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El dinero o la vida

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Descarnada y dramática la realista descripción que hizo del Covid-19 el secretario de Salud, Enrique Clausen Iberri, que bien puede llevar a concluir que se trata de una disyuntiva en la que hay que escoger entre proteger nuestras vidas o seguir el juego de quienes exigen la apertura inmediata de la actividad económica y empresarial.

El dinero o la vida, dicen que preguntan los ladrones blandiendo pavoroso cuchillo cebollero o intimidante pistola pavoneada y no queda ninguna duda respecto cuál sería la opción escogida, y así debiera ser con el virus, que cual ladrón es un enemigo cruel, despiadado e impecable, con quienes al menor descuido se ponen a su alcance, como bien lo dijera el funcionario estatal.

Los efectos de escoger la vida, simplemente es eso, vivir, no contagiarse y no contagiar a familiares y amigos; en tanto que optar por el dinero, los ingresos por alguna actividad económica y el disfrute de las actividades púbicas abiertas, con toda seguridad para muchos significará la ruina económica, la pérdida de la salud y en casos extremos, la muerte propia, de algún ser querido o amigos. En otras palabras, ese virulento ladrón te quita el dinero, la salud y la vida si te encuentra en ese atiborrado mercado, banco o en cualquier espacio público, convertidos en callejones oscuros.

Uno de los principales factores por la expansión actual del virus, es el distendido comportamiento social, cuando simplemente con el cumplimiento estricto de restricciones de movilidad, en mes y medio ya estaríamos saliendo de la crisis sanitaria y no como ahora, que a casi 4 meses, sigue al alza la escalada de contagios y de muerte y paradójicamente hay quienes exigen la reactivación económica inmediata en tales circunstancias.

Enrique Clausen

Prácticamente al iniciar la aplicación de restricciones acordadas por el Consejo Estatal de Salud a mediados de marzo, inició la resistencia de quienes ahora hasta hacen manifestaciones para exigir la reapertura de sus negocios, sin importar que la autoridad federal mantenga en código rojo a la entidad por estar a punto del colapso el sistema hospitalario público y privado.

Este fin de semana pasado nos enteramos de la decisión de dirigentes de comerciantes del Centro de Hermosillo, de abrir sus negocios y reiniciar su mercadeo con o sin la autorización de autoridades de gobierno, léase, gobierno Federal que en ese rubro es cabeza de sector en función del color del semáforo que otorga a cada entidad, del gobierno estatal órgano rector en la estrategia de atender a víctimas y desplegar programas de sensibilización sobre el cumplimiento de medidas preventivas y de gobiernos municipales operadores de acciones restrictivas de movilidad.

El dirigente de la Unión de Comerciantes del Centro de Hermosillo, Rubén López Peralta amenazó que este martes iniciarían labores, con el argumento de que los afiliados a dicho organismo ya están preparados y disponen de los protocolos para reactivarse sin arriesgar la salud y la vida de sus empleados y de su clientela, advirtiendo incluso que si se mantiene la restricción, se ampararían.

Afortunadamente desistieron luego de una reunión con los integrantes del Consejo Estatal de Salud y autoridades municipales y la eventual reapertura será en función de los resultados del proceso de verificación de las condiciones de operación y seguridad en sus locales por la secretaría de salud, de la secretaría del trabajo y protección civil.

Rubén López Peralta

Tal acuerdo del martes por la noche, de nada sirvió porque este miércoles por la mañana, un buen número de comerciantes, tiangueros y sus empleados, ocuparon accesos de oficinas del Centro de Gobierno, en un plantón en donde exigieron el inmediato reinicio de operaciones y entrega de apoyos, en donde se advierte evidente desesperación, casi similar a la desesperación que los contagiados por Covid-19 tienen para poder respirar o a la de sus familiares que nada pueden hacer para ayudarlos.

Cualquier decisión al respecto deberá ser muy bien meditada, porque hacerlo de forma prematura podría resultar en que en un plazo no mayor de un mes, tendrían que volver a cerrar y entrar en una suspensión mayor a la que ahora padecen, sin contar nuevos contagios y muertes que podrían ocasionar por su actual desespero.

Se deberían de mirar en el espejo de Arizona, en donde a mediados de mayo pasado el gobierno estatal cedió a las presiones para la reapertura y reactivación económica y ahora prácticamente es considerado como el foco de la pandemia en Estados Unidos, con un promedio de cinco mil contagios en los últimos días para superar ya los 80 mil infectados y con casi cien decesos diarios.

Es por lo anterior que el gobernador Doug Ducey metió reversa y reinstaló la aplicación de medidas restrictivas  de movilidad al menos hasta fines de este mes, incluido el sector escolar cuyo inicio se va hasta mediados de agosto, aunque el daño ya está hecho, porque levantar de forma prematura la suspensión laboral y comercial, se calcula que costó al menos la mitad de los mil 720 decesos que registra el vecino estado, así como 30 mil contagios.

Ario Bojórquez Egurrola

Eso debería de valorar López Peralta y el dirigente de la Canaco local, Ario Bojórquez Egurrola, cuyos liderazgos deberían de aplicarse para que sus afiliados tomen conciencia de los riesgos que representa el escoger el dinero en lugar de la vida.

Lo que ocurre en Arizona, valida y justifica de forma total la solicitud que hace Clausen Iberri para que de inmediato se suspenda de forma temporal el cruce de personas por actividades no esenciales desde territorio arizonense, igualito que la autoridad gringa decidió a la inversa desde el inicio de la pandemia, y es evidente la urgencia para que Relaciones Exteriores y el Sistema Nacional de Salud tomen la decisión al respecto, ya que Nogales es el vivo ejemplo de como ese cruce indiscriminado de allá para acá impacta con contagios y muertos.

