los asuntos de hartazgo social que con la ayuda de la mercadotecnia, encumbran a políticos y descobijan a aquellos que amasaron fortunas mal habidas.

Y la sociedad reconocemos en alguna medida, las acciones que abonan a hacer menos pronunciada la brecha entre esa desigualdad de riqueza que beneficia a los que especulan de los recursos emanados de contribuciones tributarias del pueblo.

Pero la corrupción es mucho más que eso. Conocemos por las filtraciones, los casos incómodos de los que torcieron los caminos en su favor, cuya mención apenas merece recordarles como portada de la revista ‘Hola’ y que ya hasta se divorciaron.

La sociedad señala a los que atrapan en videos contando dinero, pidiendo cooperación, hablando de recursos para campañas, pero poco sabemos a cabalidad de la corrupción legal.

Ese espinoso renglón que faculta a quienes administran los dineros públicos y que establece parámetros para publicar –o no- las reglas de operación para adquirir bienes y servicios, obras y contratos en cualquier orden de gobierno.

O que les da la potestad de ‘bajarle un poco’ a lo concursado, para que no se convierta en licitación pública nacional y poder invitar sólo a los preferidos.

Pero no es el único sentido de la corrupción legal que se hace al amparo de la ley.

También las desincorporaciones patrimoniales. Así muchas de las propiedades del estado mexicano, han pasado a manos de gente de mediana riqueza que a la postre, se trasformaron en poderosos empresarios. De esos que hoy controlan hasta el espectro telefónico celular, mencionando ejemplos.

Y más allá. Esa ‘variación de la ley’ es quizá la más cotidiana de las fases de la corrupción con la que nos enfrentamos en el día a día y es a su vez, la más invisible.

En Madrid, España, una empresa intermediadora consolidó una desincorporación de viviendas sociales municipales (1 mil 860 viviendas) que le redituó dos millones de euros en comisiones a esta filial de Blackstone, en ‘sociedad’ con los funcionarios municipales que con ley en mano, ‘plancharon’ la operación.

El remate ocasionó una pérdida de 30 millones de euros al erario público. Todo legal.

La evasión de las responsabilidades tributarias, los traslados de riquezas a paraísos fiscales por parte del sector privado, es otro de esos cotidianos ejemplos que acaso valdría la pena preguntarse cómo se podrá legislar y sentar precedentes en este combate especulativo al fenómeno de la corrupción, que es de igual o mayor presencia al que se publicita.

COLOFÓN: La corrupción no es sólo los sobornos y las malas prácticas. También implica la especialización legal que nos obligará a su vez, a especializarnos en combatirla. Preocúpese cuando le den recibo fiscal los tránsitos… 

alejandrodeanda@hotmail.com

@deandaalejandro

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