El peso también vota

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    LO CLARO: La red de redes. La carretera de la información. Así hemos llamado al ciberespacio por donde fluyen datos en forma de bytes.

    Información que resulta ya incuantificable, como lo previeron sus creadores hace apenas pocos años. Fotos, video, datos, cualquier cantidad de información, se encuentra moviéndose en esa maraña virtual.

    Y así como se comparte con el mundo lo que se ha capturado, también está latente y en exposición, la seguridad y veracidad de los usuarios, así como la información encriptada.

    Así, hemos escuchado de historias más aterradoras que la ficción, como datos de la vida privada de políticos y de actores de la vida pública.

    El caso de Edward Snowden (consultor informante de la CIA) quizá ejemplifique lo dicho.

    Aprendimos sobre programación y sobre tecnologías de la información. Es tiempo de aprender a cuidarnos.

    La Universidad Autónoma de Tamaulipas, firmó un convenio de colaboración con la empresa Check Point Software Technologies, con la finalidad de implementar una Academia de Seguridad de Tecnologías de la Información.

    En un inicio, 1 mil 600 alumnos accederán a ser certificados para desarrollar la cultura de la seguridad cibernética.

    Los recientes ataques del ramsomware «WannaCry», arrojaron pérdidas millonarias por la invasión a 25 mil equipos de cómputo en el país.

    Con esto, la industria y la continuidad en los negocios, vieron las afectaciones de forma directa.

    Esperemos sea una cultura generalizada.

    LO OSCURO. Muchas lecturas –según los expertos- dejaron las elecciones a cargos políticos efectuados el pasado fin de semana.

    Desde el hecho de estar conscientes que el partido político que mejor hiciera su tarea –a la que llaman ‘movilizar gente’- hasta el real factor que significa que la elección no se gana en las urnas ni con votos, sino con abogados y en los tribunales.

    A los políticos poco les importaba el real convencimiento de su electorado, sino acercarse al empate técnico para mantener al ejército leguleyo de cada cual, en la intencionalidad de abatir al contrario. «Donde perdí, impugna; donde gané, di que el contrincante no sabe de democracia».

    La principal lectura que nos viene al grueso de la población, que no se nos identifica con tal o cual, el mensaje fue claro.

    Esta semana cierra el valor de la moneda mexicana en 18.17 por cada billete verde.

    Hemos visto su apreciación en el pasado reciente, contrario a las expectativas cambiarias que lo ubicaban por el rumbo de los 20.

    Y no, no serían las políticas de Trump y su odio acérrimo a sus vecinos del sur, incluidas las negociaciones que pretende enmendar en el tratado comercial de triste memoria TLC.

    Resulta que las elecciones serían un punto a considerar en esa apreciación, donde el resultado de los comicios en los estados donde se disputaba la gubernatura, no fue en ninguno de los casos los abanderados de las izquierdas los que se alzaron con la corona.

    Concretamente el EdoMex.

    El temor de los grandes, pequeños, mini y micro inversionistas, hicieron eco de los resultados.

    El eterno aspirante a la silla y abanderado de Morena, dictó ya las medidas que habría de ejercer, de llegar a la magistratura presidencial.

    La primera, echar reversa a todas las iniciativas presentadas por el actual jefe del ejecutivo.

    Una segura desaceleración económica y un desastre que augura similitud a nuestros hermanos venezolanos.

    Es un hecho; el peso también vota.

    COLOF├ôN: Tampoco es factor de alegría para la sociedad, ninguno de los restantes partidos políticos. Ni juntos…

    En cambio, ha sabido unir a una nación el populista dueño de Morena. Respirando aliviados… porque perdió.

    alejandrodeanda@hotmail.com

    @deandaalejandro