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01-11-2017 La presidenta de la Comisión de Igualdad de Género, Laura Nereida Plascencia Pacheco (PRI), señaló que la Cámara de Diputados es el primer órgano del Poder Legislativo en implementar una unidad que promueve la paridad y conminó a que las dependencias federales y gobiernos estatales repliquen este mecanismo. “Hoy es una realidad y la equidad llegó para quedarse para reconocer los derechos sociales y políticos de las mujeres en todo el país.”

 

Durante el “Panel de alto nivel: Igualdad de género, masculinidades alternativas y políticas de corresponsabilidad y cuidados”, la legisladora explicó que a un año de la implementación de la “Unidad para la Igualdad de Género” en San Lázaro hay muchas cosas que contar y presumir; por ejemplo, hoy cada persona que labora en este recinto debe capacitarse en temas de género porque no se puede construir un país con una sola perspectiva.

 

Recordó que esta Legislatura LXIII, es de paridad, lo cual ha permitido transformar la vida social y económica a una más igualitaria y todo se debe a una reforma enviada del Ejecutivo para hacer realidad la representación política de las mujeres.

 

Apuntó que en la unidad de género se construyen y se realizan diferentes reformas a los cuerpos normativos que rigen al país; por ejemplo, el Código Civil Federal, el cual conserva un artículo discriminatorio que viola los derechos humanos de las mujeres, pues estipula un periodo de 12 meses para contraer nuevas nupcias, plazo que no le es solicitado al varón, por lo que es necesario modificarlo.

 

“No se puede tolerar que se construyan leyes sin contemplar la perspectiva de género”, subrayó.

 

Beatriz Santamaría Monjaraz, coordinadora de la Unidad de Igualdad de Género, de la Cámara de Diputados, mencionó que en la actualidad persiste un conjunto de desigualdades que impiden el pleno goce de los derechos de las mujeres. “Esto ocurre en todos los ámbitos, lo que genera una violencia sistemática y permanente que va desde la psicológica a la política y de la institucional hasta el feminicidio”.

 

Ante este panorama, dijo, la Cámara de Diputados ha diseñado medidas concretas para construir la igualdad; los legisladores están convencidos que la sociedad no va alcanzar el bienestar y la democracia que se desea, si no se incorpora a las mujeres al desarrollo y a la toma de decisiones.

 

Enfatizó que construir la igualdad no sólo es un tema de las mujeres, sino de los hombres, lo que obliga a que las políticas públicas incorporen la perspectiva para frenar la violencia sistemática.

 

Laura Huerta Gómez, en representación de la dirección de Recursos Humanos de la Cámara de Diputados, expuso que la relevancia de implementar un programa de igualdad en este recinto tiene como objeto difundir y crear conciencia entre los servidores públicos sobre el respeto y la cordialidad entre géneros.

 

Añadió que entre las acciones realizadas por la Cámara de Diputados para fortalecer la paridad entre hombres y mujeres, están las capacitaciones en los órganos técnicos y unidades administrativas.

 

Detalló que los cursos están enfocados en la promoción de derechos y la no discriminación hacia una cultura organizacional con igualdad sustantiva del ámbito legislativo, así como cursos de comunicación en perspectiva de género y lenguaje incluyente.

 

María de la Paz López Barajas, directora general de Institucionalización de la Perspectiva de Género, del Instituto Nacional de las Mujeres, dijo que sin cambios institucionales y en la forma de hacer política, se dificulta cambiar la vida cotidiana en materia de equidad.

 

Puntualizó que a pesar de la existencia de un programa nacional de desarrollo con un eje transversal de igualdad de género y que por primera vez el Ejecutivo encabece el Sistema Nacional de Igualdad, es necesario modificar las relaciones de poder y subordinación.

 

Ahora mismo, continuó, “realizamos un protocolo de hostigamiento y acoso sexual en el lugar del trabajo, a fin de garantizar que no se tolerará ninguna forma de discriminación y de violencia que se ejerce contra las mujeres”.

 

Por su parte, el director general de Género y Desarrollo Gendes, A.C., Mauro Antonio Vargas Urías, afirmó que aunque se vive en un país democrático, cuando se analizan de manera crítica varios componentes se puede detectar que “para los hombres no es fácil dejar el poder que otorga la cultura y pasar de compartir en lugar de imponer”.

 

Consideró posible la construcción de una sociedad igualitaria, con el compromiso de cada hombre de modificar su ideología, tanto personal como política.

 

“A nombre de la diferencia sexual se cometen tantas desigualdades; por ello, es necesario generar políticas con perspectiva de género”.

 

En su ponencia magistral, Martha Torres Falcón, investigadora y especialista en Relaciones de Género de la Universidad Autónoma Metropolitana-Azcapotzalco, aseguró que “no basta que los hombres aprendan cómo tener una relación de pareja medianamente equitativa para sentirse bien con ellos, sino que se comprometan a no transgredir el pleno respeto de los derechos de las mujeres”.

 

“Los hombres que acuden a grupos de igualdad de género, no sólo requieren estar bien ellos, saben que ya es inevitable que las mujeres adquieran derechos, tomen decisiones y que hacia ellas ya no es funcional”.

 

Es fundamental el que los hombres entiendan que la violencia ejercida hacia alguien más no debe ser normalizada, y que conceptos como madrecita, reina, preciosa o damita, son un tipo violencia que no permiten que exista un verdadero trato de iguales, afirmó.

 

Agregó que afirmaciones como “Todos los hombres son violentos”, quitan gran peso a la violencia; lo recomendable, es que todo trabajo sobre masculinidades debe poner en el centro la igualdad.

 

En otra conferencia magistral, Jaime Miguel Tellería Huayllas, especialista en masculinidades alternativas de Bolivia, consideró que hoy en día no es suficiente la flexibilización de roles, pues el modelo económico está llevando a que los hombres participen más activamente en el espacio doméstico, y eso ha generado que se comiencen a sobre valorar, es decir, “a verlos como maravillas de hombres”.

 

“La sociedad privilegia la heterosexualidad, en donde, desde pequeños, se socializa la libertad y el permiso en torno a la sexualidad, lo cual desvaloriza a la mujer”.

 

Manifestó que el reto que presenta la sociedad actual es construir relaciones de poder igualitarias. Hoy en día el pacto de convivencia entre hombres y mujeres ya no funciona, se requieren nuevos acuerdos, términos y valores.

 

Finalmente, apuntó que trabajar con la masculinidad es desarrollar la autocrítica del propio comportamiento permanente y habitual del hombre, es una acción política de trasformación de relaciones de poder y la promoción de valores que se han ido perdiendo.

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