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OCURRENCIA CUMPLEAÑERA

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90 AÑOS DE VIDA ¡CUMPLIDOS!……..EL ÚLTIMO TRAMO

20 de enero de 1,930 – 20 de enero de 2,020,  dos fechas memorables 

Gracia al  Señor  mi Dios  hoy 20 de enero de 2020, cumplí mis 90 años de vida, felizmente agradecido porque lo hice con salud y teniendo a mi lado a mi querida esposa Consuelo, el amor de mi vida, consagrando nuestra unión matrimonial en aquel verano de 1952, concediéndonos la dicha de haber creado nuestra querida familia, iniciando nuestro hermoso linaje que gozosamente  ha llegado ya hasta la 4ª generación. 

Toda esa gran riqueza acumulada con los años, ha sido nuestro mejor logro  y que hoy se refleja en este cumpleaños como el más feliz regalo

Reunidos en casa con la familia lo festejamos felizmente, complementado con la cálida y amorosa  presencia de una parte de nuestra dinastía GIL GUTIERREZ, muy honrada hasta su quinta generación, de cuya estirpe me honro ser el actual decano. Encantadores momentos  que disfrutamos, resultando  una agradable  fiesta con un exquisito sabor familiar, que dio pie  a dejarme querer por todos  y gozar de esos inolvidables momentos, haciéndome sentir como todo señor de la fiesta y dueño  de la piñata. 

En circunstancias como ésta y  para sacarle más jugo a esta OCURRENCIA,  me vino el interesante tema de reflexionar y compartir con ustedes acerca de las edades en general

 ¿Qué significado representan para el futuro de nuestra existencia? Llegué a la conclusión que  es un punto de referencia de las diferentes etapas del avance de nuestra vida, siendo siempre motivo de una especial celebración conforme al cumpleaños. 

No se festeja igual a un bebe de 5 años donde la vida comienza a florecer, al de un adolescente de 15 que ya pretende independencia paternal, o uno de 18 cuando ya se es mayor de edad. Así sucesivamente. Todos conforme a la edad hay algo simbólico que celebrar, yéndome de golpe hasta los 90  cuando ya nuestra existencia por razones naturales del ciclo  del término de la vida humana, se  encuentran ya en pleno ocaso. 

Bajo esa real perspectiva tenemos que admitir los LONGEVOS, así catalogados quienes hemos cumplidos los 90, etcétera, etcétera, edad donde nuestro futuro es impredecible conforme, principalmente, las condiciones de salud con la que habremos llegado, a lo que será ya nuestra  etapa final. Motivo por lo cual debemos aprovechar este real ocaso de nuestra vida e ir preparando lo mejor que podamos ese término de nuestra existencia. Describo:

Físicamente para no dar lata a quienes les tocará cuidarnos, si es el caso. Sentimentalmente, 1º  para no ser un viejo latoso o gruñón, para avenirnos con aquellas personas con quienes tenemos malas relacioines, acordándonos que es requisito indispensable ese generoso pasaporte  para  entrar al cielo prometido. Espiritualmente para purificarnos y reconciliarnos con quien finalmente nos abrirá la puerta del cielo, El mismo Señor, la Santísima Trinidad, que perdona todo y hasta todos los que en vida no le creyeron ni lo consideraron como el Rey de la Gloria. 

Yo por lo pronto he comenzado a hacer un recuento o inventario de mis situaciones personales, para que llegado el momento tenga arreglado el dichoso pasaporte 

Termino  felizmente compartiendo esta cumpleañera OCURRENCIA, con mis dos o tres lectores,  sin que la consideren fatalistas, pero si realistas,  algunas  de las ideas expresadas.  Dichoso por haber llegado a salvo a mis 90, todavía con ideas y mente a salvo, buena señal para continuar pateando el bote hasta que esa mi etapa final no diga otra cosa y me corte el switch de mi inspiración y de mi vida, de la que hoy con este 90 aniversario estreno mi flamante LONGEVIDAD. 

RENE GIL GUTIERREZ