Inicio Samuel Valenzuela Reacomodo de calabazas

Reacomodo de calabazas

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Ya perdimos la cuenta de las veces que hemos estado en la juntada anual convocada por Ricardo Bours Castelo y Abel Murrieta en el rancho Nacapule, que al norte de Batacosa, municipio del Quiriego, por tres días cada mes de enero se convierte en Abelandia y punto de confluencia de un complejo caleidoscopio sociopolítico, cultural y económico.

Pero como nunca en la edición 23 celebrada este fin de semana, dicho espectro multi dimensional ofreció tantas y tan diametrales novedades, en el contexto de la cambiante correlación de fuerzas político-electorales que velan armas para la batalla que viene en el 2021 y donde por lo pronto, los partidos parecen brinca-brinca, con nuevos perfiles que migraron con todo y aspiraciones, y Abelandia es el lugar ideal para tales definiciones o para mostrarlas.

Por supuesto que hay quienes prefieren la posición de observadores y los más, quienes vamos al disfrute de la amistad, la plática, la buena mesa y la mejor música, que en nuestro caso cumplimos hasta la saciedad desde el mediodía del viernes y hasta el mediodía del sábado, a la vez de la toma de apuntes mentales con el fin de entender o comprender como va el acomodo de las calabazas en la carreta electoral del 2021.

Por lo regular, el viernes de rock es un espacio en el cual más que la polaca, se impone la convivencia que en esta ocasión y distinto a otros años, no fue tan multitudinaria, pero que reunió el perfil de masiva y eso sí, con la presencia de ese complejo caleidoscopio donde de forma relajada conviven expriistas, expanistas, neopanistas, neomorenistas, morenistas, panistas, priistas, así como también los no confesos que navegan entre esas y más tendencias.

El anfitrión de Abelandia

Nosotros nos quedamos con lo agradable y gratificante que resulta la interacción con tantos y tantos amigos que solo Abelandia puede hacer posible y eso toma la mayor parte del viernes y parte de la madrugada del sábado y que en esta ocasión, por compromisos ineludibles en Hermosillo, ahuecamos el ala a eso del mediodía, cuando ya se comenzaba a escuchar la tuba, la redova y el acordeón.

La jornada previa dio para el hartazgo y dentro de lo más destacable, es que se afianza la condición de precandidato de Movimiento Ciudadano a la gubernatura del principal anfitrión de la pachanga, el hasta hace poco militante del PRI, Ricardo Bours Castelo, quien durante varias horas estuvo acompañado por el secretario general de ese partido, Jorge Alvarez Máynez, el diputado federal Jorge Russo y el regidor Gustavo Almada y una nube de ataviados con camisetas alusivas al movimiento naranja y al motivo de la juntada, que se resumió en RBC21.

El expriista y ahora perfilado por el PAN para contender por la gubernatura, Antonio Astiazarán Gutiérrez fue el primero de los perfiles que arribó a la pachanga, acompañado por panistas de Cajeme y no, no disponemos de ningún indicio respecto a eventual coyuntura de alianza con el MC, así como tampoco le damos mayores explicaciones a la presencia del influyente personaje de MORENA, Alfredo Gómez Sarabia, director de Agua de Hermosillo.

Antonio Astiazarán, otro aspirante a la gubernatura

Pero vamos por partes, porque también ahí el exalcalde, exdiputado local y federal, Faustino Félix Chávez, honrando la amistad de años con los anfitriones, así como el caso de Germán Robles, meramente de relaciones públicas y eventos especiales del Gobierno de Sonora, quien hasta donde estuvimos, fue el mayor representante del gabinete estatal en esa juntada.

Otros añejos amigos del convocante, Guillermo Silva Montoya, del equipo cercano y comprometido con el mejor perfilado para contender por el PRI a la gubernatura, Ernesto Gándara Camou, así como el casi paisano Paulino Cuamea o Marcelo Calderoni, ahora evidente comprometido con la causa boursista, así como Martín Lugo o Julio Ulloa, revelado como “El Alma de la Fiesta” cuando la jornada para honrar el rock clásico se convirtió en un desordenado culto al rock en español, destacando en ese sentido el también experto en logística de Abelandia, Alberto Flores Chong.

También por ahí nuestro amigo y experto en seguridad pública, Antonio Gutiérrez o e legendario Roberto Tapia Chan; Gilberto Otero, Ambrosio Escalante, Eliseo Rodríguez, Alberto Rodríguez Parra, el profe de Puerto Peñasco, Gerardo Figueroa, el guaymense Manuel Villegas, Wenceslao Cota, Bécker García, Juan Antonio Gutiérrez y un altero así de identidades en pleno disfrute de ese columpio anual.

Dos exgobernadores de Sonora flanquean a quien quiere ser

De este párrafo en adelante, los Entretelones dominicales tendrán un abordaje de oídas, ya que como decíamos al principio, compromisos en Hermosillo nos obligaron a ahuecar el ala de Abelandia poco antes del mediodía y por eso no fuimos testigos presenciales de lo más chuqui de la juntada, ya que como se sabe, llegaron al lugar los exgobernadores Eduardo Bours Castelo y Armando López Nogales, así como el mejor por no decir el único del PRI posicionado para lo que se viene en el 2021, Ernesto Gándara Camou.

