Inicio Samuel Valenzuela Entre iguales todo igual

Entre iguales todo igual

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Más allá de lo relativo a la entrada en vigor del TECMED, lo más cercano al abordaje de un tema importante en la relación bilateral México-Estados Unidos en la cumbre López-Trump, fue una mención en tono de broma del presidente de EEUU: “no hablé del muro; me porté muy bien”, dijo y todos los presentes le festejaron con risas, incluso el mandatario mexicano.

Indiscutible que esa reunión en Washington fue entre iguales al ser ambos presidentes de sus naciones, pero iguales también en los principales rasgos de sus ejercicios políticos al ser populistas, clasistas; han sido torpes e incompetentes frente al embate de la pandemia del Covid-19; culpan a medios de comunicación y comunicadores de sus fracasos y problemas; son promotores de la confrontación y la división de la sociedad; son sociópatas con un gigantesco ego y se nutren de fanatismos extremos.

Son personalidades muy parecidas; con similares obsesiones y activismos, quedando como la diferencia más importante es que uno representa al país considerado como la primera potencia mundial bélica y económica, en tanto que el otro, pues es el presidente de México, que como se dice, tan lejos de Dios y tan cerca de Estados Unidos, con todo lo que eso implica en materia de subordinación y dependencia.

Como se anunció, la cumbre fue para celebrar la entrada en vigor del tratado de libre comercio entre los dos países y Canadá, pero el objetivo subyacente principal fue apuntalar la campaña de Trump por la reelección en un desesperado esfuerzo por ganar simpatías en la numerosa comunidad mexicoamericana y detener la franca caída en las preferencias frente al demócrata Joe Biden quien le saca una ventaja de dos dígitos.

Entre populistas te veas

A fin de cuentas lo único destacado de la actuación de López Obrador, al menos como simbolismo, fue dar tres Viva México al término de su zalamero y obsequioso discurso en el Jardín de las Rosas de la Casa Blanca, vítores que para Trump podría significar que le salga el chirrión por el palito frente a sus bases de apoyo en lo más profundo y oscuro del conservadurismo supremacista en estados estratégicos que marcan la diferencia en la indirecta democracia gabacha, a quienes no les habrá gustado nada que en la misma sede del poder que les ha dado tanto y al que sirven de forma incondicional, se lancen hurras en favor de sus aborrecidos vecinos del sur.

Y en lo referente a la gran comunidad mexicana o de ascendencia mexicana en Estados Unidos no creemos que las zalamerías del presidente de México hagan variar mucho su estado de ánimo frente a quien consistentemente ha sido su verdugo en los últimos años, lo cual pesa mucho más que expresiones presidenciales patrioteras luego de un par de horas de pinicuchi.

Pues allá se la echan, que en el caso de los mexicanos acá del sur de la frontera enteramos del exultante y glorioso festejo de quienes se vanaglorian del papelito de su excelencia en la Casa Blanca con abundantes y rimbombantes asignaciones históricas a su desempeño cuando desde nuestro particular punto de vista, lo único nuevo es que pudo hablar de corridito y sin sus balbuceos tradicionales.

De ninguna manera se trató de la participación de un patriota, si no de simplemente un individuo sometido y domado por aborrecidos intereses neoliberales y los de orden político electoral de su anfitrión, en un contexto que irá tomando forma en los siguientes días, que bien podría derivar en un reacomodo por el deslinde de desilusionados liberales y progresistas y por otra parte, convencidos conservadores pro-gringos, que con todo y su rancio abolengo, por fin vieron algo bueno en López.

Raúl Navarro

Como sea, a reserva de los efectos por los nuevos términos del acuerdo comercial, las cosas seguirán igual para los mexicanos de acá y del otro lado; la pandemia del coronavirus seguirá cobrando vidas; seguirá en picada la economía; se insistirá en discursos populistas y clasistas; mantendrán la simulación para engañar a incautos en las elecciones; seguirán los insultos y agravios contra medios de comunicación y comunicadores; la droga y las armas seguirán cruzando fronteras; se mantendrán listos los ajustes para congraciarse, porque el garrote del Tío Sam sigue amenazante.

Por lo demás, curioso el merequetengue de aquella jornada legislativa del 24 de diciembre pasado, cuando fue aprobado el paquete económico 2020 y cuyos remezones se hacen presentes a estas alturas del año, a partir de evidente desinformación y manejos retorcidos donde diputadas y diputados siguen dando palos de ciego para simplemente tener algo que responder a medios de comunicación.

Luego de la extensa explicación del Secretario de Hacienda, Raúl Navarro Gallegos en su comparecencia ante la Comisión Especial Covid-19, se insiste en meter boruca sin sentido, en torno a crédito de mil 300 millones de pesos que autorizó el Legislativo al Poder Ejecutivo.

