Falla el apagador

    81
    0

    Como habrán de saber y si no lo saben lo informo, este reportero tiene muchos amigos en el Valle del Yaqui y raíces de origen de por esos rumbos, por lo que se entiende la intensa retroalimentación para efectos del ejercicio del periodismo.

    Sirva el contexto anterior para ilustrar toda esa diversidad de reacciones de los dos últimos Entretelones, donde abordamos los derivados del acuerdo del Cabildo de Hermosillo que autoriza un esquema de financiamiento privado para construir infraestructura hidráulica que abastezca de agua al norte de la capital del Sonora.

    Del cielo al suelo podemos describir las opiniones respecto a uno y el otro despacho, quedando en claro que liderazgos de amplios sectores de comunidades del Valle del Yaqui siguen ariscos, desconfiados e incrédulos, luego de la serie de atropellos e ilegalidades que sufrieron durante el sexenio de Guillermo Padrés y el pasmo actual de litigios que en todas sus instancias les han resultado favorables.

    En resumen, no creen que el acuaférico sea distinto al Ramal Norte y así nos lo han hecho saber algunos con elementos a manera de fundamentar su incredulidad y otros hasta con insultos y agravios a nuestro ejercicio profesional, pero a ambos segmentos entendemos, porque a los primeros les concedemos la razón por sus desconfianzas, en tanto que de los segundos solo nos podemos compadecer de sus estupideces.

    Célida López

    Lo cierto es que el título de los Entretelones anteriores, “Apagan focos rojos” no es del todo exacto, ya que es evidente la existencia de una falla en ese apagador, ya que si bien en nuestro caso sí damos credulidad a que el agua que conducirá el acuaférico será de la presa El Molinito y no de la Presa Plutarco Elías Calles, es obvio que no es el caso de los directamente interesados en dicho riesgo.

    Desde esa perspectiva, como una cosa es hacer aclaraciones periodísticas y otra darle formalidad, no estaría de más, por ejemplo, el que la alcaldesa Célida López Cárdenas se reuniera con liderazgos novilleros, se tomara un café con ellos y les explicara con meridiana claridad que en la obra propuesta nada tiene qué ver con el Acueducto El Novillo también conocido como Acueducto Independencia.

    Si se tiene un estimado de los costos y hasta el diseño de un esquema de financiamiento, seguramente se tiene el proyecto de las obras de dicho acuaférico, en el cual seguramente están las especificaciones técnicas, curso y demás características orográficas que deben comprobar que el Ramal norte es otra cosa, y tal ejercicio de comunicación cara a cara la munícipe podría hacerlo con Ricardo Bours Castelo, Baltazar Peral Guerrero, Mario Luna Romero, Tomás Rojo Valencia, Faustino Félix Chávez, Juan Leyva Mendívil, Rogelio Díaz Brown, representantes del Distrito de Riego Río Yaqui, entre otros.

    A lo mejor una reunión con todos a la vez o por separado, repara la falla del apagador del foco rojo y se evita se acumule la presión en lo que parece ser un mal entendido, que si no lo es, luego de las aclaraciones de la alcaldesa y sus deseos porque se publicite el deslinde de la obra propuesta del agua del Novillo, serias repercusiones tendría el que fueran mentiras.

    Alfredo Gómez

    Miren, desde distintas vertientes de amigos del Valle del Yaqui, la principal fuente de sospecha sobre ese asunto, es que según información que disponen, detrás de la operación técnica, política, financiera y jurídica del acuaférico, están nada más y nada menos que Roberto Romero López, secretario de Gobierno en buena parte del padrecismo y dueño del PAN durante esos años, así como Carlos Espinoza, Secretario de la Consejería Jurídica de dicho régimen.

