Inicio Arturo Soto Alcances, potencial y viabilidad de una oposición moralmente derrotada

Alcances, potencial y viabilidad de una oposición moralmente derrotada

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Imaginemos una marcha en Hermosillo, en cuya descubierta marchen codo a codo “El Pato” de Lucas, Ernesto Munro, María Dolores del Río, David Figueroa Ortega, Miguel Ángel Armenta y algunos liderazgos de organizaciones tipo Provida, Chalecos Amarillos, las mujeres católicas que se han manifestado en el Congreso contra el aborto y/o el matrimonio igualitario, entre otros.

Diversos partidos políticos, entre ellos los que dirigen en Sonora los personajes citados líneas arriba, están convocando a una marcha el día 1 de diciembre próximo, cuando se cumple el primer año de la toma de protesta a Andrés Manuel López Obrador.

Ante esto, surgen muchas interrogantes y no pocas consideraciones acerca de los alcances, el potencial y la viabilidad de lo que parece comenzar a tomar forma de una alianza opositora, motivada en buena medida por el resultado electoral del año pasado, que barrió del mapa político-electoral a esos partidos, exacerbando como no se veía desde hace décadas, el presidencialismo mexicano.

Los convocantes a esta marcha ya lo han hecho en otras ocasiones con magros resultados. Lo hicieron el 1 de julio, primer aniversario del triunfo de Morena, y el presidente y su partido respondieron con el AMLO fest, un evento que los superó abrumadoramente. Eso llevó a que el 1 de septiembre el presidente declarara su citada frase: “la oposición está moralmente derrotada”.

De septiembre a la fecha, se han suscitado eventos que han impactado negativamente en los niveles de aceptación del gobierno de la 4T, señaladamente el “culiacanazo”, el “episodio Bavispe” y las rispideces en el debate por el paquete presupuestal 2020; también el espectáculo de la elección interna de Morena donde reaparecieron las tribus y sus reyertas, así como la elección de Rosario Piedra Ibarra en la CNDH y el asilo a Evo Morales, que han polarizado a la opinión pública.

De acuerdo con algunas mediciones, el presidente ha perdido hasta 20 puntos en sus índices de aceptación durante los últimos dos meses.

En el papel, esto debería ser suficiente para que una convocatoria opositora sacara a las calles a decenas de miles en todo el país, sin embargo tengo la certeza de que esto no va a ocurrir, básicamente por dos cosas.

La lucha de la oposición a la 4T está lejos de parecerse en tiempo, divisas y liderazgos a la que encabezó Andrés Manuel López Obrador. 

Un año no parece suficiente para pensar que, por ejemplo, los priistas puedan encabezar una cruzada contra la corrupción, algo que suena más como un mal chiste. O que los panistas pontifiquen sobre seguridad pública, cuando tienen las manos manchadísimas de sangre después del calderonismo y, aunque Felipe Calderón ya no está en el PAN, sí está en México Libre, una de las organizaciones convocantes a la marcha. 

Hay que considerar también el impacto que pueda tener la incorporación de Javier Sicilia a esta convocatoria.

Por otro lado, la estrategia de la oposición en las redes sociales es la de dispararse con más frecuencia de la debida, balazos a sus propios pies. 

A toda hora y todos los días anatemizan y vituperan a los votantes por AMLO que, como si no lo supieran, fueron más de 30 millones de mexicanos y mexicanas. Pendejos, chairos, indios, ignorantes, les dicen.

“¿Ven como sí están bien pendejos?”, les escupen en la cara a cada rato, y luego les piden que voten por ellos. Eso no parece una estrategia que rinda frutos, sino más bien una que reafirma el voto pro AMLO.

Es cierto que el ejercicio del poder desgasta a todo gobernante y AMLO no es la excepción, pero de eso a que la oposición pueda reagruparse y conformar un gran frente que le dispute la hegemonía, hay un largo trecho todavía. Sobre todo si se considera que desde el poder presidencial se ha construido toda una estructura clientelar que en el pasado reciente nutría a otros partidos y organizaciones.

