Miopía presidencial

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    Hasta hace semanas se consideró que el optimismo del presidente Andrés Manuel López Obrador frente a la crisis sanitaria y sus derivaciones en la economía del país, era producto de su ignorancia y sus limitadas capacidades intelectuales. 

    Por allá a fines de mayo aseguró que para el 20 de abril, México tendría bajo control el Covid-19 y un mes después pronosticó que para junio iniciaría la recuperación productiva, alucinaciones aberrantes desmentidas por estadísticas sobre muertes y contagios, así como por la drástica caída de la economía. 

    Al paso de los días, semanas y meses de la más grave crisis que enfrentamos los mexicanos en los últimos 100 años, queda claro que lo que en principio fue considerado como supina ignorancia presidencial, ahora se trata ni más ni menos que de mentiras a mansalva que proyectan una falsa realidad hacia los mexicanos. 

    Se dice que para solucionar cualquier problema, lo esencial es reconocer su existencia y que solo mediante la verdad frente a los problemas que afectan a cualquier país, los pueblos están en condiciones de hacer su parte en materia de previsiones, en lugar de guiarse por estrategias falsarias de quienes por encima del bienestar y seguridad de la gente, están sus proyectos político-electorales. 

    López Obrador ya tiene varias jornadas con discursos y declaraciones mentirosas que lo están llevando al terreno de la sociopatía, toda vez que le resulta imposible aceptar que ha resultado un fiasco como hombre de Estado; que su fallida estrategia para contener el Coronavirus ya nos tiene en el escenario catastrófico de más de 60 mil muertos y contando; que el crimen organizado está más actuante que nunca; que la corrupción a renovado su impulso en su administración y que la economía nacional pasa por el peor momento de la historia y que va para largo. 

    Las batallas de las clases medias en México

    Una amalgama de ignorancia, fatua suficiencia, miopía y desequilibrios emocionales, derivan en los frecuentes alardes triunfalistas, que rayanos en la estupidez, dejan ver a López Obrador en una realidad aparte, en un mundo paralelo desde donde pretende depredar de la credulidad y la buena fe de la gente que sufre los embates de la pandemia, de la violencia del narco y una dramática caída de su calidad de vida a partir de diciembre del 2018. 

    Esa miopía presidencial y taras mentales conexas lo han llevado a insistir que patentará la fórmula con la que asegura está salvando la economía, con su frecuente catilinaria de haber aplicado millonarios recursos a los de abajo en lugar de apoyar los de arriba, cuando lo que debería de patentar la fórmula que causa el acelerado empobrecimiento de las clases medias, que con varios meses sin empleos ni ingresos por el cierre de sus pequeñas y medianas empresas, es el sector social más golpeado e incorporado de forma acelerada a la franja de la pobreza. 

    El discurso de López insiste en descalificar estrategias del pasado que como dice, apoyaban al de arriba, a los ricos, para ver qué caía hacia abajo, compartimentando en solo dos clases la estructura social de México y concentrando sus escuálidos apoyos a la franja más empobrecida, dejando absolutamente descobijadas a las clases medias, que en el caso de los dueños del dinero, ellos no necesitan del apoyo gubernamental. O se que todo se resume en que la 4T produce más ricos, más pobres y menos clase media. 

    Y hay nanita, porque de seguidilla con sus alucinados pronósticos, ahora asegura que para diciembre la economía mexicana retornará a los niveles anteriores a la pandemia que ya de por sí estaba en acelerado declive, y fundamente tal optimismo porque según él, durante el mes de agosto se han recuperado 80 mil empleos de los 12 millones que se han perdido ingresos y parte ínfima de los dos millones que dijo crearía antes de concluir el año. 

    Producción de la 4T: más ricos, más pobres y menos clase media

    Es evidente que el optimismo de López Obrador no refleja el estado del país y la realidad en materia de salud, de seguridad pública y muchos menos en el tema de la economía, cuando a lo mejor lo que debería de hacer es dejar de decir mentiras y hablar con franqueza a los mexicanos sin importar los costos de orden político. 

    Decir la verdad, por más cruda que fuera o que sea ésta, bien pudo salvar, bien puede salvar muchas vidas todavía, en lugar de incitar al relajamiento social con pronósticos sobre inminente control de la pandemia; bien puede ser factor importante para que la gente asuma previsiones para salvar lo que se pueda ante la debacle económica y tampoco generar falsas expectativas sobre la presunta buena voluntad del narco para intercambiar abrazos en lugar de balazos. 

