Es posible que la suerte esté echada e igual como ocurrió en la edición pasada, reuniones interinstitucionales, pactos y compromisos de coordinación y apoyo mutuo, y gestiones al más alto nivel, de nada sirvan y se mantengan inamovibles los recortes en la distribución del gasto federal en Sonora para el año próximo. 

El presupuesto federal actualmente en ejercicio en Sonora, fue objeto de un minucioso análisis y de propuestas de modificación, con reuniones de la gobernadora Claudia Pavlovich con la representación legislativa local y federal; con funcionarios del gabinete de la 4T, así como con el presidente Andrés Manuel López Obrador. 

No trascendieron mayores ajustes a no ser la ratificación del subsidio al consumo de energía eléctrica en la temporada de verano y si es que hubo otros acuerdos compensatorios o etiquetado del destino de más recursos para tal o cual programa, todo se pierde en la marabunta de la emergencia sanitaria por el Covid-19. 

En la formulación del presupuesto federal para la entidad para el 2021 las cosas lucen peores para la entidad frente a la miopía presidencial; el autoritarismo y tacañería de López Obrador hacia estados y municipios y a la abyecta sumisión de una mayoría legislativa en San Lázaro que más que representar a ciudadanos, representan a un partido político. 

Claudia Pavlovich

Carentes de dignidad y amor propio; chapoteando en la ineficiencia gubernamental que tiene a México en la peor crisis de la historia y embebidos en agendas particulares, poco o nada hay que esperar de Lorenia Valles, Wendy Briseño, Heriberto Aguilar, Javier Lamarque, Hildelisa González, Marco Antonio Carbajal y Manuel López, diputados federales de MORENA por Sonora. 

Y como en San Lázaro más o menos se sostiene la alianza premonitoria del actual desastre, denominada Juntos Haremos Historia, tampoco augura ninguna buena de parte de Ana Laura Beltrán (PT) ni de Manuel de Jesús Baldenebro (PES) y mucho menos de la cortesana Irma Villalobos (PES), quedando en minúscula minoría la panista Maddeleine Bonnafoux y el del MC, Jorge Russo. 

En otras palabras, la gobernadora Pavlovich deberá dar la pelea prácticamente sola para ver si puede rescatar algo de lo arrebatado y que se traduce en una sola obra de infraestructura programada para la entidad el año próximo y se trata de una ridícula inversión de menos de 400 millones de pesos, con la posibilidad, remota, pero al fin posibilidad, de que alcaldes de MORENA se sumen a sus gestiones porque los municipios son también muy golpeados por los recortes y eliminación de programas. 

Y al menos Célida López y Sergio Pablo Mariscal deberán ya estar curados de espantos para que nos los vuelvan a engañar con inversiones adicionales para conformarlos, porque ya ven en qué han quedado los 500 millones de pesos anunciados para cada municipio para ser aplicados en vialidades e infraestructura urbana, recursos que a ocho meses de anunciados siguen en el terreno de la demagogia. 

Célida López

Como decíamos, urge dignidad y amor propio para en lugar de andar de arrastrados sujetos a instrucciones de Palacio Nacional, se pongan la camiseta de los ciudadanos que además de pinchurrientas becas y pichicatos beneficios asistenciales, exigen entornos seguros, servicios públicos eficientes, más y mejores empleos, viviendas dignas, mejores servicios educativos y de salud, carreteras en mejores condiciones y posibilidades de mayor producción agropecuaria, minera y pesca. 

En este contexto excluyente que aplica la 4T contra los sonorenses, hay quienes con absoluta carencia de progenitora festinan el que las prospectivas sean tan negativas para esta entidad y hasta se den el lujo de alardear que como la representación legislativa federal sonorense de MORENA es dominante, nada se puede hacer para mejorar. 

Hasta el momento solo el coordinador de esa representación parlamentaria, Javier Lamarque ha emitido un estúpido posicionamiento con el que trata de justificar la marranada presupuestal perpetrada contra Sonora, que se resume en que los recortes obedecen a la baja de la recaudación fiscal de la entidad, que lo pinta cual es: un ignorante cuya inocua gestión legislativa se pierde en las marañas de su pereza y oportunismo. 

