Inicio Samuel Valenzuela Es todo un atascadero

Es todo un atascadero

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No se trata de justificar exabruptos porque son injustificables, pero se entiende el desespero de la alcaldesa de Hermosillo, Célida López Cárdenas, ante el atascadero en que están convertidas las calles y avenidas de la cabecera municipal, así como las de comunidades rurales del municipio.

Por motivos de chamba acudimos a CRIT para la cobertura de la sesión que en esas instalaciones realizaron los integrantes de la legislatura estatal, además que debimos trasladarnos a puntos a los que usualmente no vamos y la verdad es que todo lo que se diga es poco frente al desastre y los riesgos que corre cualquier ciudadano al transitar por esas calles alejadas de la mano de Dios.

Nuestras rutas de traslado usuales también presentan gradual deterioro y no se observa trabajo de rehabilitación de pavimentos a pesar de ser accesos y salidas muy importantes de la capital de Sonora, tocándonos ser testigos de testerazos entre vehículos al tratar de esquivar hoyancos.

El problema es generalizado, porque la plaga de baches ya infestó hasta sectores de lo más fifí y obviamente la comuna de Hermosillo no dispone de la capacidad técnica, operativa ni financiera para hacerle frente, por lo que no queda de otra a resignarnos a que al paso del tiempo se rellenen los baches mientras elevamos plegarias al altísimo para que no llueva.

Célida López Cárdenas

Esa es una realidad que trae a la alcaldesa en busca de soluciones hasta por debajo de las piedras e incluso en lo profundo de los baches y por eso comprendemos su desespero que la llevó a desatinada confrontación con el Gobierno del Estado en lugar de procurar la siempre disponibilidad de la gobernadora Claudia Pavlovich para atender las necesidades de los hermosillenses, cuando además resulta evidente que guardando las proporciones, ella también está sumamente preocupada por las limitaciones presupuestales que ha impuesto la federación.

Por supuesto que los trabajadores de la comuna no se dan abasto para tapar baches, cuyos efectos en el ánimo ciudadano para nada atenúa el que en vialidades importantes Norberto Barraza Almazán haya puesto noche buenas naturales de adorno, aunque esa luchita es buena y es de reconocerse.

No queremos parecer impertinentes, pero ante tan grave situación, se nos hace que ya es hora que la alcaldesa haga valer sus publicitadas buenas relaciones con el presidente Andrés Manuel López Obrador y concrete aquella esperanza o como se llame, respecto a que tan buena relación traería múltiples beneficios para los hermosillenses.

Por lo pronto resulta sumamente peligroso circular por la mayoría de las calles y avenidas de Hermosillo, que si bien hay tramos en buen estado, de pronto uno se topa con un carrusel de hoyancos que pone a prueba pericias al volante y la sanidad mecánica del vehículo.

Norberto Barraza Almazán

La situación no admite cortinas de humo como la de realizar reclamos y cobranzas públicas de monto de dinero, porque además, suponiendo sin conceder, que en efecto el Estado le deba al municipio lo que informó la alcaldesa, no creemos que con ese pago vaya a resolverse una problemática de tan gran magnitud y en todo caso, se debería elevar la mira y no perderse en peteneras y confrontaciones en donde la historia enseña que la gente es la principal perjudicada.

Y nos consta que el sufrido personal del ayuntamiento no se da abasto, ya que luego de casi ocho días de las lluvias, hasta este martes se observaron trabajos para desfogar el agua que se acumula en el paso a desnivel en San Pedro en la carretera Hermosillo-Ures, cuando por lo regular tal tarea se realiza máximo 24 horas después de cualquier temporal. La buena noticia es que en el curso de la tarde ya se reabrió al tránsito dicho espacio.

En ese contexto tan complicado y que como tendencia seguramente empeorará el año próximo, bien por la primera autoridad municipal al apelar a la solidaridad ciudadana para suplir sus ruinas financieras, como es el caso de la tan buena respuesta al llamado “Bardatón”, con aportaciones en efectivo y en especie, que permitirá construir un perímetro de seguridad en torno al Centro Galilea dirigido para atender a personas en situación de calle.

Pues ese sería un buen caminito para dar las respuestas que reclama la ciudadanía e incluso podría apelar a la buena voluntad de miles de capitalinos que presuntamente están inscritos en los distintos programas de la 4T y que según cifras oficiales recibieron 800 millones de pesos en este año, porque también dichos beneficiarios reclaman vialidades decentes, mejor alumbrado público y seguridad pública y en general, mejor calidad de vida que en términos individualizados en muy poco impactan las minucias asistencialistas que reciben.

José María Martínez Rodríguez

En fin, tenemos entendido que este mismo martes se llevó a cabo una reunión privada donde los protagonistas inmediatos del diferendo por pago o no pago de prediales y agua, hicieron una compulsa o cotejo de documentación para definir realidades, sin que tengamos idea del resultado de tal ejercicio, aunque al menos todo indica que la alcaldesa le bajó a su beligerancia.

