Inicio Samuel Valenzuela El trabajo rinde frutos

El trabajo rinde frutos

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Como bien se recordará, los sectores más perjudicados por la rapiña presupuestal perpetrada por la pandilla de Guillermo Padrés en Sonora, fueron el educativo y el de infraestructura, que en el caso del primero basta el ejemplo del desfalco de mil 200 millones de pesos al programa de uniformes escolares y en el segundo, el abandono absoluto a la red de caminos del Estado.

Citamos esos casos como ejemplos emblemáticos, porque muchos más rezagos y ruinas heredó de la corrupción padrecista la gobernadora Claudia Pavlovich, quien a poco más de cuatro años de distancia ha podido revertirlos mediante un formidable esfuerzo financiero que en el sector educativo ha reposicionado a la entidad hasta los primeros lugares en aprovechamiento, lenguaje, matemáticas y comunicación.

Dicho salto cualitativo deriva en una gestión eficaz y rendidora desde el punto de vista presupuestal, primero por Ernesto de Lucas como titular de la SEC y luego con Víctor Guerrero al mando de dicha estratégica dependencia estatal, la cual sin lugar a dudas, además de las naturales preocupaciones y congojas, es la que le genera mayores satisfacciones a la mandataria sonorense.

No es cualquier cosa el que en los últimos cuatro años, 8 de cada 10 planteles de educación básica hayan sido objeto de mejoras, construcción o rehabilitación; se haya becado a más de 200 mil estudiantes de todos los niveles y otorgado casi 80 mil créditos educativos, además de colocar a la entidad en el tercer lugar nacional al reducir la tasa de rezago educativo y colocarlo en un 12.3 por ciento.

Víctor Guerrero González

También es de destacar la presencia de estudiantes sonorenses en el Padrón Nacional de Posgrados de Calidad y que con el apoyo del Estado, actualmente cursen estudios en especialidades en países como Estados Unidos, España, Canadá, China, Alemania, Francia, Reino Unido y muchos otros y que cuatro años de gobierno se hayan otorgado becas y créditos a 637 estudiantes para licenciaturas, posgrados y estancias en prestigiadas universidades.

La clave ha sido la mejora infraestructura educativa con vinculación al sector productivo, con una inversión superior a los mil millones en Universidades y Tecnológicos, para dotar a sus estudiantes de laboratorios de investigación, hangares, bibliotecas, áreas para la innovación y espacios para docentes.

Porque nos pega de forma directa, nos mantiene apantallados el incalculable impacto social del Programa Moveer –Movilidad y Vehículos Escolares Rurales—que a penas inició operación este año y que ya permite que más de seis mil estudiantes que viven en comunidades rurales, acudan a diario y con seguridad a escuelas concentradoras.

Y una cosa lleva a la otra, porque en todo ese esfuerzo para sacar al sector educativo del lamentable estado en que estaba hace cuatro años, se requirió el concurso de la instancia rectora de la ejecución de la obra pública, la SIDUR, que a través del ISIE ha construido en los últimos cuatro años un aula cada dos o tres días, además del rescate y equipamiento de planteles.

Ricardo Martínez Terrazas

Bajo el mando del secretario Ricardo Martínez Terrazas, la SIDUR ha operado bajo estrictos criterios de transparencia y con criterios que ha establecido la gobernadora para toda su administración: honestidad y eficiencia en el destino del gasto, sin distraerse con obras de relumbrón si no que sean factor para mejorar la calidad de vida de la gente e impulsen el desarrollo de las comunidades o sea, sólo prioridades y en función de propuestas de los mismos ciudadanos.

Desde nuestra perspectiva, lo más notable a lo largo de estos cuatro años es el rescate de la red carretera estatal, logrando rehabilitar casi dos mil 500 kilómetros, con una inversión sin precedente de tres mil 820 millones de pesos y esta nueva realidad la viven miles de sonorenses y actores de la economía de las diversas regiones de la entidad.

Como decíamos, la SIDUR tiene qué ver en toda obra pública en la que se apliquen recursos del gobierno del Estado, como en el caso del rescate del Delfinario en Guaymas, en la construcción de espacios hospitalarios y vialidades urbanas que detonen el desarrollo en las principales ciudades de Sonora; espacios para la procuración y administración de justicia, para el deporte y el turismo.

De destacarse el impulso que le ha dado la jefa de la oficina del Ejecutivo, Natalia Rivera Grijalva al uso de herramientas tecnológicas que abren al ciudadano común la información respecto a licitaciones, seguimiento de la ejecución de obras y vigilancia sobre su calidad, como es el caso del portal TuObra.mx, diseñado para la rendición de cuentas en tiempo real y de fácil acceso y que es un instrumento cuya vigencia y operatividad resulta indudable.