    Por lo pronto, el presidente deberá reflexionar antes de mentir o hablar en función de otros mentirosos que le informan, ya que en algo inédito en el presidencialismo mexicano, el consorcio Altos Hornos de México desmintió de forma categórica los dichos del de Tabasco, respecto a que había el compromiso por parte de los nuevos directivos de la empresa de devolver 200 millones de dólares por el supuesto sobreprecio en la venta a Pemex de la empresa Agro Nitrogenados. 

    “La empresa no se ha comprometido a pagar 200 millones de dólares de un supuesto sobreprecio, el que por lo demás no tiene ninguna base legal, dado que la valuación del complejo petroquímico de Agro Nitrogenados, realizada por el propio Estado a través del INDAABIN –nunca dada a conocer-, fijó un valor de 293 millones de dólares y los avalúos privados marcaban montos mayores”, dijo la compañía en un comunicado enviado a la Bolsa Mexicana de Valores (BMV). 

    Nueva encuesta en Sonora

    Por supuesto que anda emberrinchado el inquilino de Palacio Nacional, a quien además le informan de agregados e injertos al expediente que contiene las declaraciones de Emilio Lozoya sobre ese tema. “Resultaría conveniente conocer el contenido original de la página 49 de dicho documento, que fue reemplazada por cuatro hojas sin firma del declarante, sin numeración, así como con tipografía y estilo que no concuerdan con el cuerpo del documento”, se establece en el desmentido. 

    Mejor le vamos a entrar a asuntos con mayor sentido local y que mejor abordaje que el resultado de un nuevo levantamiento sobre tendencias electorales en Sonora, confirmándose que en el cara a cara entre Alfonso Durazo Montaño y Ernesto Gándara Camou, el primero mantiene sostenida tendencia a la baja y el segundo al alza.  

    De acuerdo al resultado de la empresa Grössman, el 34 por ciento de las personas entrevistadas dijeron que si en ese momento fuera la elección su voto sería para el de Bavispe y el 29 por ciento en favor del de Hermosillo, lo cual muestra una importante variable, toda vez que en el anterior levantamiento de la misma encuestadora, el 39 por ciento iba por Durazo Montaño y el 21 por ciento por “El Borrego”. 

    Ernesto Gándara Camou

    Con un 19 por ciento, sorprendente el posicionamiento de María Dolores del Río, en tanto que su eventual adversario en Movimiento Ciudadano, Ricardo Bours Castelo, por fin fue incluido en una encuesta para obtener un 4 por ciento de las simpatías, aunque como consuelo solo el 2 por ciento fue para Ana Gabriela Guevara, en tanto que Antonio Astiazarán registró un 8 por ciento. 

    A propósito de calenturas electorales, por rumbos de Pedro Angel Contreras se percibe mucha extrañeza por las presuntas descalificaciones de parte de Luis Becerra Hurtado, quien como se sabe, desde la subdirección médica del ISSSTESON, se supone que había hecho un buen equipo con so otrora jefe, director general del organismo. 

    Así nos llegó la especie, sin que tengamos idea si tales dichos responden a la necesidad de mantenerse en el cargo ahora que el director es José Martín Nava Velarde o simplemente tratar de quedar bien con “El Borrego”, en el marco de un deslinde que puede considerarse como muestra muy frágil de lealtades de parte de ese profesional de la medicina. 

    Santos González Yescas

    Y hace unos días lo dijimos y ahora lo reiteramos: de toda la camada de alcaldes y alcaldesas de MORENA en Sonora, sin lugar a dudas el mejor calificado y mejor rankeado es el de San Luis Río Colorado, Santos González Yescas, tanto por su prudente gestión ajena a escándalos, como por su rendidor ejercicio para dotar al municipio de mucha obra de beneficio comunitario, además de su eficaz estrategia para contener la pandemia del Covid-19, que si bien los riesgos se mantienen en dicho rubro, dista mucho de la alarmante situación durante las primeras semanas de la emergencia. 

    Ese contexto lo perfila para la reelección sin mayores problemas, incluso sin la necesidad de bules para nadar e incluso optar por ir por la diputación federal por el distrito 01, sin que tengamos idea si con tal posicionamiento hasta podría animarlo para sumarse a Durazo Montaño y a la también sanluisina, Petra Santos Ortiz como aspirante a la gubernatura. 

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