Generando géneros

    187
    0

    «Por un mundo donde seamos socialmente iguales, humanamente diferentes y totalmente libres». Rosa Luxemburgo.

    LO CLAROSCURO: El conjunto de características que identifican a una especie, se denomina género. Así, el humano, el animal, el mineral, las plantas, se agrupan en cada cual.

    Sin embargo, los humanos requerimos una identidad personal y por tanto, identificamos a subgrupos: hombre y mujer. Por lo que físicamente es apreciable en sus distinciones.

    No paramos ahí. Gracias a un evento de corte político, durante el porfiriato, precisamente el yerno del mandatario habría sido encontrado en un festejo de corte privado, entre individuos físicamente iguales a él. Hombres.

    Los 41 festejantes fueron remitidos por faltas a la moral (era algo así como una carne asada sin mujeres) y guardados en una crujía marcada con la letra ‘J’.

    De ahí, se logró establecer una referencia específica que hacía mención (discriminatoria, por supuesto) a todos los que tuviesen inclinaciones distintas a las heterosexuales. Se mencionarían en alusión a la letra de la crujía. Hasta hoy.

    Sin embargo…

    Ya que se logró reconocer como género la posibilidad social de diferenciar al hombre, a la mujer y a esa tercera oferta, no paró la conquista social de espacios.

    Ahora, según la definición autorizada por quienes profesan una identidad específica, se reconocen 37 géneros distintos.

    Heteroflexibles es una de estas nomenclaturas, que según expertos, sería la de mayor membresía millenial, que disfruta de los placeres por igual, pero que no se encasilla en otra distinta a su heterogenia.

    Pero el catálogo para identificaciones y quizá poder acceder a una etiqueta social, es mucho más amplia: transgénero, FTM (female to male); MTF; transfemenino, transmasculino, transexual, andrógino, neutrois, non-conforming, berdache (dos espíritus); no-binario, agénero, bigénero, genderfluid, poligénero, multigénero, intergénero.

    Son algunas de las clasificaciones que son aceptadas y en las que podrían ser reguladas pronto, en vías de acoplar los gustos de moda, de comida, de viajes por parte de la mercadotecnia mundial.

    ¿Cuál sería la razón de hacerles mayormente público su estatus?

    Efectivamente hablando de preferencias y de gastos, quienes se subdividen –o se apartan- a la generalidad de hombre o mujer, se identifican también con un gusto y apreciación mayor por las artes, por los viajes, por la moda. Lo que les convierte en un filón atractivo al comercio y al turismo.

    Los tradicionales hombres –y también las tradicionales mujeres- realizan una o dos compras de vestuario al año. Las mismas marcas de pantalón, camisas a cuadros, y hasta dos pares de zapatos por año.

    Un viaje largo por año y acaso dos cortos –en semana santa y cercano a las pascuas-. Un segmento predecible.

    Ahora la posibilidad de los 37 distintos segmentos de mercados, obligan a las cadenas comerciales a buscar el interés de quienes tienen el potencial económico de efectuar ese gasto.

    Y coincidentemente, los mencionados son el mercado meta idóneo.

    Destinos de playa, grandes metrópolis que ofrecen diversión, restaurantes sofisticados y demás souvenirs.

    Los géneros dejaron de ser hombre y mujer. Es una especialización que conlleva no sólo aspectos referentes a la sexualidad. La evolución humana transmuta conductas y desarrollo de su entorno.

    COLOF├ôN: ¿Cómo le va a hacer el INE? La discriminación no se permite ni con el pensamiento. Quizá si pone un casillero que diga ‘independientes’.

    alejandrodeanda@hotmail.com

    @deandaalejandro