Ya quedó claro que de dicho empréstito no se ha gastado ni un cinco y que tal como lo especifica la Ley de Deuda Pública, tanto estatal como federal, los 520 millones de pesos reservados para aplicarse en el sector salud, serán destinados para la construcción de infraestructura hospitalaria y equipamiento para el sector salud, tal como se establece en el dictamen aprobado por el congreso.

Gildardo Real

La confusión la inició hace unos días el diputado Jesús Eduardo Urbina, quien cayo redondito en sus ignorancias al hacer consideraciones con las que abrió la posibilidad de que esos recursos ya se habían gastado sin saber su destino, en el marco de una mezcolanza declarativa e informativa relativa al gasto que ejerce el Gobierno del Estado para enfrentar la pandemia por el Coronavirus.

A fin de cuentas eso fue aclarado puntualmente por Navarro Gallegos, ya que lo que se gasta en ese tema tan dramático, sale de ajustes presupuestales y ahorros en toda la estructura estatal, destacando por cierto, la falta de solidaridad del Gobierno Federal, instancia que no ha derivado absolutamente nada, aunque pudiera ser que algunos materiales e insumos sanitarios que llegan a Hermosillo vía la Fuerza Aérea Mexicana, no sean solo para hospitales militares.

El caso es que en ese enredadero y resbaladeros donde se mueven algunos integrantes de la representación popular sonorense, saltó a la palestra la señora Ernestina Castro Valenzuela, quien se le fue a la yugular del panista Gildardo Real Ramírez y de sus compañeros de bancada Alejandra López Noriega y el ya citado Urbina a quienes tilda de comparsas, sin escrúpulos ni pudor, mentirosos y toda una sarta de insultos a partir de una hipótesis falsaria que le fue planteada.

Dice que la bancada del PAN fundamentó el apoyo a la contratación del crédito de referencia, a que una parte de esos recursos se destinarían para atender la emergencia sanitaria por el Covid-19 y me disculpará la diputada, porque en el 24 de diciembre del año pasado, ni en China sabían lo que se les venía encima y en Sonora ni siquiera era tema lo de la pandemia.

Víctor Guerrero

En esa sesión y en declaraciones posteriores de funcionarios del gobierno estatal, incluida la mandataria Claudia Pavlovich, quedó en claro que esos 520 millones de pesos en efecto, serían destinados para el sector salud, particularmente para concluir la construcción y equipar el nuevo Hospital de Especialidades en Hermosillo, y evidentemente, nunca se dijo que eran para atender la emergencia sanitaria que apenas brotaba en China.

O sea, la que miente es la coordinadora de la bancada de MORENA al asegurar que “siempre se dijo que los 520 millones de pesos serían para enfrentar la crisis por la pandemia del Covid-19” y con tales falacias ratifica que aún trae muy profunda la varilla enterrada luego de la incompetente actuación en la sesión del 24 de diciembre, donde ella y sus pastoreados dieron fe de su ignorancia de la técnica parlamentaria y que no están al tanto de los asuntos que reprueban o aprueban.

Bueno, también queda en evidencia de lo fácil que resulta emboletarlos en estrategias de comunicación, para cobrar particulares agravios reales o imaginarios, aunque esa es harina de otro costal.

Mientras tanto, un breve paréntesis para desear pronta recuperación y para que sean leves los efectos del Covid-19 al titular de la SEC, nuestro amigo Víctor Guerrero González, quien se suma a varios más funcionarios estatales que han resultado contagiados, afortunadamente ninguno de gravedad, hasta donde nos hemos enterado.

Manuel Puebla

Ya salieron de esa bronca el Secretario de Gobierno Miguel Ernesto Pompa Corella y el del Trabajo, Horacio Valenzuela, en tanto que el titular de Salud, Enrique Clausen sigue convaleciente, al igual que Guerrero González ahora en aislamiento domiciliario.

El que ya también dio negativo y superó el contagio es el Secretario de Desarrollo Social, Manuel Puebla, quien sin embargo se mantiene guardando protocolos sanitarios para evitar alguna recaída, pero sin descuidar su ejercicio como funcionario público, que para que se den una idea, de destacarse los buenos resultados del programa donde se impulsa la adopción de una familia.

Miren, en los últimos meses alrededor de dos mil 100 familias en condiciones de vulnerabilidad reciben apoyo alimentario por otras familias solidarias con posibilidades de mitigar tantas necesidades que derivan de la suspensión de actividades económicas, en algo que podríamos resumir como compañerismo social en tiempos de crisis.