Inicio Bernardo Elenes Habas Crónicas para la historia (No. 82).- María Mona Obregón Tapia, última hija...

Crónicas para la historia (No. 82).- María Mona Obregón Tapia, última hija del General, muere en Cajeme.-

90
1

Crónicas para la historia (No. 82).- María Mona Obregón Tapia, última hija del General, muere en Cajeme.- Tenía cinco años de edad cuando asesinaron a su padre.- Creció en El Náinari, al lado de su madre y sus hermanos 

Bernardo Elenes Habas

María Mona Obregón, nació en 1923, en el Castillo de Chapultepec, cuando su padre, el General Álvaro Obregón Salido, cumplía el penúltimo año como Presidente de la República.

Concluido su mandato -1924-, se regresó a Sonora. Primero a la región del Mayo y luego a la Hacienda Náinari, donde estableció su hogar al lado de su esposa María Tapia Monteverde y sus hijos Álvaro, Mayo, Alba, Francisco, Mona, Cenobia, y Ariel.

Cierto, había procreado también en su primer matrimonio con Refugio Urrea en Navojoa, a Humberto, Refugio, Álvaro, todos ellos Obregón Urrea.

El General de mil batallas, fijó desde El Náinari, las raíces del desarrollo de Cajeme, cuando éste tenía categoría de Congregación; dándole, con su impulso, calidad de Comisaría en 1925, y dos años después, 1927, el nivel anhelado de Municipio.

Fue en la Hacienda Náinari, durante noches de profunda reflexión y el contacto con sus amigos del grupo Sonora que prevalecían en el Gobierno de la República, cuando decidió, nuevamente, regresar a la Silla del Águila, lanzando su candidatura, una vez que Plutarco Elías Calles, a la sazón Presidente, reformó la Constitución para que fuese posible su postulación.

Y lo logró. Ganando las elecciones el 1 de julio de 1928.

Pero su destino estaba trazado. No ejercería el poder desde la Presidencia de la República, porque cuando celebraba su triunfo en el restaurante La Bombilla, el 17 de julio de 1928, fue asesinado a balazos, por -registra la historia oficial- un fanático católico: José de León Toral.

Con la muerte de doña Mona, mamá del Tavo Vargas, se apaga, pues, la última voz de los hijos del legendario General de Siquisiva. Ella había recibido por tradición oral el trazado humano e histórico de su padre –tenía 5 años de edad, cuando fue muerto-.

Su mamá, doña María Tapia, también vivió en El Náinari luego de la muerte de su esposo, donde vio crecer a sus hijos. Una vez lograda la familia y definidos rumbos y destinos en la vida de sus integrantes, aceptó radicar en la casa de su hija Mona en Ciudad Obregón, quien había enviudado de Octavio Vargas en 1946  y cuidaba de su único hijo, Octavio.

En ese hogar, era latente la figura de Álvaro Obregón Salido. Dos mujeres, esposa e hija, reconstruían cotidianamente su vida, sus pasos, sus batallas. Lo recordaban, una niña, la otra mujer, con sus uniformes olorosos a pólvora, humo recogido en los campos de batalla de la Patria.

La tarde del 1 de junio de 2019, a los 96 años de edad, falleció en Cajeme por complicaciones de su edad, la última hija del expresidente de México Álvaro Obregón Salido.

Sus restos fueron expuestos en un velatorio de Ciudad Obregón, y posteriormente, tras las honras fúnebres en Catedral, llevadas sus cenizas a Huatabampo, donde descansa al lado de la tumba de su padre y de sus hermanos Ariel y Cenobia.

——o0o——

1 Comentario

Dejar una respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here