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Firme con la honestidad

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En un contexto de escenarios inquietantes, alentador el hecho de que Sonora se mantenga como el registra los mejores resultados en materia de transparencia, honestidad y rendición de cuentas en el ejercicio de los recursos financieros, tal como lo determinó la Auditoría Superior de la Federación.

En conferencia de prensa dominical, el contralor Miguel Ángel Murillo Aispuro informó de ese nuevo cero monto por aclarar sobre el uso y destino de presupuestos correspondientes al segundo informe de cuenta pública del 2018 emitido por el máximos organismo de fiscalización de este país.

Luego de la porqueriza padrecista, es menester subrayar que una de las primeras instrucciones de la gobernadora Claudia Pavlovich fue imponer condiciones de estricta honestidad en el ejercicio de su administración, lo cual ha rendido evidentes resultados, ya que en los últimos cuatro informes de la ASF no se han hechos observaciones sobre el gasto federalizado en la entidad, que en lo que respecta al último, dichas cero observaciones fueron sobre 14 mil 234 millones de pesos los cuales fueron ejercidos con eficiencia, oportunidad y con sentido de las prioridades.

Bien por Murillo Aispuro al cacarear el huevo frente a la claridad del gasto de acuerdo a auditorías aplicadas a los fondos del Ramo General 33 (Aportaciones Federales para las Entidades Federativas y Municipios), Ramo General 28 (Participaciones a Entidades Federativas y Municipios) y Convenios Federales (Seguro Popular, Fortalecimiento Financiero), entre otros.

Miguel Ángel Murillo

Y tal indicador que refleja la firmeza de la gobernadora para que se mantengan los estrictos controles en el manejo de los recursos financieros en su administración, se extrapola a los informes de resultados de la cuenta pública estatal, que fiscaliza el Instituto Superior de Auditoría y Fiscalización cuyas observaciones también están prácticamente en cero en las que se refieren al gasto de los tres poderes del Estado, particularmente el del Poder Ejecutivo.

Por lo demás, frente a manejos miopes por obsesivos antisindicalismos y por conveniencias de orden político electoral, excelentes las precisiones respecto a la conclusión de operaciones de una empresa maquiladora en Sonora, por parte del titular de economía, Jorge Vidal Ahumada y el Secretario del Trabajo, Horacio Valenzuela Ibarra.

No. resulta un despropósito atribuir al sindicalismo el que la empresa textilera Gildan (Cactex-Alstyle), haya decidido cerrar sus plantas en Agua Prieta y en Hermosillo, lo cual ocurrirá durante el primer semestre del año próximo.

Ambos funcionarios estatales subrayaron que tal migración empresarial no responde a situaciones particulares sobre el ambiente para la inversión y generación de empleo en Sonora, ya que tales cierres también serán en las plantas que dicha empresa tiene en Baja California, Campeche y Mérida, toda vez que para efectos de competitividad Nicaragua y Honduras ofrecen costos de mano de obra más baratos.

Horacio Valenzuela Ibarra y Jorge Vidal Ahumada

Enfáticos en la descripción de la problemática de negocios que esgrimieron los directivos de la empresa en fuga, luego de irresponsables declaraciones de un dirigente empresarial local, que atribuyó dicha decisión a presuntos abusos sindicales, enfoque hilarante si se toma en cuenta que la mudanza es de todas las plazas que tiene en México.

Ni al caso meter en esa polla al dirigente estatal de la CTM, Javier Villarreal Gámez, y con ello no queremos decir que abusos de sindicatos no existan, si no que en este caso no aplica y tampoco aplica el que se diga que no se atienden los dos aspectos básicos para impulsar el desarrollo económico de la entidad: certidumbre laboral y jurídica y eficiente e intensa promoción de Sonora como polo de atracción para la apertura de nuevas empresas y crecimiento de las que ya operan.

