Alternativas de partidos en el 2018.-

    280
    0

    Alternativas de partidos en el 2018.- En Cajeme, se le podría complicar la designación por la alcaldía al PRI, porque varios grupos impulsan a sus protegidos.- El PAN tiene horizonte para crecer, si sus dirigentes se alejan de ambiciones personales

    Bernardo Elenes Habas

    Pese a todo, el PRI en Sonora, será el partido a vencer durante las elecciones que vienen.

    Tiene activos suficientes –hombres y mujeres- para formular el trazado de las planillas que requerirá el proceso.

    Pero también, se le abren las alternativas de candidaturas ciudadanas, en casos de emergencia. Y, ahora, se suma una nueva estrategia: la del Partido Verde Ecologista de México –PVEM-, el que teóricamente podría salirse de la órbita del astro en torno al cual ha girado casi desde siempre. Pero que, de hacerlo en los extremos definitivos de la realidad –establece el sentido común-, sería su muerte.

    Es decir, se percibe que de concretarse ese desligamiento PRI-PVEM, éste no iría con candidatos ajenos a la idiosincrasia priísta, sino convirtiéndose en plataforma de desahogo del tricolor encaminada al salvamento de personajes que no logren oportunidades de primer nivel en el Revolucionario Institucional, abriéndoles las opciones del Verde para lograr una viable solución, primero: al éxodo de priístas hacia otros partidos al no amarrar candidaturas, principalmente a las filas de Morena; y, segundo: se propiciaría a nivel nacional la construcción del andamiaje para fortalecer (de aprobarse) la iniciativa de Gobiernos de Coalición que propone Manlio Fabio Beltrones, con lo que el PRI tendría, en ese posible escenario, un aliado incondicional. (¿Y qué tal si el PVEM llevara como candidato al sonorense Beltrones Rivera?).

    Con este movimiento de ajedrez de alta escuela, el partido fundado por Plutarco Elías Calles tendría respuesta viable a las dos eventualidades que enfrentaría en el camino hacia el 2018.

    Ya la dijo el dirigente estatal del PVEM, Luis Mario Rivera Aguilar durante conferencia de prensa en Cajeme, la semana anterior, cuando junto con el líder municipal, Fidel Covarrubias Miranda, inauguró oficinas partidarias, dando muestras de que su trabajo electoral va en serio, con la determinación de que el Verde compita en las próximas elecciones con su propio peso.

    Lógicamente, Rivera Aguilar está repitiendo los lineamientos marcados por la estructura del Comité Ejecutivo Nacional de su organismo.

    Y entrando al caso del PAN en Sonora y en Cajeme, es notorio que pese a la sombra maldita que heredó Guillermo Padrés a su instituto, obliga a David Galván y Rafael Delgadillo (por supuesto también a los líderes nacionales Ricardo Anaya y Damián Zepeda), a tener muy presente –aunque por estrategias mediáticas simulen que se trata de asignaturas superadas-, que el caso «Nuevo Sonora» pesará mucho y alcanzará valor agregado durante las campañas que vienen, de ahí el apremio de elegir candidatos que le den fortaleza a la barca azul y no que aceleren su hundimiento.

    Nadie duda que Cajeme es núcleo clave para la decisión de triunfos electorales futuros (aquí se dio el primer paso para abrir el camino hacia Palacio de Gobierno en Hermosillo a Claudia Pavlovich), lo que hace suponer que Galván Cázares y Delgadillo Barbosa, con la asesoría de Zepeda Vidales, toman muy en serio el perfil de los aspirantes a cargos de elección, cuyo método para entronizarlos está por definirse.

    Ante esas circunstancias, es claro que ni a Zepeda, Galván y Delgadillo, les gustaría cargar sobre sus conciencias la agonía del blanquiazul.

    Tal vez por eso, sopesan desde ahora, las personalidades, trayectorias políticas, humanas y sociales, de Andrés Salas Sánchez, Jesús Félix Holguín, Nydia Razcón, Joaquín Armendáriz, Emmanuel López Medrano, Marcelino Pérez Arenas, Marcos Fernando Icedo Zamora, Fructuoso Méndez, Félix Rafael Silva López, Martha Patricia Espinoza Casillas, Manuel Borbón Holguín, entre otros militantes que darían peso específico para candidaturas diversas como la alcaldía, diputaciones locales y la federal, sin descontar el caso del escaño en el Senado, donde encajaría, sin duda, Chuy Félix.

    No obstante, todo dependerá de la visión, legitimidad o compromisos y ambiciones de los líderes que manejan actualmente los hilos señeros del instituto al que le dio vida Manuel Gómez Morín.

    En Morena, los candidatos viables son Javier Lamarque, Bernabé Arana Rodríguez, Fernando González, aunado a la alternativa de sumar un ciudadano externo, aunque estos se muestran esquivos, tal vez porque juegan con los tiempos para identificar al mejor postor; o bien, esperan la señal postrera de su clan, como es el caso de Rodrigo Bours, quien podría quedar, finalmente, como el perro de las dos tortas.

    Movimiento Ciudadano, al igual que Morena con AMLO (guardadas las proporciones), tiene candidato desde el proceso electoral anterior en Gustavo Almada Bórquez, con el referente de que su equipo necesitará, urgentemente, los días de precampaña y campaña para que lo distinga la comunidad; y en el caso de sus dos regidores más identificados: Jorge Russo y Enrique Estrada, asegura la ciudadanía observadora que son más conocidos por sus presumibles protagonismos, que por sus aciertos constructivos en bien de Cajeme.

    ¿En el PRI?

    A pesar de que se configura como el partido a vencer, tal parece que en Cajeme se le viene formando un complicado nudo en torno a la próxima designación de abanderada o abanderado hacia el relevo de Faustino Félix Chávez, en la alcaldía.

    Esta situación, obligadamente preocupa a los dirigentes estatal y municipal, Gilberto Gutiérrez Sánchez y Andrés Rico Pérez, porque se trata de varios grupos los que presionan a favor de sus protegidos, donde está incluido, me dicen, el propio Gobierno del Estado.

    El método de elección será muy significativo, porque revelará algunas incógnitas, y ante un posible desacierto en la designación, podrían fortalecer a otros partidos, incluyendo al PVEM, que, de ser verdad la ruptura del cordón umbilical que lo unía al PRI, podría tener candidato propio y enfrentarse a su otrora protector instituto.

    Por lo pronto, vibran y crecen las posibilidades de aspirantes como Denisse Navarro Leyva, Emeterio Ochoa Bazúa, Kiki Díaz Brown, Raúl Ayala González, Anabel Acosta, Abel Murrieta Gutiérrez, Omar Guillén Partida.

    Todo está por verse.

    Le saludo, lector.