Inicio Dr. Cesar Alvarez Pacheco El orden de los decesos, no altera el resultado.

El orden de los decesos, no altera el resultado.

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México es un territorio donde la muerte es una realidad espantosa que nos determina y cuestiona en todos los ámbitos de la vida; pero, sobre todo, las tendencias y magnitud que tiene la mortalidad en nuestro país ponen en severa tensión a una sociedad que jamás había estado tan amenazada al menos en los últimos 50 años. Y uno que otro “progre” diga que la esperanza de vida hoy es mayor, les tengo noticias: la pandemia y la violencia, vinieron a cambiar hoy esas cifras.

La amenaza epidémica que hoy enfrentamos se inserta en esta compleja realidad de tristeza y violencia que todo inunda: asesinatos, masacres y fosas clandestinas, al lado de feminicidios, violencia en los hogares, pobreza y empleo precario, todos factores que, entre otros, conducen a sociedad a un callejón sin salida. No es la primera vez en que, cuando se creía que no podía caber más dolor y desesperación en México, nos golpea una emergencia sanitaria que provocará una dura emergencia económica, que amenaza con llevar a la pobreza a millones, y a profundizar la vulnerabilidad de otros tantos. Sabemos que podría haber hasta 35 mil fallecimientos por el covid19; esto la convertiría en la quinta o sexta causa de muerte en el país; y más allá de la relevancia que esto tiene, debe comprenderse que dadas las comorbilidades que se registran en la mayoría de las personas que fallecen, nuevamente es la pobreza, la mala alimentación, a la par de un inexistente sistema de protección y seguridad social universal de calidad, lo que está provocando el deceso de miles de personas que no debieron morir. Al termino de la semana pasada, nuestro país superaba los 110 026 casos de coronavirus, también en la semana que pasó, poco después de que el gobierno federal anunciara la “nueva normalidad”, se registró una cantidad alarmante de fallecimientos, aumentando en 40% la mortalidad de una semana a otra; en tan solo 24 horas se registraron 1 092 fallecimientos, una cifra tan alarmante que el subsecretario tuvo que salir a aclarar, al igual que el presidente en sus (irresponsables) giras, que solo eran registros y que no precisamente habían fallecido en las ultimas 24 horas, sin embargo si a esos números les ponemos un día mas o un día menos, lo cierto es que no van a recuperar su vida, por lo que el comentario, no ayuda mucho. Al día siguiente se reportaron 816 fallecimientos y al viernes cinco de Junio, 625 fallecimientos mas. Si estas cifras, poniéndolas en el día y fecha que les guste, no les es alarmante, entonces no se sorprenderán ya de nada. Al termino de la semana se registraron 13 170 fallecimientos, y se espera que alcancemos la cifra de mas de 35 mil fallecimientos de aquí a Octubre. Como sonorense no dejo de sentir pena y tristeza por las victimas de un agresivo virus que no respeta sexo, edad ni condición social, mucho menos profesión en donde colegas médicos ya han perdido la vida. En este momento, a nivel mundial, México se encuentra en el último lugar de aplicación de pruebas y en primer lugar de letalidad. Quizás el hecho de que no se realicen más pruebas sea el motivo del por qué el porcentaje de letalidad es el más alto que en ningún otro país. Es decir, a más pruebas se incrementa el número de contagiados (no porque haya más, sino porque no se están contando en este momento) y eso cambiaría el porcentaje de letalidad, pero también, cambiaría la posición en el mundo con respecto a otros países con mayor número de contagiados. Por supuesto que hay otras variables a considerar, por ejemplo, el alto porcentaje de personas con obesidad y diabetes que han sido contagiados y que son más vulnerables que la población de otros países, o el porcentaje de letalidad de los intubados de hospitales particulares con los públicos que, a decir del senador Germán Martínez en una entrevista con Ciro Gómez Leyva en esta semana, es de 0% en los primeros y más del 80% en los segundos. Y muy probablemente tenga razón, por que coincide con los ensayos clínicos que se han estado estudiando.

En este caso, tal vez influya que los médicos y enfermeras de los hospitales públicos no cuentan con los insumos e infraestructura suficientes para atender a los contagiados, tal y como lo han denunciado una y otra vez desde que empezaron a recibir a los primeros pacientes, y en donde por cierto, muchos fueron amedrentados y amenazados. En ese contexto, los gobernadores están en lo correcto al no aceptar un solo semáforo y exigir que se les incluya en el análisis del plan para regresar a la nueva normalidad y, que se les aclare cuáles son los recursos que el gobierno federal aportará a cada estado para darle la seguridad a sus gobernados de que no habrá más contagios y que, si los hay, habrá la infraestructura, insumos y recursos humanos para atenderlos y no morir en el intento.

Dr. César Álvarez Pacheco

cesar_ap@hotmail.com

@cesar_alvarezp

Huatabampo, Sonora.