Inicio Samuel Valenzuela Despiporre legislativo

Despiporre legislativo

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Más allá de saberse representantes populares así de forma genérica, es del dominio público que al menos 18 de los 33 integrantes de la 62 Legislatura no saben para qué fueron electos y a un año en el cargo, siguen adoleciendo de ignorancias sobre básicas cuestiones de técnica parlamentaria y formalidades jurídicas de obligado cumplimiento.

Quizás nos quedamos cortos en el cálculo anterior, pero para el caso es lo mismo tratándose de los efectos mediáticos que derivan de esa ya prolongada curva de aprendizaje que exhibe la pobreza intelectual que priva entre ilustres integrantes de la representación popular sonorense, pobreza que no se suple con sensibilidad social ni con buenos propósitos

Algunitas y algunitos están como la burrita de la canción de Pedro Infante, que cuando estaba por llegar a Aquimichú ya no quería caminar y daba unos pasos para adelante y otros tantos para atrás, tal como ocurrió el pasado martes, cuando después de una buena presentación de su agenda parlamentaria por parte de la bancada de MORENA, ya en sesión hicieron su papelito por ser incapaces de contener sus pasiones internas.

Independientemente de que alguna propuestas son verdaderas jaladas y no tienen pies ni cabeza, al menos se les observan muchas con ánimo para el trabajo, que ya sobre la marcha se darán cuenta de hasta donde llegan sus facultades respecto a las de otros poderes del estado, pero por lo pronto se dejaron ver voluntariosos y con ganas de chambear.

Jorge Taddei Bringas

Pero esa percepción se fue al caño del drenaje por la infantil y obsesiva actuación de la coordinadora Ernestina Castro Valenzuela, en contra del diputado Luis Armando Colosio Muñoz, a quien en plena sesión le notificó de su expulsión del Grupo Parlamentario de MORENA y lo acusó de bloquear los procedimientos jurídicos que formalicen la exclusión de dicha bancada.

Como el de Magdalena no está manco ni mudo y además es el presidente de la directiva, reaccionó lapidario y prácticamente mandó a estudiar a la exoperadora al servicio del PRI en Cajeme, al señalarla como ignorante de los procedimientos para concretar tal trámite e invitarla a que tales diferendos se traten en lo interno y no en sesión del pleno.

Como se trata de pleitos ajenos, el resto de las bancadas se mantuvieron respetuosamente distantes, pero con evidente fruición y más cuando el diputadito El Pollo Castelo salió con sus tradicionales estulticias para apoyar a su coordinadora, así como cuando defendía las incompetencias, además de corruptelas de sus anteriores jefes del PAN.

O sea, lo que parecía una buena jornada legislativa morenista, se perdió en el mitote que se traen en contra de Colosio Muñoz y ni como ayudarlos, porque además andan al garete por la ausencia de algún liderazgo que los conduzca por rutas productivas, ya que ni modo que el perezoso Jorge Taddeilo haga o el mismo Jacobo Mendoza, ya que también andan urgidos de lo mismo.

Filemón Ortega Quintos

Y ese asunto va para largo y dará mucho más de qué hablar luego de las revelaciones del presidente del Poder Legislativo respecto a que don Taddei y don Mendoza se asumieron como agencias de colocaciones para meter en el Congreso del Estado a sus recomendados sin tomar en cuenta la opinión de los diputados, y que para acabarla de fregar, esos recomendados no sirven para nada, dice.

“Ah doña Ernestina, pobrecita. Una señora que está totalmente fuera de sí. Doña Ernestina no conoce los procedimientos, ya tiene un año y ya debió haber aprendido; lo que como presidente me presentan a mí en el orden del día es una orden de la CRIP y eso es lo único que hay”, apuntó el magdalenense para refutar eso de que esconde oficios para evitar su lectura en el pleno.

Así es como pierden de forma miserable el tiempo en la Cámara de Diputados y como ese ámbito es colegiado, la consigna es dejar hacer o no hacer nada, que ya a la hora de dictaminar o de abordar en el pleno los distintos temas, se va enterando uno de como corre el agua con esa bola de improvisados que bien podrían ser considerados como accidentes electorales.

Pero no sólo en el grupo de MORENA se cocinan habas, ya que como se habrán enterado, el diputado por el PT, pero leal a las consignas de MORENA, Filemón Ortega Quintos, tuvo la ocurrencia de aceptar la comisión de proponer una iniciativa de decreto para reformar la Ley del Notariado del Estado de Sonora, sin saber absolutamente nada, sí, absolutamente nada sobre ese tema y por eso se le ocurrió que debe eliminarse la posibilidad de que los suplentes de Notarios no sean familiares en primera línea y que tampoco se les otorguen patentes de titulares.