    De ser así, sobradas razones tienen para sospechar de alguna triquiñuela, ya que los mencionados fueron la punta de lanza gubernamental que confrontó al norte con sur del estado y que luego de su contundente derrota en el 2015, no hay que descartar que estén operando la revancha o al menos sacarse la espina aprovechando las necesidades político-electorales de la alcaldesa y las necesidades de agua en la capital de Sonora, considerándose indispensable, que de ser posible, la alcaldesa se deslindara de tales personajes

    Ese par de ingredientes seguramente meterán ruido al proceso legislativo en ciernes y que a ojo de buen cubero como que no tiene ningún futuro dado el vilipendiado trámite de aprobar presupuestos multianuales que comprometan recursos del Estado, municipios o de organismos autónomos y a las evidentes dificultades que tendrá la alcaldesa y/o el director de AGUAH, Alfredo Gómez Sarabia para convencer a la mayoría del Congreso del Estado, que los 370 millones de pesos a pagar en 10 años no es contratación de deuda nueva.

    En el trámite legislativo de referencia, también deberán valorarse los aspectos sociales de ese proyecto y por eso quienes integran la representación popular sonorense, deberán diseccionar muy bien hacia quienes irá esa agua y descartar en lo posible que los beneficios vayan principalmente a especuladores inmobiliarios que esperan ansiosos el agua que les permita comercializar vastas superficies de terrenos luego de abortar el Ramal Norte.

    Mario Luna

    Pero por lo pronto e independientemente a si dicho esquema de financiamiento supera el retén legislativo, lo que ahora mete más ruido a esa propuesta es la presunta participación de Romero y Espinoza, en lo que de comprobarse, sería como un reencuentro de excompañeros de partido y de gobierno, faltando solo que se incorporaran otros de esos, como son los casos de Enrique Martínez Preciado, Carlos Villalobos Organista o Mario Cuen Aranda, todos de triste memoria.

    Y si, de ocurrir así, tales presencias pondrían en un buen brete al PAN, tanto a la dirigencia estatal que encabeza Ernesto Munro, como a la bancada en el Congreso que coordina Gildardo Real Ramírez, en lo que sería una inteligente jugada de la alcaldesa para conseguir los votos requeridos en favor del esquema de financiamiento de la obra.

    Por lo pronto todo indica que no hay mayor bronca institucional por eso asunto, porque desde al menos el Palacio de al lado no se observa ninguna reacción y señal sobre el tema y como mandan los cánones, la gobernadora Claudia Pavlovich está concentrada en cuidar la salud y vida de los sonorenses, así como para reestablecer condiciones adecuadas para la reactivación económica cuando la pandemia del Coronavirus sigue sin dar tregua.

    Claudia Pavlovich

    No nos consta, pero nos aseguran que por rumbos de MORENA, Jacobo Mendoza Ruiz ya salió con su batea de babas apoyando al bote pronto un proyecto del que no sabe ni papa, aunque de él hay que esperar cualquier cosa para dar registro en algún panfleto o pasquín marginal.

    Y como es domingo, la vamos a dejar de este tamaño, no sin antes rogar, suplicar, clamar, de forma encarecida y ferviente, que haya cordura y tomen con seriedad los riesgos de contagio por el Covid-19 y sus mortales efectos, que todos los días deja una estela de muertos e infectados que ya tienen al borde de la saturación al sistema hospitalario público y privado de la entidad.

    Sigue sin dar tregua en Sonora el Covid-19

    Son chingaderas que a pesar de tanto dolor y sufrimiento por los 824 fallecimientos en los últimos meses a causa de ese virus; los ocho mil 139 contagios desde mediados de marzo; y porque nos consta, son chingaderas que se mantengan las pachangas en Hermosillo con ya 171 muertos y dos mil 657 contagios y que el virus se disemine como plaga incontrolable, en el marco de una escalada mortal que pudiera prolongarse de forma indefinida si se mantiene esa irresponsable conducta social.

    No es cualquier cosa que en el sistema público de hospitales de la entidad ya se atiendan a 818 pacientes, de los cuales 57 están en condición muy crítica y 559 graves, corriéndose el riesgo de que en pocos días, si Usted, Yo o cualquiera de su familia o de mi familia resulta contagiado, no habrá espacios para recibir atención médica.