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Euforia por nimiedad

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Euforia por nimiedad



Por experiencia propia, es exasperante la euforia y el optimismo del presidente Andrés Manuel López Obrador respecto al estado de la economía de México y su alarde por ese 0.1 por ciento de crecimiento a partir del 1 de diciembre pasado.

Y conocemos a un buen número de personas receptoras del asistencialismo de la cuarta transformación y de acuerdo a sus testimonios, no hay nada qué festejar frente a la minucia que representa ese electorero apoyo, frente a los efectos de la histórica baja del flujo y circulante de dinero que deriva de los casi 175 mil millones de subejercicio del presupuesto federal.

En nuestro caso y como ejemplo de lo que ocurre en pequeñas empresas familiares, las draconianas reducciones presupuestales aplicadas por cualquier excusa por instancias legislativas, ha obligado a ajustes extremos en el gasto en la contratación de servicios y adquisiciones, decisión que multiplicada por empresas en similares condiciones, impactan sin duda el entorno económico regional.

Esa situación es enfrentada por pequeños comerciantes, productores agropecuarios de nivel medio y bajo, cuyas condiciones de crisis impactan el mercado de servicios e incluso en la recaudación fiscal de instancias de gobierno.

Hace cinco años crecer el 0.8 por ciento era muy poco; ahora crecer el 0.1 por ciento es motivo de fiesta

Son apenas poco más de ocho meses de lopezobradorismo, quedando sólo la esperanza de que las cosas se compongan y rescatemos la calidad de vida que hemos perdido, aunque también queda la opción, que dada la acelerada debacle en la economía de la clase media, se genere la presión social necesaria para obligar al inepto a reconsiderar sus políticas púbicas en materia económica.

Al menos en Sonora y desde una perspectiva macro, se mantiene en un buen ritmo y nivel la generación de empleos, ubicándose en primerísimo lugar de entre los estados de la frontera norte, tendencia en la que hay que abonarle a políticas públicas que dan certidumbre a la inversión privada y que es de esperarse se mantenga.

Pero como sea, las cosas lucen tenebrosas y hasta entre los beneficiarios de las pichicaterías de la cuarta transformación, toman medidas drásticas de ahorro ante los malos tiempos que ya tenemos encima y así debe ser para la inmensa mayoría de los mexicanos, quedando exentos los integrantes de la clase política o gubernamental, que si bien restringen sus gastos por razones de posada y simulada austeridad, disponen de grueso colchón para seguirla pasando muy bien.

En dicho contexto, López Obrador sigue exhibiendo su aparente demencia senil o su avanzado Alzheimer, ya que abundan recordatorios de su crítica posición al gobierno de su antecesor en la presidencia de la república, cuando en marzo del 2014 cuestionaba el 0.8 por ciento de crecimiento económico del país en el primer mes de ese año. “En enero la economía creció 0.8%, es decir, nada. EPN y Videgaray no saben como hacerlo. Perdón, pero con nosotros sería distinto y mejor”, apuntó a través de una red social.

Listo todo para que los estadios “Héctor Espino” y “Tomás Oroz Gaytán” pasen a ser propiedad del Gobierno Federal

En contraste, con la minucia del 0.1 de crecimiento en el primer trimestre de este año informado hace un par de días, echó las campanas al vuelo asegurando que eso es uno de sus más grandes éxitos y que la economía de México va requetebién, cuando es público y notorio el desplome en la generación de empleos en la mayor parte de los estados del país; la baja histórica de la inversión privada y la paralización en la construcción de obras de infraestructura con recursos del gobierno.

Para poder medir bien tal incongruencia y festín sin sentido, solo hay que recordar que en el primer trimestre del 2018, la economía de este país creció en un 0.8 por ciento, dato que por supuesto sabe el inquilino de Palacio Nacional pero opta por la engañifa mediática.

Todo indica que se trata de incompetencia para gobernar porque dinero hay sólo que lo tienen secuestrado quienes lo consideran como propio y lo aplican como si lo fuera, sin atender cronogramas de la ley de presupuesto de egresos o simplemente reasignan recursos de acuerdo a ocurrencias y estados de ánimo presuntamente justicieros.

Se suponía, así lo publicitó en su campaña, que con solo el ahorro por evitar actos de corrupción la economía social tendría notorio repunte, pero no ha ocurrido así ni con despidos masivos de la burocracia federal; desaparición de estancias infantiles y refugios de mujeres en riesgo de violencia; eliminación de gastos en cultura, deporte y promoción turística; drástica reducción de personal de salud y compras de medicinas para hospitales públicos, y suspensión de apoyos a la producción agropecuaria, entre otras restricciones y cortes presupuestales.

La gobernadora Claudia Pavlovich y el comisionado de beisbol en México Edgar González

A la economía de los mexicanos no llegan los buenos efectos de esos supuestos ahorros, toda vez que son para fondear la polla para financiar estupideces como el tren maya, la refinería Dos Bocas y el aeropuerto Santa Lucía, cubrir el costo de los miles de “servidores de la nación”, pagar becas a ninis y un largo etcétera de dispendio que para nada se refleja en la despensa de las familias.