Natalia Rivera Grijalva

Pues como ven, la gobernadora tiene mucho que informar y como los nuevos tiempos de austeridad limitan parafernalias costosas o eventos fastuosos, por supuesto que nuestros espacios se suman para que llevar a la gente la información correspondiente. Para que vean.

Mientras tanto, no vamos a entrarle a intentos de adivinación o cosas por el estilo, pero nos llamó la atención que al término de su participación en el foro de los constructores ayer en Los Lagos, la gobernadora Pavlovich invitó al Tesorero General del Estado, Daniel Galindo Ruiz a acompañarla en su camioneta y como dicen los clásicos, sólo ellos saben de lo platicado durante el traslado hasta el Palacio de Gobierno.

Galindo Ruiz es la mano derecha del Secretario de Hacienda, Raúl Navarro Gallegos, con una sólida y destacada formación académica en las ciencias contables y una larga experiencia en el servicio público, siempre en instancias relacionadas con la fiscalización, finanzas públicas, auditoría y administración.

En el curso del evento de referencia, lo saludamos y ya a agua pasada, nos deja la percepción de que estuvo ahí no para enterarse de los temas a tratar, sino para esperar a la Jefa, y mejor la vamos a dejar de ese tamaño hasta poder platicar con él, en el caso de que pase corriente respecto a dicho encuentro.

Daniel Galindo Ruiz

Por lo demás, ya teníamos referentes, pero el agachismo, servilismo y patético sometimiento de la bancada federal oficialista de MORENA, establece un fuerte contraste ante la auténtica representación popular que hasta ahora desempeña el diputado federal Jorge Russo Salido, quien por lo visto es el garbanzo de a libra que responde a los intereses de sus representados.

De nueva cuenta, el legislador de Movimiento Ciudadano puso el ejemplo de cómo deberían de actuar esas diputaditas y diputaditos, así como senadorcitos que cobran en el Congreso de la Unión en calidad de sirvientes de los intereses que les dictan desde Palacio Nacional e hizo la diferencia en la comparecencia del titular de la SADER, Víctor Villalobos Arámbula.

Bien por ese representante, ese sí popular, por atreverse a cuestionar sobre diversos temas que tienen que ver con la actividad primaria más importante de la entidad, que como se sabe, fue excluida de los presupuestos para el ejercicio del año próximo, así como la falacia esa de que esa dependencia federal se mudará a Ciudad Obregón.

Por supuesto que el mentado funcionario eludió responder y recurrió a los tradicionales pejismos mañaneros, donde lo tradicional son las estulticias y divagaciones sin sentido, para en resumidas cuentas no concretar nada respecto a la mudanza de la SADER y salir con la petenera de que la dependencia a su cargo ejercerá en Sonora el presupuesto que la Cámara de Diputados asigne, cuando la propuesta enviada por la presidencia pasará sin ningún retobo de la mayoría morenista, con todo y los criminales recortes y programas de apoyo para incentivar la productividad agropecuaria.

Jorge Russo Salido

Y como en los viejos tiempos cuando el PAN o el PRI eran mayoría, ahora le tocó a la diputada Hildeliza González, ex del PRD, hacer las genuflexiones y externar lambisconerías en defensa del funcionario federal, payasada y vergüenza que al menos evitaron el resto de sus congéneres partidistas.

Por cierto, este próximo sábado ese partido enfrenta su otra prueba importante luego de convertirse en la fuerza con representación mayoritaria en espacios legislativos y municipios en Sonora y habrá qué ver en que resulta, porque en las anteriores pruebas relativas a su actuación como gobierno o de orden legislativo, han fracasado de forma estrepitosa.

Con un padrón difuso y encriptado, cuya membresía es una incógnita hasta para autoridades electorales, se elegirán a 70 delegados, diez por cada distrito electoral federal y de entre ellos, el 10 de noviembre próximo se definirá el relevo de Jacobo Mendoza Ruiz en la dirigencia estatal.

Por lo pronto, sólo dos aspirantes han anunciado tal pretensión, Adolfo Salazar Razo y Carlos Guillermo Díaz Robles, quienes primero deberán ser electos delegados como condición primaria de elegibilidad.

Carlos Guillermo Díaz Robles

Salazar Razo renunció a la jefatura de la oficina de la Secretaría de Seguridad Pública Federal; cercano a los afectos de Alfonso Durazo y de reconocida presencia en organizaciones cristianas, en tanto que Díaz Robles se separó de su responsabilidad del programa Jóvenes Construyendo el Futuro; es parte de la cuadra de la monotemática expanista y ahora protagonista importante del sexismo legislativo tan de moda, la diputada federal Wendy Briseño Zuloaga.

A ver cómo les va en dicho trámite, no descartándose la reedición de los tradicionales encontronazos tribales al estilo del perredismo ahora en extinción.