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Una buena y otra mala

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Tenemos dos opciones de abordaje para los Entretelones de este martes: la buena es la disposición de servicios de salud para alrededor de 80 mil personas de seis municipios, al concluirse el equipamiento del Hospital General de Magdalena, como el mejor ejemplo de cómo un evento de crisis, puede derivar en acciones de gobierno de beneficio para la gente.

Y la mala, es que por primera vez en muchos años, los sindicatos de académicos y manuales de la Universidad de Sonora estallaron sus huelgas de forma simultanea en la máxima casa de estudios de la entidad, en un conflicto laboral que creímos no concretaría, dado que las bases de negociaciones contractuales en instituciones de educación superior, fueron aplicadas por un gobierno federal presuntamente afín a la tendencia ideológica de quienes mandan en el sindicalismo universitario.

Pero primero lo bueno que representa el que la gobernadora Claudia Pavlovich haya constatado el equipamiento de última generación tecnológica y operación del Hospital General de Magdalena, el mismo donde a mediados de febrero, fue puesto en el visor de la opinión pública, cuando por falta de espacio se negó el servicio a parturienta y luego frente a la emergencia y necesidad de una incubadora, personal médico construyó una con un garrafón de agua para estabilizar a la recién nacida.

Francisco Javier Zepeda Munro

Son dos las buenas noticias que hay que destacar en ese caso, porque además que la creatividad del personal médico logró que la bebé atendida de forma artesanal goce de cabal salud, la gobernadora puso en marcha el programa “Cero Rechazo” en áreas de urgencias de hospitales que opera su administración y constituyó un fondo de 200 millones de pesos para dotar de lo necesario para atender con efectividad dichas emergencias.

Y lo mejor de todo, potenció las acciones para concluir con el equipamiento de las flamantes instalaciones cuya infraestructura física está sobre casi cinco mil metros cuadrados, con 30 camas censables, que ofrece servicios de psicología, dental, vacunas, medicina interna, oftalmología, cirugía general, ginecología y pediatría, para usuarios de seis municipios de la región, que en términos generales se requirió de una inversión de 406 millones de pesos.

Teníamos rato que no cubríamos una gira de trabajo de la mandataria estatal y la verdad es que resulta motivante su entusiasmo cuando está en contacto directo con la gente y más tratándose de su solar nativo donde por supuesto se le tiene superior afecto y se nota, incluso en el alcalde del PAN, Francisco Javier Zepeda Munro, principal impulsor junto al cuerpo de regidores del cabildo, para que dicho nosocomio lleve el nombre de Doña Alicia Arellano, magdalenense y para más señas, mamá de la gobernadora del Estado.

La gobernadora con el titular de Salud, Enrique Claussen

Pero para poder hacer buena la solicitud que se le hizo a la mandataria, primero deberán de convencer a la prestigiada primera mamá del Estado de Sonora, quien como dijo su hija, es muy terca y no es de las que le agrada el que espacios públicos lleven su nombre, “pero por mi no queda”, dijo la gobernadora visiblemente emocionada.

Artífice de que de una situación de crisis como lo fue el citado rechazo de servicio se haya convertido en un impulso para resolver carencias de equipamiento, lo es sin duda el secretario de Salud, Enrique Claussen Iberry, quien como ven, en 45 días logró revertir carencias de equipamiento y de espacios, mediante una efectiva aplicación de recursos para beneficio de los habitantes de esa región.

Lo que fue una crisis con tintes dramáticos a mediados de febrero, este martes fue de un ambiente de fiesta y de buena onda por todos lados y no es para menos dadas las flamantes instalaciones y equipos ya en operación, con un personal médico, enfermería, trabajo social, técnicos de laboratorio, directivos y demás, muy entusiasmado frente las facilidades que ahora tienen para atender a la gente.

Estallan STAUS y STEUS la huelga en la UNISON

Fue muy importante ese evento y no por nada el soporte operativo del mismo secretario técnico del Ejecutivo, Epifanio Salido y su mano derecha e izquierda, Flor Ayala Robles Linares, a quien nos dio mucho gusto saludar luego de varios meses de no divisarla ni de lejos.

Y va la mala de este martes dos de abril, ya que se concretó lo que se percibía como inevitable dada la inmovilidad de las posturas de las autoridades de la Universidad de Sonora y la de los representantes del STAUS y el STEUS, en el marco de una negociación fallida que dejó sin clases a miles de estudiantes a partir de las seis de la tarde, con una perspectiva sumamente compleja que podría prolongar el conflicto.

Confesamos que hasta antes de las asambleas generales que realizaron ambos sindicatos, confiamos en que prevalecería cierta congruencia en la base laboral universitaria, por cuyos rumbos es de sobra conocida la política de recortes presupuestales que aplicó el gobierno de Andrés Manuel López Obrador contra instituciones de educación superior e investigación científica, cuando también es de sobra conocida sus simpatías con las causas de la Cuarta Transformación.