Por lo pronto, a este clasemediero ciudadano le va como en feria, incluso peor que cuando el corrupto gobierno de Guillermo Padrés nos puso en la mira de sus enconos, no quedándonos más que como en esos tiempos, ser pacientes en espera de que de alguna forma se recompongan las cosas.

Mientras tanto, lo que es el ego o sabe qué sea, pero a pesar de saber que se trata de falacias y llevan el propósito de desprestigiar, denostar y denigrar, hasta nos agüitamos porque no fuimos incluidos en las distintas listas que andan circulando donde colegas de oficio aparecen con montos que reciben como proveedores de servicios periodísticos y de comunicación del gobierno del Estado, el Ayuntamiento de Hermosillo y MORENA.

Estamos por elevar enérgica queja por haber sido excluidos de dichos listados, con la posibilidad, de que en los siguientes no nos discriminen en sus fake news o mejor y ya en serio, tales instancias requieran de nuestros servicios, que sin ser caros, ayuden a reconstruir nuestro dañado ego y sobre todo, mejorar nuestra economía familiar.

Por otra parte, creciente la ola crítica por la decisión presidencial de comprar al gobierno de Sonora los estadios de beisbol Héctor Espino en Hermosillo y Tomás Oroz Gaytán de Ciudad Obregón, operación lograda por la hábil gestión de la gobernadora Claudia Pavlovich, quien aprovechó a la perfección la conocida obsesión de López Obrador por ese deporte.

Austeridad juarista, republicana y extrema, de la familia presidencial en México

Por supuesto que para Sonora representa un gran beneficio presupuestal la venta de dichos inmuebles que quedaron en desuso luego de la construcción de los nuevos estadios y que se especulara sobre su venta a corporativos privados para erigir ahí centros comerciales y acabar de esa forma con íconos históricos del deporte estatal.

Pues por mil 57 millones de pesos, dichos espacios serán reacondicionados para convertirlos en academias deportivas a cargo de la CONADE, para lo cual el mismo tabasqueño anunció esta semana que ya dio instrucciones a la SHCP para que libere dichos recursos, lo cual debe traer a la gobernadora con una sonrisa de oreja a oreja.

Hay quienes cuestionan que tal pago sea con cargo al presupuesto de la dependencia que encabeza la sonorense Ana Gabriela Guevara, quien como se sabe dispone de un presupuesto para este año de mil 718 millones de pesos, una minucia si se compara con los alrededor de siete mil millones de pesos con los que operó la CONADE durante el 2018.

Como se recordará, la operación de compraventa de ambas instalaciones deportivas se pactó a principios de mayo pasado, formalizándose por la mandataria sonorense y Edgar González, comisionado para la Promoción y Desarrollo del Béisbol en México.

De acuerdo con los datos que proporciona la Coordinación Ejecutiva de Bienes y Concesiones del gobierno de Sonora, el estadio “Héctor Espino” está sobre una superficie de alrededor de 70 mil metros cuadrados con un valor de venta de 475 millones 24 mil pesos, en tanto que el “Tomás Oroz Gaytán” cuenta con una superficie de 93 mil 442 metros cuadrados, con un valor de 582 millones 302 mil pesos.

“El Güerito” Nieves

Sin cronograma de ogras o de inversiones todavía, en dichas instalaciones se tiene planeado edificar escuelas, donde se pueda estudiar secundaria y preparatoria, pero también que sean formativas en la disciplina del Béisbol. 

Y por supuesto que dicha operación y gasto federal nada tiene qué ver con la cuestionada generosidad del gobierno de México con sus homólogos de El Salvador, Honduras y Guatemala, quienes recibirán en los próximos años 400 millones de dólares de nuestro dinero, toda vez que los mil y cacho de millones de pesos que recibirá Sonora por los estadios se aplicarán para fortalecer la infraestructura del sector salud de esta entidad.

Por lo pronto, vaya jodazo propinado por influyente medio de comunicación al presidente requetebién, al dar a conocer el Programa Anual de Adquisiciones, Arrendamientos y Servicios de la Presidenciadel ejercicio en curso, que contempla el gasto de poco más de un millón cien mil pesos tener en la despensa de la primera familia de México jamón ahumado de pavo, longaniza de primera, pescado blanco y refrescos de cola, a lo que deben agregarse las clásicas guarniciones de verduras, frijolitos, frutas, así como diversos cortes de carne y repostería, además que también está previsto el gasto de 3.3 millones de pesos para servicio y mantenimiento de “camionetas”, esas que se supone no tienen.

Y este domingo hay actividad en el PAN municipal de Hermosillo, toda vez que Luis Ernesto Nieves Robinson Bours será ungido como dirigente capitalino en el marco de una asamblea que se llevará a cabo en uno de los salones de la Expo Forum.

Al estilo del viejo PRI, “El Güerito” es candidato de unidad y no se requerirá que los militantes tengan que acudir a las urnas y más bien su elección será por aclamación por los asistentes, sin que tengamos idea sobre la identidad de quien va como compañera de fórmula, toda vez que por ignoradas razones Clementina Elías declinó dicha posición.

De los efebos del padrecismo, “El Güerito” es una buena ficha para el alicaído panismo hermosillense toda vez su experiencia como diputado local; su paso en el área política de la administración estatal y sus esporádicas comisiones en el CEN de su partido, además de ser bragado y contestatario, lo cual lo hace un buen generador de material mediático.