Ay, Guaymas…

    142
    0

    No sé si sea el agua, el clima, el carnaval o los hotdogueros, pero Guaymas es un puerto pródigo en personajes y situaciones de su clase política, que hacen a ese bello puerto singular y pintoresco; lleno de anécdotas y pasajes que hacen una bizarra crónica de la política mexicana que se renueva en la repetición hasta el infinito de componendas, intrigas y traiciones; sangre sudor y lágrimas que si no fueran tan trágicos, serían bien cómicos.

    En los últimos 30 años, Guaymas ha tenido alcaldesas y alcaldes buenos, regulares, malos, muy malos y luego Lorenzo de Cima Dworak.

    La constante en casi todos los casos, es que el entorno político sobre sus figuras ha sido siempre complicado, lleno de intrigas y bajas pasiones; climas enrarecidos y un notable activismo de medios de comunicación, periodistas y liderazgos sociales que forman parte de la caldera política que siempre es el puerto.

    Lorenzo de Cima llegó a la alcaldía después de ganarle a su primo, Walter de Cima, quien competía por el PRI. Su asunción estuvo marcada por la sombra del fraude y el asalto a las oficinas del instituto electoral, donde desaparecieron urnas, actas y boletas.

    El inicio de su administración tuvo el signo del sectarismo y la confrontación con opositores, entre los que contó por decenas, a periodistas. Natural, si recordamos que su asesor de imagen, que en realidad era su asesor político principal era nada más y nada menos que Javier Alcaraz, el mismísimo destructor de la imagen de su jefe, Guillermo Padrés, cuando éste firmaba como gobernador y no como preso en el reclusorio Oriente, donde hoy se encuentra.

    Si alguna vez quiso componer el rumbo, o se le hizo tarde o fue rebasado por sus propias fobias y actitudes atrabiliarias.

    Hoy está peleado no sólo con la oposición, sino con destacados miembros de su partido en el puerto, incluyendo a buena parte de sus regidores blanquiazules; con el diputado de ese distrito, Manuel Villegas (que llegó por el PAN al Congreso); con una nutrida lista de periodistas y, al estilo Padrés, contra cualquiera que suponga enemigo, antes que adversario político, o crítico de su administración.

    Sus incursiones más recientes en medios de comunicación han tenido que ver con una reculada sobre su intención de concesionar el alumbrado público. La dirigencia estatal del PAN lo hizo dar marcha atrás, para no comprometer la ‘congruencia’ de su partido, que se opuso radicalmente a una iniciativa similar en Hermosillo.

    Luego apareció regañando a los regidores (incluyendo algunos del PAN), y advirtiéndoles que si fueran otros tiempos, ya los hubiera agarrado a garrotazos.

    La más reciente fue una fallida alusión a la historia del puerto, en la que aseguró que Hernán Cortés había llegado a México por Guaymas, lo que le valió una buena dosis de bullying en las redes sociales.

    Total que hoy el deporte favorito en el puerto, es levantarse temprano para ver con qué nueva sorpresa saldrá el alcalde. Pobre Guaymas, tan lejos de Dios y tan cerca de Lorenzo.

    En su descargo, habría que precisar que no es el único personaje churriguresco del episodio actual de esta serie. Porque, ¿qué le piden a Rodolfo Lizárraga, el regidor del PT que fue pillado en una conversación en el que con un más que florido lenguaje alude a un activista del puerto que lo cuestionó en redes sociales.

    II

    El anuncio de una tarifa técnica que incrementaría de 7 a 11.50 pesos el costo del pasaje en el transporte urbano derivó en un reparto de culpas que no alcanza para mitigar la certeza de que se está frente a un nuevo atentado contra la economía popular.

    El Consejo Ciudadano encargado de realizar el estudio del cual surgió esa propuesta, ha sido cuestionado, aunque no hay un estudio alternativo, que indique que el incremento debería ser menor, considerando que la tarifa no se actualizaba desde 2011 y los costos de los insumos, especialmente los carburantes, se dispararon en ese lapso.

    Pero también han sido cuestionados los concesionarios, a quien de nuevo reclaman que la prestación del servicio deja mucho que desear, y éstos a su vez acusan a la administración pasada de haber escamoteado más de mil millones de pesos en subsidios, además de los 600 millones de pesos que se esfumaron misteriosamente del FEMOT.

    A quien menos le conviene un incremento en las tarifas es, definitivamente, al usuario. Pero tampoco es algo que el gobierno vea con optimismo, pues una medida de esa naturaleza es antipopular por definición.

    De ahí que la gobernadora Claudia Pavlovich haya hecho un llamado a los consejeros ciudadanos, para que tomaran en cuenta el factor social a la hora de proponer una nueva tarifa; a agotar las instancias del diálogo para afectar lo menos posible las economías familiares, y a los concesionarios, a comprometerse con un mejor servicio. La gobernadora también subrayó que no hay una tarifa autorizada y nadie debe cobrar más de los siete pesos de la vigente.

    III

    Y sigue el empoderamiento de las mujeres. Ayer tomó protesta como presidente de la Cámara Nacional de la Industria de la Construcción, delegación Sonora, Ana Karina Maldonado Andrews, en un evento que sirvió de foro para que la gobernadora Claudia Pavlovich reiterara las diferencias con el pasado reciente en materia de asignación de obra pública.

    Ya no hay empresas constructoras divinas; hay piso parejo, certeza jurídica y transparencia en la asignación de obra pública, dijo, al recordar que bajo ese esquema se han reconstruido durante su administración más de mil 700 kilómetros de carreteras en el estado.

    Ana Karina Maldonado es la primera mujer en presidir el organismo cúpula de los constructores organizados, y ayer rindió protesta junto al Consejo Directivo que durará en su encargo hasta 2019; sustituye en el cargo a Gustavo Adolfo Harispuru Bórquez, para quien la gobernadora tuvo palabras de reconocimiento por su disposición para colaborar en el programa de Rescate Carretero.

    En el evento estuvo presente el dirigente nacional de los constructores, Gustavo Arballo Luján, que entre otras cosas anunció la creación de un banco de proyectos ejecutivos y un convenio para promover y desarrollar empresas lideradas por jóvenes empresarios del ramo.

    Buen foro, desde luego, para la placeada política, donde se dejaron ver los alcaldes de Hermosillo y Cajeme, Maloro Acosta y Faustino Félix Chávez; el secretario de SIDUR; Ricardo Martínez Terrazas; el diputado federal Ulises Cristópulos y los locales Flor Ayala Robles Linares, Kikky Díaz Brown, David Palafox Celaya.

    En primera fila, el secretario de Gobierno, Miguel Ernesto Pompa Corella; la jefa de la Oficina del Ejecutivo, Natalia Rivera y la directora del Instituto de Crédito Educativo, Elma Yazmina Anaya Camargo, la directora de la Comisión de Vivienda, Elly Sallard; la directora del Instituto Sonorense de la Juventud, Brenda Vivian Martínez, entre otras personalidades.

    También me puedes seguir en Twitter @Chaposoto