De hecho, desde que se conoció el exponencial desarrollo de la pandemia en Arizona, la diputada Alejandra López Noriega fue muy persistente en la demanda por el cierre de la frontera, pero como esas decisiones competen a la Federación, no le hicieron caso y ya ven las consecuencias.

En todo lo anterior deberían meditar los dirigentes de comerciantes capitalinos antes de mandar como carne de cañón a sus empleados para manifestarse frente a oficinas de gobierno, mientras ellos se mantienen bajo buen resguardo.

Alejandra López Noriega

Y en esa desesperada búsqueda de formas de convencimiento para que la gente tome conciencia de la peligrosidad del virus, la alcaldesa de Hermosillo, Célida López Cárdenas lanzó dramática convocatoria para que quienes les ha tocado la desgracia de perder a un ser querido por esa causa, den testimonio de su experiencia tan traumática.

Consideró que tales testimonios pueden ser instrumentos de concientización para la comunidad, dado que desde la autenticidad de sus vivencias contribuye a dimensionar la tragedia que se está viviendo en Hermosillo y ayudar a detener a los que insisten en hacer una vida normal como si el Covid-19 no existiera, y que mejor hacerlo haciendo del conocimiento la experiencia de quienes ya vivieron o están viviendo directamente esta enfermedad altamente contagiosa.

“Este es el momento en que los ciudadanos deben salvar a los ciudadanos, el llamado debe ser de familia a familia, de amiga a amiga, de amigo a amigo”, consideró la alcaldesa, obviamente impotente ante los pocos efectos que han tenido actos de autoridad, para evitar se agrave más lo que reconoció como la peor crisis sanitaria de la historia de Hermosillo.

Por lo demás, hace dos años en efecto ocurrió un evento histórico, cuando más de 30 millones de mexicanos depositaron su confianza y esperanzas en Andrés Manuel López Obrador al elegirlo presidente de la República.

A dos años de la elección

A poco más de año y medio instalado en su añorada silla presidencial, es obvio el acelerado proceso de desconfianza y desesperanza, ya que prácticamente en todos los rubros de la vida nacional, México y los mexicanos estamos peor que antes, a excepción de esa reducida aristocracia política y burocrática, que como funcionarios de gobierno han resultado en ruidoso fracaso.

Muy poco o nada que celebrar en función de buenos resultados de esa histórica manifestación democrática del pueblo mexicano, cuando prácticamente todos los compromisos, todas las promesas con las que López Obrador sedujo al electorado, resultaron en falacias, en engaños y mentiras y las que ha cumplido, como es el asistencialismo populista, para nada han resuelto los altos niveles de pobreza y marginación, y es más, los han acentuado.

No se diga en el combate a la inseguridad, en la promoción del crecimiento económico; crear empleos; en acabar con los gasolinazos y con la corrupción; descentralizar la administración pública, respetar los derechos humanos, procurar la pacificación y reconciliación de los mexicanos y tantas banderas que fueron enarboladas y que resultaron en todo lo contrario.

Por supuesto que para los beneficiarios de este más de lo mismo es motivo de fiesta y así lo han hecho saber, con un presidente cuyo alardeado optimismo ante lo más negro de la crisis, resulta ofensivo frente a la realidad que sufrimos la mayoría de los mexicanos, así como resulta ofensiva la atrabiliaria conducta de la no primera dama, Beatriz Gutiérrez de López, quien en una más de sus estupideces en redes sociales, agravió una vez más a padres de familias que ven consumirse la vida de sus hijos que padecen cáncer, a causa de la falta de medicamentos que antes eran provistos por el sector salud.

Demostración de la carencia de calidad humana de la señora Gutiérrez de López

La respuesta de esa señora muestra la grave crisis que afecta al gobierno de la 4T en materia de sensibilidad humana y es una calca de la falta de empatía y solidaridad de su marido frente a los miles de muertos y contagiados por el Covid-19.

Y debemos reconocer que no se nos dan muy bien las nuevas tecnologías de la comunicación y como muestra está nuestras fallidas intentonas para participar en una conferencia de prensa virtual con la gobernadora Claudia Pavlovich a través de la plataforma Zoom, logrando sólo acceder, pero sin escuchar absolutamente nada de lo que platicó con selecto grupo de comunicadoras y comunicadores, así como tampoco de los cuestionamientos que le hicieron.

Lamentable no haber podido cuando menos saludar a nuestra amiga la gobernadora luego de casi 4 meses sin verla en persona ni siquiera desde lejos y sobre todo, no conocer de forma directa sus posicionamientos respecto a la problemática que le toca atender y procurar solucionar por los efectos de la pandemia en Sonora.

Conferencia de prensa virtual de la gobernadora

Pero ya aprenderemos de esos artilugios tan complejos de la cibernética, que por lo pronto, estamos a la espera de los contenidos que derivaron de ese ejercicio de comunicación zoomiana, que por lo pronto ya nos enteramos que desde ya y sin esperar alguna decisión a nivel federal, se instalarán filtros sanitarios en los pasos fronterizos con Arizona y sobre vías de comunicación, para detectar el transito de personas con actividades no esenciales que vienen de ese estado para regresarlas a su lugar de origen.

Esa estrategia se mantendrá hasta que se estabilicen las cosas, sin que haya ningún problema con el gobernador Ducey, con quien ya platicó al respecto la mandataria estatal, aunque tal medida no es materia de socialización ya que es simplemente igual a la que aplicaron autoridades gringas en contra de ciudadanos mexicanos que trataban de internarse en ese país o estado.