Karina Gastelum, presidenta del Colegio de Notarios, en conferencia de prensa

Ortega Quintos es médico, licenciado en medicina familiar y tenemos entendido que ejerce allá en Huatabampo, aunque no sabemos si por su ejemplo alguno de sus hijos o hijas también haya escogido la medicina como profesión y quienes si así es el caso, aspiran que al paso del tiempo se hagan cargo del consultorio de su padre.

Ese sería su derecho y natural aspiración, incluso sin necesidad de pasar los estrictos condicionantes que deben superar quienes quieran ser aspirantes a notarios y más los que quieren tener la patente de notario, sean parientes o no de quien está en posición de ser relevado por retiro o fallecimiento.

Tenemos la impresión que a Ortega Quintos lo mandaron a una batallita a pecho descubierto, como reacción al bote pronto al darse a conocer que está abierta la vacante de la notaría 112 y que entre los alrededor de 120 aspirantes se sumaron Erick Iván Jaimes, secretario de la Consejería Jurídica del Gobierno del Estado y el exdelegado de la PGR, Darío Figueroa Navarro.

Sabe si así sea, pero por lo pronto, la propuesta del diputado petista adolece de la parte más sustantiva de cualquier propuesta de reforma: del conocimiento, de la consulta y la opinión de quienes va dirigido el efecto de lo que propone, porque como bien lo imaginamos, para nada fue tomado en cuenta el prestigiado gremio de profesionales de la fe pública que preside la joven presidenta del Colegio de Notarios del Estado de Sonora, Karina Gastelum Félix.

María Inés Aragón Salcido

Este día hubo conferencia de prensa en la sede del notariado estatal, que convocada para estimular la participación en este mes del testamento y recalcar las facilidades para disponer de dicho documento, sirvió de espacio para abundar de forma muy amplia sobre el ejercicio de este gremio de profesionales del derecho y qué dice la ley respecto a cómo se puede llegar a ser depositario de la fe pública.

De entrada, es cuestión de revisar el listado de las 111 notarías de toda la entidad para constatar que es una falacia señalar como constante o generalizada la presencia de familiares directos en suplencias o que en los procesos de sustitución se haya registrado una línea de sucesión familiar, que cuando se da el caso, deben cubrirse estrictas formalidades de ley que incluye exámenes de oposición y cubrir un acabado perfil académico profesional.

Categórica la primera mujer que lidera al notariado sonorense al comentar sobre lo inconstitucional y violatorio a las garantías individuales de la propuesta del diputado Ortega Quintos e incluso, por ser de tan evidente errata jurídica, ni siquiera se le dio alguna importancia a tal propuesta y más categórica la directora de notarías, María Inés Aragón Salcido, quien con la ley en la mano hizo toda una diversidad de precisiones respecto a los procesos para obtener primero la categoría de aspirante a notario y luego para poder obtener la patente de notario.

Reconocen trayectoria y legado de Don Javier Robinson Bours Almada

Además puso en claro que en la actual administración estatal sólo se ha creado una nueva notaría, la 112, cuyo titular deberá ser nombrado en las siguientes semanas; durante muchos años el número de notarías en la entidad fueron 100, correspondiendo a Guillermo Padrés crear 11, que dicho sea de paso, una cuya sede está en Sahuaripa, fue regalada al groupie rockero Alan Munro, hijo del dirigente estatal del PAN, Ernesto Munro.

Aleccionadora jornada periodística en una conferencia de prensa donde de lejitos nos tocó saludar a nuestro añejo amigo subsecretario de gobierno, Gustavo de Unanue Galla y platicar con influyentes fedatarios como Máximo Reynoso Othón; el vicepresidente del colegio Gabriel Ignacio Alfaro Rivera; el reconocido abogado José Julio Rascón Soria que imparte fe pública en la notaría 57 de Huatabampo, así como con el hermosillense René Luna Sugich, entre otros.

Y este espacio y mi familia también nos sumamos al orgullo por el reconocimiento y homenaje que fue objeto Don Javier Robinson Bours Almada, al recibir del Grupo FEMSA y el TEC de Monterrey, el Premio Eugenio Garza Sada 2019, reservado para personalidades que se destacan por su contribución al bienestar social y al desarrollo educativo y económico de este país.

Don Javier con sus hijos Eduardo, Javier, Ricardo y Rodrigo Bours Castelo

Tenemos el honor de conocer al patriarca de una gran familia, quien para decirlo pronto, es el papá del mejor gobernador que ha tenido Sonora, además de haber sido alcalde de Cajeme, diputado federal, impulsor para que el TEC de Monterrey ubicara en Ciudad Obregón su primer campus foráneo; reconocido pionero en la mecanización del campo, además de fundador y/o cofundador de empresas como Bachoco y Megacable.

Por supuesto que en la ceremonia de entrega anduvieron Eduardo Bours Castelo y sus carnales Javier, Ricardo y Rodrigo, al menos son los que alcanzamos a divisar en el material gráfico del evento y quienes cual debe, acuerparon a su progenitor en ese momento estelar donde se le reconoció su legado.