Veamos en el terreno de lo local, las suspicacias y resquemores que despierta una convocatoria en la que aparecen priistas, panistas, perredistas y Movimiento Ciudadano, a los que la coalición encabezada por Morena no sólo dejó sin base social, sino que también les cooptó buena parte de sus liderazgos. 

Volvamos a imaginar esa estampa en la que aparezcan de la mano, por ejemplo María Dolores del Río con Neto Munro; David Figueroa con Damián Zepeda; Miguel Ángel Armenta con El Pato de Lucas; Carlos Navarro con las señoras de Provida y las señoras de Provida con los perredistas.

Sí, es cierto que la coalición “Juntos haremos historia” amalgamó en Sonora una combinación hasta hace poco inimaginable entre la extrema izquierda y la extrema derecha que proverbialmente, se tocaron. Pero ignorar el proceso y los contextos en que se dio este fenómeno sería pecar de ingenuo.

En fin, el 1 de diciembre lo veremos y comentaremos.

II

Por obvias razones, me pareció natural que el Salón Gobernadores latiera ruidosamente, expandiendo al compás de esos latidos sus techos y paredes.

Cómo no, si allí estaban los padres, los abuelos, las tías, las hermanas, los amigos, hijos y nietos de quienes ayer recibieron el premio estatal del deporte y los que fueron entronizados en el Salón de la Fama, entre ellos Oscar Valdez Fierro, uno de los deportistas más jóvenes en recibir ese honor, si no es que el más joven.

Y es que detrás de cada galardonado hay una historia de vida llena de vicisitudes, victorias y fracasos; complicaciones y sacrificios que difícilmente pueden ser explicados y mucho menos entendidos por quienes no han pasado por todo ello.

La gobernadora Claudia Pavlovich entregó el premio estatal del deporte 2019 (que incluye un cheque por 55 mil pesos) a la atleta paralímpica Rebeca Valenzuela Álvarez, doble medallista de oro en Lima en la prueba de jabalina; bronce en el mundial de Dubai en la prueba de bala (y con esa medalla, pase para Tokio 2020); el segundo lugar fue para la pesista Noemí Rodríguez Lugo y el tercero para Jennifer Villalobos Gómez, lanzadora adaptada de jabalina.

Como prospecto deportivo, el joven de 16 años José Eduardo Chávez Espinoza fue reconocido por romper la marca nacional Sub 16 en lanzamiento de martillo, y Miguel Ángel Flores Castañeda fue reconocido como entrenador del año por sus resultados en la formación de atletas de tiro con arco.

En esa misma ceremonia se entronizó a la clase 2019 del Salón de la Fama del Deportista Sonorense, integrada por Francisco Mouet (Beisbol); Óscar Valdez (Boxeo); Javier Platt (Softbol); Manuel Camacho (Softbol); Nicolás Andrade (Basquetbol); Arturo Rodríguez (Basquetbol); Manuel Muñoz (Futbol); y el periodista Óscar Villacarra (cronista deportivo).

En el ámbito local se hizo lo propio y la alcaldesa Célida López entregó el premio municipal del deporte a la arquera Alejandra Valencia, cuyos sonados éxitos han llevado de orgullo a México en competencias internacionales, y el premio de la juventud a Michelle Itzel Félix Soto, estudiante de Derecho en la Unison, meritoria en la Fiscalía General de Justicia del Estado y fundadora de Jóvenes por la comunidad AC.

En el evento estuvo presente el medallista olímpico Fernando Platas, acaso el clavadista con más logros en la historia del país, y se reconoció a 19 jóvenes hermosillenses destacados por sus logros deportivos en categorías infantil, juvenil, abierta, mejor entrenador y mejor patrocinador. 

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