Horacio Valenzuela Ibarra

Al momento de retacar estos Entretelones, Cuauhtémoc González e Israel Arredondo, dirigentes del STAUS y el STEUS respectivamente, encabezan el ritual de colocar las banderas rojinegras en todos los accesos del campus en Hermosillo, a la vez que lamentan el que la autoridad universitaria no haya atendido sus exigencias de un incremento salarial del 8.2 por ciento directo al salario y 2.5 de incremento a prestaciones, en lo que respecta al STAUS.

Desde un par de horas antes, las asambleas generales de ambos sindicatos votaron en favor del paro. Los académicos agrupados en el STAUS votaron 734 a favor de la huelga y 668 en contra, con 21 votos nulos; en tanto que los manuales del STEUS, 788 decidieron por la huelga y 694 en contra, coincidencia de esos sindicatos hermanos que no había ocurrido desde hace alrededor de 30 años.

No luce muy bien la situación dada la lejanía de las posiciones, que no creemos que cambien desde la perspectiva patronal, ya que ese 3.35 por ciento que ofrece la UNISON de aumento directo al salario, es el criterio que se ha aplicado en negociaciones similares en instituciones públicas de educación superior del resto del país, cuando además desde perspectiva del gobierno del Estado tampoco será posible entrar al quite, porque también ha sido objeto de drásticos recortes presupuestales impuestos por el gobierno de la cuarta transformación.

Estupideces de la nomenclatura del PAN contra sindicatos, Unison y Estado

Mucha tarea tiene enfrente Horacio Valenzuela Ibarra, quien como secretario del trabajo batalló en tareas de conciliación y acercamiento frente a la irreductible posición sindical y la imposibilidad de la autoridad universitaria para satisfacer sus demandas, pero que ya con la huelga estallada, deberá multiplicar esfuerzos y superar una situación que da armas a los tradicionales enemigos de la universidad pública que aprovechan estos conflictos para cubrirla de desprestigio.

En esta etapa de la negociación, eso deberían privilegiar Cuauhtémoc, el Israel y el rector Enrique Velázquez, cuando ya personajes de la calaña del dirigente estatal del PAN, Ernesto Munro y sus chalanes tipo Luis Ernesto Nieves, vomitan verdaderas estupideces y falacias como esas de asegurar que todos los años ocurre lo mismo y hasta responsabilizan a la gobernadora del estallamiento, cuando es de sobra conocido que no es de todos los años, porque si bien en la negociación pasada el STEUS se fue a la huelga la cual fue declarada ilegal y en menos de una semana se levantó y hasta ahí.

Eso deben de cuidar quienes negocian la solución de esa huelga y nos atreveríamos a elucubrar que quien podría desquitar la chuleta es el superdelegado Jorge Taddei Bringas, quien bien podría utilizar su influencia para que sus colegas sindicalistas le bajen rayitas a sus exigencias para que no le metan ruido a la federación ya en la picota por los recortes presupuestales a universidades.

Esperemos que entre las partes negociadoras prevalezca la responsabilidad y compromiso con nuestra querida Alma Mater, su buena imagen y el interés superior de la base estudiantil, para que en muy pocos días se llegue a las coincidencias y al levantamiento de la huelga, para de esa forma, mojar la pólvora a especímenes retrógradas que pululan en el espectro político estatal, que por su carencia de escrúpulos y por su sobrado oportunismo, incurren en estupideces como las ya citadas de Munro y el güerito, solo con el fin de patear derechos laborales, desprestigiar a la Unison y atacar al Estado.

Martín Matrecitos

Y un verdadero galimatías causa la representación de MORENA en el Congreso del Estado, luego de su responsable actuación en la barrabasada que pretendieron cometer en contra de Manuel Ignacio Acosta Gutiérrez el PAN y segmentos emboscados del PRI que buscan revancha en contra del exalcalde de Hermosillo, por agravios reales o imaginarios.

Tanto el dirigente estatal, Jacobo Mendoza, como los diputados Pollo Castelo y Martín Matrecitos, debieran tranquilizar la hormona y no caer en la trampa de quienes quieren hacerlos ver culpables por negarse a participar en un mamotreto sin pies ni cabeza y no dejarse meter a un costal repleto de incompetencias y de malas intenciones.

Hicieron bien al no hacerlo y otra cosa es que ya entrados en justificaciones argumenten que insistirán en ese jueguito pero ya encarrilados en la legalidad, que en todo caso deberán entender y aceptar que ya por la vía del juicio político ya nada tiene n qué hacer y que las alternativas de instancias judiciales, no son los diputados los que tienen la responsabilidad de interponer denuncias.

Mejor cállense y disfruten que actuaron de forma correcta.

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