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Mis activos intangibles

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Buscando una respuesta fuera.

Leí una publicación la semana pasada,  donde una mujer pedía opinión de como curar una decepción, que no cumplió las expectativas la persona con la que se casó.

Variadas fueron las respuestas como hay cabezas en el mundo, unas positivas, otras sensatas, y otras tantas alocadas y descabelladas.

Algo que me llamó la atención fue como los dichos y refranes se hacen presentes en nuestra vida, en nuestros pensamientos y en la forma inconsciente o anestesiada de responderle a la vida. Porque te lo comento, porque leía yo “Un clavo saca otro clavo”, vámonos de farra y nos tomamos unos tequilas y digo unos porque “uno no es ninguno, dos es uno, y como uno no es ninguno volvemos a comenzar”, y un sinfín de dichos!!!

Porque hacer un alto en la vida, solo para observar  porqué pido una opinión a personas desconocidas buscando con lágrimas respuestas, sin darme cuenta que la respuesta está en mi interior.

La ilusión por algo o por alguien permite sentir emoción, sin darnos cuenta que puede crear una nube que cubre la realidad, distorsionando la imagen de las personas o de las cosas, dando origen a la frustración, o bien a la ruptura en cuanto a relaciones se trate.

Qué trae consigo una desilusión, pensando que ya estás muy segura (o) en la relación, es tu zona de confort, creyendo que se conoce a la persona, pero de repente la claridad, zaz!!  y de ahí la honestidad de tus pensamientos, fue ella quien creo falsas expectativas, la esencia de cada persona no cambia, es la misma, solo que todo esto comienza a crear un desequilibrio emocional, provocando miedo a lo desconocido que puede suceder, y que voy hacer.

Siempre he apelado a que seamos responsables de nosotros mismos, con la consiguiente invitación al trabajo de Autoconocimiento y Autoindagación, que me llevará a conocer mejor mis emociones, pensamientos y patrones de conducta.

El miedo es falta de amor, y el gran miedo sufrido por las personas es a ser abandonado, algo que quizás se vivió en la infancia, y no porque nos hayan dejado en casa de la abuela, o bien te hayan abandonado para ir a otro país, la primera separación y sentimiento de abandono que vive y experimenta el niño es cuando se le deja en el kínder, así que no se espante.

Retomando el tema, este miedo que se experimenta, enseña a dar mayor valor a nuestra persona, a recuperar el poder, a re-identificarme: cuales y cuantas son mis cualidades, que habilidades he desarrollado, como estoy capitalizando todo lo que sé, o acaso duré mucho tiempo en zona de confort, que el miedo, y la llamada decepción paralizó mi forma de pensar y ver la vida de una manera diferente?  Hice apego a quién? A la cuestión material, económica, o co-dependencia a la persona?, es una tarea sencilla de auto-observación, revisar mi neuro-semántica, para volver a poner a trabajar mi cerebro de manera correcta,  vivir el presente, presente; con coherencia, honestidad y dar paso a mi expansión nuevamente, dando rienda suelta a la creatividad liberando así las emociones.

Vuelvo a conectar con mi Yo interno, dejo de estar distraída por lo externo y enfoco nuevas metas.

Llorar una ruptura o una pérdida es necesario, vaciar el alma y la vasija de emociones que deja un mal sabor de boca, recordando quién soy, y lo que soy capaz de lograr mostrándome al mundo con mayor fuerza, evitando verme secuestrada por los pensamientos negativos recurrentes que me boicotean y sabotean la mayor parte del tiempo.

Entrar y hacer desorden en las emociones de una persona, no se vale; pero solo aquellas que no saben quiénes son, permiten al intruso ensuciar el interior y desequilibrar el estado emocional.

Solo recuerda que nuestro presente siempre tiene un mensaje que darnos, conviértete en observador y no un mero espectador donde no puedas ser protagonista de tu vida.

Hasta Pronto!!

Gaby Olivera

FB: Matices del Alma

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