Primero, alrededor de mil 700 trabajadoras y trabajadores que quedarán sin fuente de trabajo serán liquidados al 100 por ciento, y con bonos y prestaciones integradas, en un trámite ya pactado con los directivos de la empresa y bajo la estricta supervisión de la autoridad laboral y en los siguientes meses se intensificarán acciones de apoyo para encauzar esa fuerza laboral hacia otras opciones de empleo en otras fuentes de trabajo.

Y segundo, podrían considerarse mínimos los efectos negativos de la salida de esa empresa, cuando en los próximos meses se concreta la instalación de nuevas empresas como Younger Optics; AT Engine/Aerotech; Teleperformance/Call Center; Flex, ubicada en San Luis Río Colorado, DBL Leather en Caborca; Planta de beneficio minero “San Javier”; Parque fotovoltaico Iberdrola; Ampliación mina “La Herradura” en Caborca; IDMM (Radiall), en Ciudad Obregón.

Javier Villarreal Gámez

Además, están las ampliaciones en proceso de Magna, Lear, MartinRea, Ford, Constellation Brands, Gondi, así como los desarrollos inmobiliarios: Monterosa, Altosano, Torres Jaime Félix, Torre Bulevar Kino y adicionalmente se tienen nuevas franquicias sonorenses o unidades de venta como: Green Garden Salads (unidad 26); Aloha Dance Guaymas; Papaleria Danny (10° tienda); Jung Real Food; Spin Hiit Gym y Doraditos.

Como dato adicional, en un plazo de dos meses estarán inaugurando otras que se suman a por ejemplo Shimtech (Inglesa); Kale Fans (China); Sun Mall; Parque fotovoltaico de Acciona (España); Parque fotovoltaico de Zuma Energía y Kal Tire, entre otras más.

O sea, 20 mil nuevos empleos generados hablan de un buen ambiente en Sonora y que en efecto hay un buen complemento entre quien promueve la inversión con el responsable de generar un ambiente de paz laboral adecuado que atraiga el interés de inversionistas.

Mientras tanto, no podemos dejar de lado en esta entrega el acelerado proceso de degradación declarativa que sufre el presidente Andrés Manuel López Obrador, en lo que se percibe una torpe estrategia más para la distracción ciudadana luego de tantas incompetencias y torpezas en los diversos rubros de su administración.

Ovidio Guzmán mantiene de cabeza a la 4T

Desde el 17 de octubre pasado, la aristocrática nomenclatura de la cuarta transformación vive horas negras, con desatinos tras desatinos al más alto nivel gubernamental, donde permean improvisaciones e incompetencias, ocurrencias y aliento a la confrontación, arrogancia y cerrazón frente a la crítica.

Luego del ridículo mundial por la fallida captura de Ovidio Guzmán López en Culiacán, esto se asemeja a una bola de nieve que arrasa todo a su paso con cotidianos desbarres, auto desmentidos, rectificaciones, fantasías divinas, insulto a la crítica, aval a la inconstitucionalidad y hasta elucubraciones conspirativas.

Constituidos en un complejo mazacote, Andrés Manuel López Obrador, Alfonso Durazo, Cresencio Sandoval, Olga Sánchez Cordero, entre otros que integran peligrosa cofradía de presuntos iluminados, han emprendido la vía de la ruptura constitucional, en sus afanes de recuperar el bono democrático que se les diluye entre las manos.

En infamante “Línea de Tiempo”, de una puntual cronología de hechos o de seguimiento a un manual para distraer a la gente sobre lo importante, de llamar la atención el acelerado proceso de degradación del discurso y de dichos de quienes se han asumido como los salvadores de la patria y su actuación como gobierno nos lleva a todo lo contrario.

Jaime Bonilla y Olga Sánchez Cordero

Miren, de resumir una posible solución integral a esta grave crisis, la mejor recomendación sería dar por terminadas las encíclicas presidenciales mañaneras y limitar la exposición mediática de López Obrador, porque a fin de cuentas, es al pueblo de México al que le muerde la mano, quien en la elección de julio del 2018, una inmensa mayoría de votantes le quitó el bozal.

