Después de varios años de estar solo en el discurso oficial el proyecto de construir una Planta Desaladora en Sonora, al fin está siendo hecho realidad por la gobernadora Claudia Pavlovich, al presentar al Congreso del Estado la propuesta que construir la desaladora en la región de Empalme mediante una inversión de Asociación Público-Privada.
Desde hace dos años el presidente Enrique Peña Nieto, hizo el compromiso de construir la Desaladora en la región de Guaymas-Empalme, promesa que fue ratificada por el mandatario mexicano en noviembre del año pasado durante la celebración del Día de la Marina en el puerto guaymense.
La gobernadora Pavlovich ha sido una incansable gestora ante el gobierno federal para que la desaladora no se quede solo en el discurso oficial y se concrete el proyecto de potabilizar el agua salina, respondiendo la federación con la aportación «a fondo perdido» de 400 millones de pesos del Fondo Nacional de Infraestructura, pero no se dieron los siguientes pasos, dejando todo en el papel, y «en sueños guajiros».
Cuando todos pensaban que la federación ya nos «había hecho de agua» la desaladora, la mandataria sonorense se sacó de la manga el proyecto para que se construya mediante una Asociación Público-Privada, mismo que este martes fue presentado al Congreso del Estado para su análisis y posterior aprobación «si el gato Damián no mete la cola».
La Desaladora Sonora está planeada como una planta de ósmosis inversa ubicada en El Cochórit, municipio de Empalme, misma que se prevé desarrollar bajo un esquema de Alianza Público Privada, y la inversión total se estima en 704 millones de pesos, para producir en su primera etapa 200 litros por segundo de agua potable para Guaymas y para la rielera ciudad.
En la exposición de esta iniciativa de la gobernadora Pavlovich, se describe la adquisición de 20 hectáreas de terreno para albergar la Desaladora Sonora, que permitirá escalar su capacidad de producción de agua potable, incluyendo a futuro módulos adicionales, que harán posible suministrar agua a ciudades cercanas como Hermosillo, y continuar abasteciendo a Guaymas y Empalme.
Se proyecta una inversión de cuando menos 700 millones de pesos para la construcción de la primera etapa de la desaladora en Empalme que producirá 200 metros cúbicos por segundo, equivalentes a más de 6 millones de metros cúbicos por año.
Como vemos en el proyecto, la planta desaladora será de una producción de agua potable de menor escala, pero suficiente para acabar con el desabasto del vital líquido en esa región, aunque insuficiente para enviar a Hermosillo, donde los capitalinos reciben cerca de 75 millones de metros cúbicos por año, trasvasados por el acueducto Independencia desde la Presa de El Novillo.
El costo de construcción de la primera etapa de la desaladora también es menor, si se considera que se invertirán 700 millones de pesos para la planta y un acueducto de 11 kilómetros, pues como casi todos saben, la construcción del gasoducto de El Novillo tuvo una inversión de 4 mil 200 millones de pesos.
Ahí está el proyecto, y solo falta que pase la primera aduana del Congreso del Estado, para posteriormente se lance la licitación para su construcción de módulos, para lo cual se estima un tiempo de 18 meses, por lo cual para el 2018 se estará brindado el vital líquido desalado a 225 mil 664 pobladores de Guaymas y Empalme, los cuales desde hace años tienen un grave déficit de abasto de agua, que no permite cubrir las necesidades de uso y consumo en los hogares, la industria y el comercio.
Derivado de su condición geográfica y climatológica, expuso la gobernadora Pavlovich en su proyecto, Guaymas y Empalme no disponen de agua superficial, por lo que su única fuente sustentable de abastecimiento es la captación de agua proveniente de los acuíferos San José de Guaymas y Boca Abierta, que presentan un fuerte problema de abatimiento y sobre explotación, ya que el volumen de extracción es muy superior a la recarga.
Así las cosas, ya se dio el primer paso al presentar el proyecto al Congreso, y ahora se tendrá que librar la aduana ambiental con el estudio de impacto, donde se determinará si se extrae agua de pozo playero, desalinizar o desalar de manera directa del mar, aunque según el proyecto presentado por la gobernadora al Congreso se prevé tratar el agua de pozos playeros con una planta de ósmosis inversa ubicada en El Cochórit.
La aduana más importante aparte de la financiera, será la política, donde el PAN podría partidizar y hacer agua el proyecto desalador, como sucedió en tiempos del gobernador Armando López Nogales, cuando el entonces alcalde panista Pancho Búrquez, se opuso por motivos políticos al proyecto de construir una planta desaladora en Hermosillo, capital que sufría de un grave desabasto de agua potable, mismo que quedó subsanado con la construcción del acueducto de El Novillo.
Desde luego que se impone la nueva forma de gobernar de Claudia Pavlovich, muy alejada de la imposición y abuso de poder demostrada por Padrés con la construcción del acueducto, pues la mandataria sonorense hizo la presentación del proyecto al Congreso del Estado, y de ahí se darán los siguientes pasos.
En la iniciativa de la gobernadora se destaca que se deben evitar situaciones con respecto al agua, que conviertan a sonorenses del norte y sonorenses del sur a partir de un problema común que es el vital líquido. Así pues, no habrá otra «guerra del agua» como la registrada en el padrecismo, y confiamos en que tampoco se repetirá la historia del PAN con Búrquez, que por cuestiones políticas se opuso a la desaladora, y casi convertía a Hermosillo en un «pueblo fantasma» por la falta de agua, desabasto que aleja inversiones y pobladores.
El PAN no puede quitarle la esperanza a Guaymas y Empalme de que al fin contarán con una desaladora, que los abastecerá de agua en cantidad y calidad. 226 mil pobladores de Guaymas y Empalme, no se lo perdonarían.
PROVOCA FUGA DE AGUA SOCAVÓN EN EL BULEVAR MORELOS
Una tremenda fuga de agua por la ruptura de un tubo de 24 pulgadas provocó un socavón en el bulevar Morelos de Hermosillo, donde cayó un automóvil, generando solo un susto al automovilista y daños a su unidad que serán cubiertos por la aseguradora de Agua de Hermosillo. Los memes no se hicieron esperar en las redes sociales que nada perdonan, pero el problema ya fue resuelto y las colonias del Bachoco ya cuentan con el abasto de agua y los daños en el pavimento fueron reparados por las compañías constructoras.
Siguiendo con el Municipio de Hermosillo, el alcalde Maloro Acosta informó sobre el operativo para Semana Santa donde buscarán evitar accidentes automovilísticos en la carretera costeña y en Kino Nuevo y Kino Viejo con la operación carrusel y un gran destacamento de agentes policiacos.
Una probadita de lo que será la Semana Santa y la Semana Diabla se dio el pasado fin de semana, en el puente, al invadir más de 150 mil hermosillenses la playa de Bahía de Kino. En algunos medios se destacó lo malo de que las playas quedaran sucias con botes y basura, etc, pero como dicen lo bueno no se cuenta, pero cuenta mucho, pues esos «cochinones» hicieron con su gasto grande y pequeño revivir la economía de los empresarios y habitantes costeños. Pasada la fiesta, le tocó a Servicios Públicos Municipales hacer la limpieza general, dejando la playa rechinando de limpias. (g_navarro_ruiz@hotmail.com)