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Verdaderos héroes de Cajeme.-

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Bernardo Elenes Habas

Verdaderos héroes de Cajeme.- El Ayuntamiento, con Sergio Pablo Mariscal a la cabeza, rindió homenaje a los Bomberos caídos en cumplimiento de su deber hace 21 años, Ernesto Partida López y Manuel de Jesús Medrano Félix.

Bernardo Elenes Habas

El viernes 7 de febrero, se cumplieron 21 años de la muerte heroica de dos Bomberos cajemenses: Ernesto Partida López y Manuel de Jesús Medrano Félix.

Bomberos en accion

Ellos, en cumplimiento de su deber, combatiendo las llamas que devoraban una empresa en Ciudad Obregón, y salvaguardando así la seguridad y el patrimonio de la comunidad, encontraron una muerte trágica.

El mismo viernes, las autoridades municipales encabezadas por el alcalde Sergio Pablo Mariscal Alvarado, el presidente del Patronato de Bomberos, doctor Carlos Ybarra Beltrán y el comandante Ángel Francisco García Tellechea, rindieron homenaje ante el memorial que se erige en el área de la Empresa Burr, a dos héroes que sólo sabían empuñar su valor, las mangueras y hachas para sofocar el fuego, quienes dejaron a sus familias en la orfandad, convirtiéndose en símbolo del verdadero sacrificio por el bien común.

Ante las familias Partida y Medrano, el alcalde Mariscal, durante el ceremonial dedicado a los héroes, revivió la bitácora de salvamento del Cuerpo de Bomberos. Precisó que el 7 de febrero de 1999 a las 9:20 horas, se alertaron las alarmas ante una llamada de emergencia debido a un incendio que registraba la empresa Burr. Siniestro en que el comando de salvamento trabajó más de 10 horas para controlarlo. Con el resultado lamentable, triste, de la muerte de Partida y Medrano.

Esta es la historia de dos Héroes

Medrano y Paretida, Bomberos

Ernesto Partida López y Manuel de Jesús Medrano Félix, salieron, a las 9:22 horas de la mañana del domingo 7 de febrero de 1999, como sus demás compañeros Bomberos, a sofocar las llamas que devoraban la empresa de embutidos Burr, ubicada en calle Jalisco norte, de Ciudad Obregón, sin saber si regresarían.

Es, en su contenido más profundo, el sentimiento realista de quienes exponen la vida desde organismos de seguridad, salvamento y protección, porque la filosofía que mueve a hombres y mujeres que los conforman les dice, cuando se disponen a desafiar las amenazas del peligro, que quizás sea la última tarea que realicen.

Sin embargo, no se detienen.

Nada les arredra.

Se olvidan de sí mismos.

Y solamente revaloran la realidad enfrentada, cuando todo ha pasado. Cuando la situación está bajo control, y abrazan nuevamente a sus familias.

El heroísmo de Medrano y Partida

El fuego se apoderaba del edificio de tres pisos de la Burr, con el consiguiente peligro para otras construcciones aledañas. Y hasta allí llegaron hace 21 años, los carro bombas y el puñado de valientes Bomberos, a salvar bienes, exponiéndolo todo; porque en ese tiempo los equipos con que contaban, incluyendo sus trajes de materiales especiales, botas, chaquetones, cascos, guantes, eran viejos, estaban parchados, no garantizaban su protección.

Medrano y Partida familiares

Pero, con su vocación a toda prueba, sus sueños de Bomberos nacidos desde la niñez, los hacía acudir a la línea de combate, con valor indecible. Y ahí estaban Manuel de Jesús Medrano y Ernesto Partida, subiendo las escaleras, introduciéndose al tercer piso por los ventanales, halando las mangueras, golpeando con el chorro macizo de agua al demonio de la lumbre.

Ahí estaban, cuando fueron heridos por la muerte, intoxicados con los gases surgidos de la hornaza en que se convertía la empacadora de embutidos.

Cimientos de Bomberos de Cajeme

Claudio Dabdoub Sicre, quien heredó a Cajeme y a Sonora su bien docomentado libro Historia de El Valle del Yaqui, tuvo también la visión humanista de sentar las inquietudes, en 1948, para darle formalidad a un Cuerpo de Bomberos.

No obstante, fue hasta 1949, cuando Ramón M. Ochoa, formalizó tan importante y necesaria institución, sumándose varios ciudadanos comprometidos con su comunidad, destacando Pedro Zaragoza Maytorena, Francisco Obregón, Claudio Dabdoub, Juan M. Hernández, J. Encarnación Chávez, Ernesto Forgach, Juan B. Dávila, José L. Guerra, creándose el patronato respectivo.

Institución señera que hasta ahora pervive y ha sido sustento, con el apoyo de autoridades y ciudadanía, de uno de los cuerpos de salvamento con mayor trascendencia y nobleza en la comunidad.

El viernes anterior, pues, se rindió homenaje a dos valientes, dos ciudadanos de valía, cuyos nombres son ya parte de la Historia de Cajeme, y que merecen, algún día, estar integrados a un Museo que se convierta en memoria viva para las nuevas generaciones, donde el devenir de hombres y mujeres de manos nobles y corazones generosos sean recordados por siempre, sencillamente porque supieron darle vida y rumbo a este pueblo.

Le saludo, lector.