Bien el dirigente del PRI, Ernesto de Lucas y el del PAN, Ernesto Munro, quienes al menos retobaron con dureza e hicieron eco de las consistentes declaraciones de la gobernadora Pavlovich, quien de forma pública manifestó su extrañeza al enterarse de la mezquindad de la 4T y al anunciar que buscará la forma de que haya reconsideraciones. 

Ernesto Munro

Pero a la luz de lo ocurrido el año pasado, luce muy cuesta arriba tal empresa, pero como decíamos, ella no se quedará con los brazos cruzados y ya establece interacción con representantes de los sectores productivos, con alcaldes y alcaldesas, además de actores políticos que pudieran apuntalar sus gestiones y el trabajo de campo que también ya realiza el secretario de Finanzas, Raúl Navarro Gallegos

Por lo pronto, la bancada oficialista sonorense en San Lázaro ha demostrado tener un lomo de piedra y poderosa armadura que la hace inmune al acicate a que sean dignos en el ejercicio de su representación popular y hagan algo que destierre la percepción de que no sirven ni para tirar cuacha. 

Habrá qué ver la reacción de los 10 gobernadores que hace unos días abandonaron la Conferencia Nacional de Gobernadores para integrar lo que llaman Alianza Federalista y que en el pasado han emitido fuertes retobos por las políticas presupuestales excluyentes que la 4T aplica en sus estados. 

Ese bloque está conformado por Martín Orozco, gobernador de Aguascalientes (PAN); Javier Corral de Chihuahua (PAN); Francisco Cabeza de Vaca de Tamaulipas (PAN); José Rosas Aispuro Torres de Durango (PAN); Enrique Alfaro de Jalisco (MC); Silvano Aureoles Conejo de Michoacán (PRD); Ignacio Peralta de Colima por el Partido Revolucionario Institucional (PRI); Miguel Riquelme Solís de Coahuila (PRI); el independiente Jaime Rodríguez Calderón de Nuevo León; y Diego Sinhué Rodríguez Vallejo de Guanajuato (PAN). 

Raúl Navarro Gallegos

El horno no está para bollos y está seco el pastizal de la llanura mexicana, mientras el presidente mantiene sus obsesiones de confrontación y su vocación polarizadora y valga reconocer a la mesura y responsabilidad de sectores ajenos a la 4T, que esto no haya escalado a situaciones más complicadas, frente a las cotidianas catilinarias presidenciales que lo exhiben de forma cada vez más frecuente como víctima de la demencia senil. 

Es que debe ser agobiante para él el saberse rodeado de corruptos y que vaya por una ruta que también le quitará su máscara de honestidad, cuando su principal carta para emprender sus revanchas, Emilio Lozoya luce como pólvora mojada y la tapa abierta de la caja de pandora que ya amenaza con una levantada de faldillas histórica de cómo se han financiado sus fantasías mesiánicas. 

No es causal que en sus incontinencias mañaneras, el caso Lozoya haya quedado en el olvido y tampoco es casualidad que el Centro de Información y Seguridad Nacional haya reservado hasta el 2025 los expedientes integrados sobre la formación de MORENA, porque según esto, hacerlos públicos compromete la seguridad nacional. 

Por supuesto, esa reserva es una cosa y otra el que haya quienes disponen material comprometedor sobre las actividades de Pío López Obrador, Alfonso Durazo y otros cobradores de piso, que se dedicaron a extorsionar para financiar el activismo del ahora presidente y la formación de su partido. 

Hugo López Gatell

Lo malo del asunto, es que ante tales prospectivas en lugar de aminorar su autoritarismo, intensifica sus descalificaciones y agravios, con los graves riesgos de que las cosas se salgan de control y el gobierno mexicano sea rebasado por sectores ciudadanos hartos de la incompetencia presidencial. 

Y a pesar de tantas muertes y tantos contagios y a las evidencias de la fallida estrategia para enfrentar la pandemia del Covid-19, el subsecretario de salud Hugo López Gatell, se negó a aceptar la participación de cuatro exsubsecretarios de salud federal con el fin de reformular la aplicación de medidas de contención. 

Rara la actitud del protagónico funcionario federal a quien evidentemente ya le está afectando la sobreexposición mediática, resultando inexplicable el que rechace un apoyo que a todas luces necesita él y necesitamos todos los mexicanos ante el escenario catastrófico ya en marcha y a su fracaso que se traduce en ya casi 70 mil muertos y a casi 650 mil contagios. 

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