¿Ricardo Bours buscará la alcaldía de Cajeme?.-

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    ¿Ricardo Bours buscará la alcaldía de Cajeme?.- Surge la premisa de que se acercaría más al 2021, estando activo como servidor público.- Sin embargo, tendría que someterse a la decisión de los votos

    Bernardo Elenes Habas

    La especie gira en el ambiente local. Si se convierte en realidad, algunos proyectos políticos, como los de Abel Murrieta y Rodrigo Bours, serían trastocados en el tejido político de Cajeme.

    Me comentan, amigos que mantienen alguna cercanía con Ricardo Bours Castelo, que éste sopesa la alternativa de imprimir un giro a sus aspiraciones y no aguardar sentado el 2021, menos el 2027, para ingresar al ejercicio político electoral en forma directa, sino que existen condiciones para hacerlo desde ahora.

    Es decir, considerando que el tiempo para que concluya el mandato de Claudia Pavlovich es un tramo realmente largo, y más lo sería si esperase el 2027, Ricardo analiza –me comentan- buscar nuevamente la candidatura por la alcaldía de Cajeme para él, no para Abel Murrieta, como se supone son las bases del proyecto inicial.

    Ciertamente Ricardo ya envío algunos mensajes durante la entrevista lograda por Rafael Hernández, donde refiere, con singular énfasis, lo que requiere Cajeme en esta hora, dejando entrever que él posee la disciplina política, administrativa, social y humana para hacer funcionar al Municipio como lo hizo en el trienio 2000-2003; y, por supuesto, se deduce que esos valores solamente él podría aplicarlos y no precisamente su protegido, el diputado federal Abel Murrieta, a quien los partidos de oposición y hasta el fuego amigo, vienen doblegando debido a su transcurrir por la Procuraduría General de Justicia del Estado durante el sexenio de Eduardo Bours y luego un tramo de camino con el panista Guillermo Padrés, con temas de gran calado como la tragedia de la Guardería ABC, desaparición de periodistas donde se incluye a José Alfredo Jiménez Mota, y la herida social representada por el caso de Gisela Peraza, lo que no significa que Abel tenga algún tipo de culpa, pero se trata de situaciones que lo pondrían en una encrucijada de desgaste político en caso de incrustarse y encabezar una cruzada electoral por Cajeme, donde se prevé que las campañas negras alcancen un recrudecimiento espectacular.

    Analizado desde el ámbito de la mercadotecnia, si fuese verdad la disposición de Bours Castelo en buscar la candidatura del PRI y luego la presidencia municipal de su comunidad, estaría construyendo la alternativa de colocarse en forma más directa en el ánimo de la ciudadanía, haciendo brillar a Cajeme, no sólo en Sonora sino en el país, a través de políticas públicas relevantes, con transparencia manifiesta en la administración municipal, fortaleciendo el tejido de la seguridad y justicia social que son, ciertamente, los reclamos recurrentes de las familias.

    La especie crece, pues. Y a la fuerza de la misma, se atribuye el hecho de que Rodrigo Bours (hermano de Ricardo, quien también anhela la alcaldía desde el 2015), solamente se esté dejando querer por algunos integrantes de partidos de oposición, sin arrojar señales ciertas de que podría convertirse en abanderado de organismos que se lo proponen; o disposición para encabezar alguna alianza partidaria, manejándose esquivo e impredecible…

    Aunque, por otra parte, deben analizarse también las premisas de que el solo hecho de que Ricardo Bours sea candidato, no le asegura el triunfo municipal en junio del 2018, que sería su preámbulo para buscar la gubernatura en el 2021.

    Una de esas premisas establece que en el proceso del 2000, cuando midió fuerzas con un político surgido del corazón del pueblo y aunque abandonado por los notables de su partido, el PRD, que en esos momentos era Gobierno Municipal, logró casi 50 mil votos de carne y hueso, sin recurrir a artificios económicos y acciones retorcidas, sacándole un susto a Ricardo, quien obtuvo más de 60 mil sufragios: Ascensión López Durán.

    No la tendría muy fácil, pues, el ex alcalde Bours Castelo, si se atreviese a imponer el esquema gerencial que tiene de la política al contender por la candidatura el año próximo, porque se estaría enfrentando a sangre nueva dentro de su instituto y fuera de éste, e incluso a mujeres que reclaman su derecho de equidad y género, como son los casos de Denisse Navarro, Nidia Razcón, María del Rosario Oroz, Kiki Díaz Brown, Anabel Acosta; o bien a Emeterio Ochoa, Raúl Ayala González, Omar Guillén, Andrés Salas Sánchez, Jesús Félix Holguín, Gustavo Almada, Miguel Ángel Murillo, Bernabé Arana, Javier Lamarque, o de nuevo al propio Ascensión López Durán, si los partidos de izquierda, avizorando el futuro, se deciden por una alianza encaminada a escribir la historia sustantiva que le hace falta a Cajeme.

    ¿Será verdad que Ricardo buscará la alcaldía?

    Yo no lo sé, de cierto. Pero sí sé que no es propietario del ejercicio político ni en Cajeme, ni en Sonora, con definición de tiempos hacia el 2018, 2021, 2027; sino un ciudadano respetable que tendría que someterse, como dicta la democracia, a la conciencia de la ciudadanía y a la decisión de sus votos.

    Le saludo, lector.