Ecos de una gira inútil

    59
    0

    Primero inauguró una presa que desde hace un par de meses entró en operación y lo único nuevo son unos barandales metálicos en la cresta de la cortina y luego presidió la Mesa de la Seguridad y la Paz para rememorar la tragedia del fracaso de su gobierno contra crímenes de alto impacto. 

    Después tocó el turno a la mañanera con todo y su tradicional inocuidad informativa que sólo sirve para desparramar un chorizo repetitivo e insustancial, para cerrar en Vicam en otro ejercicio carente de novedades, que puede resumirse en un pateo más al bote, a través de un discurso con pretensiones históricas, de cuyos detalles y vivencias la tribu yaqui está plenamente enterada. 

    Se instaló otra mesa de trabajo denominada Plan de Justicia del Pueblo Yaqui, que en seis meses serán analizados los avances de las soluciones a la problemática planteada, así como ha ocurrido a lo largo de los tiempos por sucesivas autoridades tradicionales de la etnia o sea una calca a lo que siempre ocurre particularmente en los casos de derecho de paso por su territorio, linderos y agua. 

    Lo único destacable de esa reunión del presidente Andrés Manuel López Obrador y autoridades tradicionales, fue que al término de la firma del documento que contiene el enésimo plan entre la etnia y la federación, el maestro de ceremonias consideró inédito e histórico el que en presidente de esa enésima mesa de trabajo instalada sea el presidente de la república. 

    Al menos se reconoce el resultado del esfuerzo para combatir delitos patrimoniales

    Miren, vale recordar que los problemas eje en la que subyace el rezago de esa emblemática etnia, las soluciones corresponden al gobierno federal, que en lo que respecta al gobierno del Estado, en la medida de sus capacidades presupuestales, durante los primeros tres años, tres años y medio, de la administración de la gobernadora Claudia Pavlovich, la tribu yaqui vivió sus mejores tiempos y los beneficios se mantienen. 

    Rehabilitación de caminos; continuos programas alimentarios; remodelación, ampliación y equipamiento de centros de salud y escuelas, masiva entrega de becas educativas, pies de casa, viviendas y proyectos productivos, así como materiales, entre otras acciones, fueron la norma de las políticas públicas, complementadas con varias visitas de trabajo a comunidades yaquis de la gobernadora y de su equipo. 

    En materia de gestión, la gobernadora insistió ante la federación respecto al tema del agua, disputas territoriales; exigencias de retribución por el derecho de vía por carretera y paso de servicios por la nación yaqui, que han detonado con bloqueos de la cuatro carriles, logrando que en octubre pasado el presidente hiciera un compromiso similar al de este jueves, en reunión celebrada en Potam. 

    Se entiende por eso el acuerdo entre López Obrador y la mandataria sonorense, respecto a que por ser una problemática exclusiva de la federación, ella no estuviera en la reunión de Vicam y que bueno que así ocurrió, porque a lo mejor se salvó de que le enjaretaran acciones con cargo al ya de por sí exiguo presupuesto estatal. 

    El ceremonial yaqui hizo el milagro de callar por largo rato a López Obrador

    Al menos en lo que se refiere al tema de la seguridad hubo material informativo relevante al reconocerse que si bien Sonora ocupa el lugar 25 en incidencia delictiva a nivel nacional, hay un incremento en homicidios dolosos o sea ejecuciones entre bandas del crimen organizado, también de orden federal, mientras que los del fuero común se registra una notable baja. 

    Esos datos se dieron a conocer durante la mañanera, que como decíamos, por lo regular resulta insustancial, independientemente a las preguntas que se le hagan al presidente, porque contesta lo que le da la gana en el marco de su enfadosa y repetitiva verborrea. 

    Por cierto, cuestionado por las denuncias de corrupción contra Ana Gabriela Guevara, López Obrador salió con que ese es un asunto de la Secretaría de la Función Pública, aunque consideró que al acercarse los procesos electorales hay quienes aprovechan para hacer cuestionamientos sin fundamento, con la salvedad de que las denuncias contra la titular de la CONADE datan desde principios del 2019. 

    En fin, así como las otras giras de López Obrador por Sonora, nada tangible, nada de beneficios tangibles para los sonorenses, contrario a que mal que bien, los otros presidentes, que si bien venían menos seguido cuando venían traían anuncios de inversiones, de derrama económica y beneficios concretos. Ahora pura demagogia y buenos propósitos que nunca llegan. 