A lo mejor hizo una tregua en dicho frente toda vez que este martes su diferendo fue con Conagua y con el director de Cuenca Noroeste, José María Martínez Rodríguez, a quien le solicitó reconsidere desfogar volúmenes de la presa El Molinito hacia la presa Abelardo L. Rodríguez, alegando necesidades de abasto de agua potable para el próximo verano.

Le pide a nuestro añejo amigo ahora funcionario federal, que no se desfoguen los poco más de 100 millones de metros cúbicos que actualmente dispone el embalse aguas arriba de la presa Abelardo L. Rodríguez, y propone que mantenga un volumen de al menos 50 millones de metros cúbicos para poder operar por gravedad el acueducto que lleva agua al sistema de potabilización en Hermosillo.

Toda la argumentación de la alcaldesa gira en torno a las necesidades de abasto de agua de la capital de Sonora, lo cual es loable y para reconocerse, pero resulta evidente que parte de premisas donde impone y supone la inmovilidad de las condiciones hídricas del Río Sonora, cuando antes de cualquier cosa, se debe tener muy claro que el Molinito es una presa derivadora y para el manejo de avenidas, lo cual obliga a mantener bajos niveles de almacenamiento en caso de crecidas como las recientes.

Oficio donde se solicita cambiar las funciones de la presa El Molinito

Célida no debería de preocuparse porque el río Sonora sigue aportando muy buenos volúmenes, más los que sume la temporada de equipatas y deshielo, lo cual mantendrá buenos niveles en la presa de sus preocupaciones y a la vez le acercará muchos miles de metros cúbicos a la Abelardo L. Rodríguez para también potabilizarla, todo sin correr riesgos de que ese retén de avenidas pierda su condición para lo que fue construida: evitar que corran riesgos los miles de capitalinos que habitan fraccionamientos construidos en el Vado del Río.

Dirán que exageramos y que esa posibilidad luce increíble dados los niveles de almacenamiento actuales, pero en nuestra memoria periodística están aquellas torrenciales lluvias que en solo tres días retacaron la presa Abelardo L. Rodríguez para convertirse solo en punto de paso sobre la cresta de su vertedor, con todo y agujas, de 150 metros cúbicos por segundo, que resucitaron el hasta entonces imaginario cauce del Río Sonora hasta llegar al mar por rumbos de Tastiota.

No hay que olvidar que todo río reclama su cauce y de esa perspectiva ha impuesto CONAGUA los criterios operativos del Molinito que pide reconsiderar la alcaldesa de Hermosillo, y habrá que ver si en esa dependencia federal se atreven a asumir las consecuencias, que si bien parecieran remotas, no hay que descartarlas.

Esto es lo que se trata de evitar con un buen manejo de la presa El Molinito

Por lo demás, como decíamos, nos fuimos a torear baches para cubrir la sesión del Congreso del Estado llevada a cabo en las instalaciones del CRIT, en atención de que este martes se celebró el Día Internacional de las Personas con Discapacidad, en lo que se nos figura una evidente socialización para que nuestros sufridos diputados aprueben los 34 millones de pesos incluidos en el paquete fiscal 2020 como apoyo a la operación de dicha institución, y valga destacar que los diputados ya dieron un adelanto de 100 mil pesos a manera de donación particular.

Además de los cansinos y repetitivos posicionamientos respecto a la discapacidad de personas o de personas con capacidades diferentes, en la sesión fue aprobada por unanimidad la iniciativa presentada por el diputado Jorge Villaescusa Aguayo que crea la Ley de Prevención de Delitos Cibernéticos, lo cual coloca a Sonora a la vanguardia nacional sobre dicha materia.

En dicho espacio, el flamante presidente del Poder Legislativo de Sonora, Gildardo Real Ramírez tiró el pial con el anuncio respecto a que seguramente el período de sesiones actual se irá más allá del 15 de diciembre toda vez que hay mucho por hacer en la revisión de la propuesta de presupuesto presentada por el gobierno estatal.

Sesión del Congreso del Estado en el CRIT

Es por eso que anunció que este miércoles que el día miércoles las diez de la mañana comparecerán integrantes del Consejo Ciudadano de Seguridad Pública y más tarde a eso de las cuatro atender a la fiscal y a las seis al titular del Poder Judicial, en tanto que el jueves a las cinco de la tarde hará lo mismo el titular de la SEC, Víctor Guerrero.

Todas esas comparecencias para que diputadas y diputadas profundicen en el conocimiento de los distintos rubros del paquete económico estatal 2020, serán en comisiones, quedando pendiente la hora y fecha del encuentro que seguramente tendrán con el Secretario de Hacienda, Raúl Navarro Gallegos.