La denuncia, arma ciudadana.-

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    La denuncia, arma ciudadana.- Marco Antonio Rodríguez Félix puso en su lugar a quienes supuestamente pretendían extorsionarlo.- ¿El PRI le está abriendo las puertas de la reivindicación al PAN en Sonora?

    Bernardo Elenes Habas

    Cumplió, con valor de ciudadano el licenciado Marco Antonio Rodríguez Félix, al hacerle frente a un grave problema que pretendía ponerlo contra la pared y someterlo con amenazas y extorsión.

    Con el apoyo de su señor padre como abogado coadyuvante, no se dejó amedrentar y puso en manos de los órganos procuradores y administradores de justicia su situación.

    Como consecuencia, el Juzgado de Primera Instancia de lo Penal, dictó en su momento auto de formal prisión contra los supuestos transgresores de la ley, Reynaldo N., Jaime N. y Dinorah N.

    Sin embargo, Reynaldo N., buscó la protección de la justicia, interponiendo un recurso de amparo en contra del Juzgado de Primera Instancia de lo Penal, pero el Juzgado Séptimo de Distrito en el Estado de Sonora, negó dicha solicitud, de tal manera que las citadas personas quedan como procesadas, continuando el juicio que se les instruye por el delito de calumnias y amenazas.

    Me comentan los abogados, que la situación de R.N. se complica, debido a que el Juzgado de Primera Instancia de lo Penal, recibió comunicación oficial del Departamento de Dactiloscopía e Identificación Criminal referente a sus antecedentes penales, mismos que se han agregado –dicen- al expediente respectivo.

    Lo aleccionante de este tipo de casos, pues, es que los ciudadanos no deben amedrentarse ante amenazas infundadas e intentos de extorsión, y sí utilizar el arma legal de la denuncia, porque de lo contrario el pantano de la corrupción seguirá agrandándose, hasta el infinito…

    En otros temas.

    Pareciera una percepción equivocada. Pero no es así, porque tiene sustento.

    El mismo PRI (al menos sus militantes más encumbrados y de renombre con su lucha ciega por el poder), le está abriendo las puertas de la reivindicación a otros partidos, especialmente al PAN.

    Daba la impresión de que el instituto azul no se levantaría por mucho tiempo de la cama donde agonizaba, debido a la herencia maldita de Guillermo Padrés y su «Nuevo Sonora»; pero el casi cadavérico tejido del PAN empieza a recobrar vida en la conciencia de la ciudadanía, la misma que busca alternativas electorales diferentes desde ahora, en organismos opuestos al Revolucionario Institucional.

    Y es que, al sopesar el elector que el tricolor sólo tiene ojos, oídos y actitud para sus notables, no para sus nuevas generaciones, sus bases, y menos para la ciudadanía libre, se dispone a optar por siglas opuestas.

    Y se trata de gente que le dio forma y sentido a sus proyectos en las elecciones del 2015, bebiéndose con devoción admirable las promesas de justicia social y política, para sentar las bases de otro Sonora, capaz de recuperar la dignidad humillada.

    Inverosímil, pero las familias comienzan a revalorar hechos y circunstancias, y deducen con sabiduría, que no son las instituciones, ni los organismos políticos, los que fallan y se corrompen; sino los personajes que circunstancialmente están al frente de esas responsabilidades, como sucedió en el sexenio anterior, pero también en otros y otros…

    Esa forma de discurrir por parte de la sociedad, no surge espontáneamente, sino que es producto de la medición de actitudes y de conductas políticas, mismas que al contrastarlas entre sí, permiten sacar por conclusión que el ejercicio del poder transforma para bien o para mal a sus oficiantes.

    Es decir, algunos pierden el sentido de la realidad, y suelen actuar para el mundo interno de sus intereses; situación que los aleja de la justicia social y de los valores de la democracia.

    Se vuelve evidente, pues, como al PRI en esta hora, solamente le interesa el poder por el poder, e inicia procesos de vertebración capaces de permitir a sus grupos mantener el dominio, no para bien común, sino para el fortalecimiento de los notables y sus intereses, quienes siguen creyendo que a la sociedad todavía se le puede aplacar con migajas…

    Le saludo, lector.