    El bloqueo de la 4 carriles permanece

    No le fue bien al presidente en esa gira, ya que además de sufrir el candente clima de esta época del año, se vio en la necesidad de tomar una ruta alterna para trasladarse de Ciudad Obregón a Vicam, paseo que lo hizo transitar por donde lo hacen los narcos y huachicoleros de esa región. 

    Todo con el fin de eludir el bloqueo de yaquis que desde el miércoles reinstalaron a la altura de Loma de Guamúchil, con el fin de obligarlo a escuchar sus exigencias, mucho menos diplomáticas que las que tuvo que escuchar en Vicam, en donde valga destacar, es la primera vez que López Obrador permanece con la boca cerrada por tanto tiempo en un evento público y ese milagro lo hizo el ceremonial de las autoridades yaquis cuando dialogan con representantes yoris. 

    Bendito sea Dios, pero poco duró el gusto, ya que al hacer uso de la palabra se vengó con su tradicional parafernalia histórica interminable, altero así de buenas intenciones y reconocimientos que nunca se traducen en beneficios, todo eso mientras el titular de la SEDATU, Román Meyer Falcón; la de Conagua, Blanca Elena Jiménez Cisneros, y el goebelcito de caricatura, Jesús Ramírez acusaban el rigor del calorcito regional. 

    En resumen, López vino a Sonora a inaugurar una presa que ya hace meses opera, con el agravio de ni siquiera hacer mención a los daños a ceremoniales y lugares sagrados de los guarijíos inundados por el embalse y mucho menos comprometer alguna compensación para esa etnia. 

    Su mañanera no resultó en ninguna novedad y solo fue el escenario para que se ratificara que en materia de delitos del fuero común en Sonora se hace bien la tarea por el Estado y los municipios, quedando una vez más reprobado el secretario de Seguridad, Alfonso Durazo. 

    El presidente no los quiso atender

    En la reunión en Vicam fue más de lo mismo y si de octubre a la fecha nada se hizo, tampoco ocurrirá nada de ahora a enero, cuando se hará corte de caja, y así se seguirá mientras el gobierno estatal sigue deteniendo el cerco. 

    Y es que en Sonora las broncas se le amontonan a López Obrador, toda vez que como se sabe, con el fin de engañar a incautos, durante su campaña hizo promesas a diestra y siniestra y ahora se da cuenta que una cosa es ser el borracho y otra el cantinero, y es más, el presidente se regresó a su palacio y el bloqueo de la carretera frente al danzante yaqui se mantiene, cuando a lo mejor, si no le hubiera zacateado y en ejercicio de su amplia experiencia en dichos menesteres, con un buen chorizo hubiera atarantado y dorado la píldora a los bloqueadores. 

    Al menos siguió alimentando la esperanza de la alcaldesa de Hermosillo, Célida López Cárdenas y al de Cajeme, Sergio Pablo Mariscal respecto a que los hasta ahora míticos 500 millones de pesos prometidos a cada municipio para infraestructura urbana siguen firmes y que algún día llegarán, destacando en el caso del alcalde anfitrión, la clase de abucheada que le dedicó la concurrencia apostada fuera del lugar donde se llevó a cabo la mañanera. 

    En efecto, durante la estancia presidencial en Ciudad Obregón, menudearon grupos sociales, que mediante cartulinas y mantas le reclamaron su falta de atención e incumplimiento de compromisos de diversa índole, manifestaciones que abrumaron a una escuálida muestra de apoyo de media docena de presuntos militantes de MORENA. 

    Carlos Navarrete

    Incluso, en el Congreso del Estado de Sonora, el diputado Carlos Navarrete se sumó a los reclamos ya que el gobierno de López Obrador sigue la misma ruta de sus antecesores de ignorar las exigencias de integrantes del sindicato minero en Cananea, que están en huelga desde julio del 2007. 

    En la sesión de la diputación permanente de este jueves, el diputado propuso y fue aprobado por dicha instancia, un exhorto al Presidente de la República para que instruya a la Secretaría del Trabajo y Previsión Social, a fin de que solucione el conflicto minero del Sindicato de la Sección 65 del municipio de Cananea, Sonora, y a la Gobernadora del Estado para que brinde apoyos extraordinarios a las esposas y familias de los integrantes de dicha agrupación sindical. 

    Y sí, en ninguno de los eventos públicos celebrados durante su gira, López Obrador se dignó a usar el cubre boca, en un comportamiento irresponsable que ojalá no le cobre cara factura. 

    Powered by WPeMatico