Pues nos hubiera gustado saludar al mejor gobernador que ha dado Sonora hasta ahora y semblantear personalmente lo que se comenta como un espacio de reconciliación, no solo en lo que se refiere a “El Borrego”, luego de aquel encontronazo en el 2009, aunque tenemos entendido que tal asunto ha hace tiempo fue superado, pero como sea, el verlos platicaren tan buen talante resulta muy buena onda.

Tenemos varios años de estar en Abelandia y en un par de ocasiones nos hemos quedado hasta el domingo y no tenemos ningún registro de que en ese lugar hayan coincidido los carnales Ricardo y Eduardo, destacando esa leyenda cuando el aún gobernador de Sonora fue prácticamente echado del festejo, en el marco de aquel rompimiento del llamado Yaqui Power con la administración boursista, sin que tengamos idea de porque López Nogales no aprovechaba la invitación anual.

Quizás sea algún asientito que quedó cuando el de Cananea prefería a Ricardo como aspirante a la gubernatura que a Eduardo y obviamente, los registros gráficos del encuentro, muestran que ya muy atrás quedaron los efectos de aquella aplanadora que le pasó por encima a López Nogales en la contienda interna de noviembre del 2002.

Excompañeros de partido, amigos y aspirantes a la gubernatura

Además, las circunstancias han cambiado y al menos formalmente, el único Bours que permanece en el PRI es Eduardo, ya que Ricardo y Rodrigo le buscan por otros horizontes, uno que de inicio anunció que iría por la vía independiente por la gubernatura pero que el MC le ofrece una tabla que evite el complicado trámite de ir sin partido, esa vía que al Pipigo lo llevó a la actual regiduría en Cajeme.

En momentos determinantes la familia Bours se amalgama fuertemente y si Ricardo consigue del MC no que creyó se le negaría en el PRI, seguramente lo acuerparán, aunque no faltan las elucubraciones respecto a que está abierta la posibilidad de acuerdos que ubican al Toño, a Ricardo y al Borrego como partes de un frente común para enfrentar a MORENA, lo cual, desde nuestra perspectiva, no creemos ocurra por las fortalezas de los egos de los protagonistas y sus aspiraciones tan largamente aplazadas. 

O sea, los vemos enfrentados en las elecciones del 2021, pero por lo pronto la convivencia entre ellos, juntos o separados, fue chingona y la verdad, de haber sabido que se haría esa conjunción de perfiles, por supuesto hubiéramos demorado nuestra fuga de la pachanga.

Los hermanos Bours Castelo y su influencia política, con ellos, Abel Murrieta

De las ausencias más marcadas, fue la de prácticamente todos los mandos medios y altos del gabinete estatal y si bien la misma gobernadora Pavlovich nos había comentado que esperaba abrir algún espacio en su agenda para caer al menos por un rato, obvio que no lo logró dada la intensa actividad cultural y culturera del Festival de Alamos, desde donde nos reportan excepcional ambiente, con la mandataria en plena convivencia entre la raza, cercana a la gente, relajada, afectiva, cálida y disfrutando el conciertazo que se aventó Emmanuel.

Pero obviamente está atenta a toda esa cambiante circunstancia político-electoral que marcará su sucesión en la gubernatura, donde los partidos lucen partidos, incluido el PRI, con nuevos perfiles emergentes en todos ellos y sobre todo, forzada a no distraerse en sus tareas para mejorar la calidad de vida de los sonorenses, mientras en la carreta se acomodan las calabazas o procura que se acomoden esas calabazas.

En fin, en esta nueva era de Abelandia fue notable la ausencia de liderazgos de corte priista que en el pasado tenían reservaciones aseguradas, aunque manteniéndose la tradicional pluralidad, cuando además, en esa fiesta la militancia en siglas salía sobrando, contrario ahora que el MC se manejó como una marca de nuevo registro.

La gobernadora Pavlovich en la fiesta cultural de Alamos

Y no, no vamos a regodearnos con la nueva ocurrencia de Andrés Manuel López Obrador relativa a rifar el avión presidencial, propuesta que de plano debe ser motivo de vergüenza nacional, pero que para nada supera los efectos del inicio de operaciones del Instituto Nacional de Salud para el Bienestar (INSABI), torpeza gubernamental histórica que podría causar más muertes que la guerra entre grupos del crimen organizado.

Increíble el que se haya echado andar ese mamotreto a partir de cero y que ahora el de Tabasco pida de plazo casi un año para que atienda la salud de los mexicanos sin servicios médicos de afiliación y que más bien que mal, eran atendidos a través del Seguro Popular.

Que no nos distraigan estupideces presidenciales; que lo importante no sea ocultado por la frivolidad y la perversa habilidad del presidente para el manejo de medios.