Recurrimos a tal alusión luego del histórico insulto proferido en contra del ejercicio del periodismo en este país, por quien ha perdido el sentido de la proporción y la decencia en la interacción de un gobierno que se presume democrático, con una sociedad y medios de comunicación críticos y que en su mayoría fueron puntales fundamentales para que en mala hora, la tercera fuera la vencida.

El llamar perros sin bozal a representantes de medios de comunicación que le hacen preguntas incómodas en sus homilías matinales y que además de reclamar el que le muerdan la mano, subrayar que tiene mayor respeto por los perros, es un parteaguas en la historia de este país, en el contexto de las relaciones entre medios de comunicación y el poder público y que pinta de cuerpo entero la arrogancia y el desequilibrio mental del presidente.

Por supuesto que se reconoce que su precaria situación emocional se deriva de los efectos de su desatinada gestión en materia económica que tiene al país en una crisis peor que la de 1994 por aquel famoso error de diciembre; en seguridad pública las cosas están peores que nunca, en tanto que en el rubro de la gobernabilidad la conducción es con las patas e incluso ya se habla del rompimiento de facto con el pacto federal con las entidades federativas.

Este es un cuento de nunca acabar, porque todos los días los mexicanos nos amanecemos con perlitas que en conjunto podrían servir para erigir un monumento a la incompetencia y a la irresponsabilidad, ya que como se habrán enterado, a López Obrador se le debió pasar alguna dosis medicamentosa que lo llevó a elucubrar sobre eventuales conspiraciones sobre un golpe de estado contra su gobierno.

AMLO, sin bozal

Un día antes, la secretaria de Gobernación puso fin al mito de sus virtudes constitucionalistas al validar lo que había invalidado en diversos foros respecto al término del período de gobierno de Jaime Bonillaen Baja California, en un patético papelito que incluso asqueó a notables de MORENA, dada la doble moral de la ministra de la corte en retiro, quien ingenuamente reconoció que una cosa dice en privado o cuando cree estar en privado y otra en público.

Todo se desencadenó a partir del torpe operativo, el ya conocido como el culiacanazo, cuyo clímax fue cuando primero se dio a conocer la identidad de quien lo realizó y luego se rectificó mediante una sarta de inconsistencias de parte del presidente, cuyos dichos al respecto confirman que en efecto, vive en una fantasía, en un mundo paralelo que como pompa de jabón le construyen todos los días sus aduladores.

Pero en ese inter del culiacanazo y sus diarreas tuiteras sobre golpes de estado o perrear a representantes de medios de comunicación, vino a Sonora para dialogar con etnias y aprovechar presuntos ambientes místicos y ancestrales, para compararse con Jesucristo y recrear revelaciones presuntamente divinas.

Pero sus intemperancias respecto a que en México no hay condiciones para un golpe de estado y a partir de que en efecto no las hay, más que nada se tratan de retorcidas y pervertidas expresiones con el fin de victimizarse y una desesperada argucia para recuperar lo que a diario pierde de una sociedad mexicana cada vez más decepcionada de su gobierno.

Resulta una soberana estupidez pretender hacer creer que las críticas sean periodísticas o no hacia sus frecuentes torpezas e incompetencias, son la cabeza de playa para un golpe de estado en contra de su gobierno, cuando en todo caso debería de tomarlas y atenderlas para mejorar o rectificar las políticas públicas que su administración, que en la mayoría de los casos, lo tienen sumido en el descrédito, sin que abone nada el que en lugar de atribuir la lealtad del ejército la imposibilidad golpista, asegure que es por ese mítico apoyo popular que pierde todos los días.

Así las cosas, la primera medida que debería tomarse para reencauzar la vida institucional de la presidencia de México, es que a López Obrador se le vuelva a colocar el bozal que el electorado le quitó en julio del año pasado, así como también se lo deben poner a otros de su cercano círculo para que no sigan mordiendo a quienes los pusieron donde están.