Sociedad autodeterminante

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    Sociedad autodeterminante

     Alejandro de Anda

    LO CLAROTodo cambia. La nueva realidad respecto de la pandemia es permanente y la adaptabilidad de las organizaciones, del ser humano, será la directriz que atinadamente señaló en su tiempo como teoría evolutiva el maestro Charles Darwin. “Las especies que sobreviven son las que se adaptan mejor al cambio” enfatizaba el naturalista inglés. 

    De esta premisa, la Universidad Autónoma de Tamaulipas emprende una adecuada capacitación orientada a empresas medianas y pequeñas. En la consigna de modificar su orientación hacia las necesidades mercadológicas de la nueva realidad. 

    Donde las expectativas de compra predominan en asuntos de salud, alimentos y seguridad, vía las redes tecnológicas y dejando de lado el comercio presencial. La tendencia llegó para quedarse y es una perspectiva que deben arropar cámaras empresariales y sociedad en general.

    LO OSCURO. Más o menos por ahí va la cosa…

    El Antiguo Testamento (Sagradas Escrituras) es la fundamentación en la que basan muchas creencias morales de conducta, donde cristianos y judíos afirmaban recibían las reglas de convivencia dictadas por Dios en persona.

    Más tarde también el hombre desestimaría tales lineamientos de orden.

    A pesar de que muchas siguen vigentes e incluso en las normas del derecho aún las podemos encontrar (no matarás, no robarás, etc) la sociedad llegó a un punto donde se sublevaba y competía con sus propios gobiernos.

    (Ya mero llegamos al ‘punto’) 

    Es así que en 1885 en el Acta de Berlín, las potencias de África y Europa firmaban el acuerdo para dar entrada por primera vez a la llamada Autodeterminación de los Pueblos.

    Que no es otra cosa, que la sociedad en pleno ejerza libremente su derecho a decidir sus propias formas de gobernarse y perseguir su desarrollo integral.

    En la modernidad cunden los ejemplos de ese hastío ciudadano que le impele al gobernado a rebelarse contra sus gobiernos.

    El impulso a la creación de un instituto ciudadano garante de los procesos eleccionarios en 1990 IFE, fue demanda de una sociedad cansada de los trastupijes y excesos de la democracia caduca mexicana.

    La creación de un organismo persecutor de la corrupción y la observancia del incremento patrimonial de los servidores públicos, es otro gran ejemplo de lo expuesto. Una Casa Blanca que derramaba el vaso de agua de la paciencia social.

    Hoy estamos ante otro fenómeno que demuestra una vez más que la manifestación de la comunidad mediante el ejercicio pleno de su determinación a regular su entorno, puede llegar a superar a sus gobiernos.

    “La combi” y el sometimiento del presunto ladrón a manos de los encolerizados ciudadanos que habían sido atemorizados por el sujeto de marras, dieron la vuelta al mundo. Trending topic como los modismos tecnológicos señalan.

    ¿Y? Pues tal método, se vuelve modelo de cambio y ejemplo de ejercicio social de justicia… por propia mano.

    El 24 de junio pasado, en la autopista México-Puebla dos asaltantes de transporte público corrieron la suerte de la justicia social. 

    Un pasajero del autobús asaltado abrió fuego contra los salteadores que a su vez repelieron la agresión. El resultado, más de los pasajeros intervinieron en la inmolación de los bandidos.

    En Ecatepec, en Chimalhuacán, en Chalco, Ixmiquilpan, Toluca son ejemplos en el corto tiempo de citas similares a ‘la golpiza de la combi’.

    Aun cuando el 17 Constitucional prohíbe explícitamente “Ninguna persona podrá hacerse justicia por sí misma, ni ejercer violencia para reclamar su derecho”, la autodeterminación supera desde siempre los mandatos escritos.

    Las cifras alarmantes en comparativa de los hechos de justicia a propia mano registrados en 2018 contra los mismos en 2019, apuntan un incremento en más del 40% respecto uno del otro año. Y subiendo. 2020 está imparable.

    El deber ser confrontado con la realidad, dan como consecuencia que el hastío social gobierne en las ausencias del brazo de la ley.

    El problema es que la tendencia es a volverse costumbre…

    COLOFÓN: El ‘debido proceso’ de los delincuentes, donde su derecho a ser declarado culpable o no culpable… ahora cambiaría por la ley ciudadana bajo la sentencia “¿No que muy león?”

    alejandrodeanda@hotmail.com

    @deandaalejandro