No es fortuito que en Cajeme, algunos personajes de la política militante, se hayan sumado al programa Escudo Ciudadano, que actúa contra la delincuencia en todas sus manifestaciones, atacando causas y efectos.

Ellos saben que en la comunidad donde están sus raíces, sus hogares, sus familias, se vuelve imprescindible en esta hora, sumar esfuerzos para lograr los equilibrios sociales anhelados.

Por eso se disponen a aportar ideas y estrategias de acción para que los niveles de delincuencia sean controlados, y la justicia y la paz social prevalezcan.

Desde luego, no faltará quien piense que ciudadanos como Ricardo Bours, Eduardo su hermano, Raúl Ayala González, y otros habitantes del terruño, estén aportando voluntades con expectativas políticas futuras, lo que podría ser verdad.

Pero, en ese sentido, nadie debe olvidar la definición aristotélica del zoon politikon, es decir, el hombre animal político, por ello no es incongruente que busquen colocarse en la conciencia de sus conciudadanos con obras positivas, construyendo, desbrozando caminos cívicos, sociales, porque las familias, trabajadores, mujeres, y los mismos jóvenes, ven positivo que se abran nuevas oportunidades en tiempos ciertamente complejos.

Y, poniendo en la balanza de las disyuntivas políticas, la gente se inclina, lógicamente, hacia quienes buscan el bien común con civilidad, y no regatean sus esfuerzos para que éste se convierta en realidad. Y esa misma gente reprueba a aquellos que amenazan, gritan, realizan encendidos plantones, atemorizan, porque la lógica les dice que se trata de propuestas extremas, donde se elimina la premisa del diálogo inteligente, lo que permite deducir que en el fondo no buscan la solución de problemas, sino crearlos, para mantener vigentes sus luchas, que, ciertamente son políticas, encaminadas a abrirse paso hacia el poder público en elecciones venideras, aunque sólo logren una regiduría.

Todos esos detalles, mínimos, regulares o grandes, permiten que los electores comiencen a forjarse un horizonte mental de los escenarios que prevalecerán en el futuro inmediato, en este caso en Sonora y Cajeme, durante el proceso del 2018, que ciertamente se instalará oficialmente por el Instituto Nacional Electoral en septiembre venidero.

Expresé, hace algunos días, que en Sonora, y por supuesto en este municipio que cumplirá 90 años de vigorosa madurez en noviembre próximo, el PRI se constituirá en el enemigo a vencer en las urnas.

Y esto tiene sustento. No porque yo quiera que así sea. Sino que las condiciones político-sociales, objetivas y subjetivas, así lo perfilan, sin que los partidos de oposición –unos porque no pueden, otros debido a que no quieren-, encuentren la forma de cambiar esa realidad perceptible.

¿Acaso el PAN, con la sombra perversa de delincuencia organizada que heredaron del «Nuevo Sonora», capitaneado por Guillermo Padrés, está en disposición de convencer a los ciudadanos con credencial de elector, para que les entreguen su confianza, la que le traicionaron desde el 2009, tiempo en que creyeron en el cambio y pintaron de azul la Entidad? Menos ahora, cuando la justicia le da una sacudida al árbol de la ignominia y aprehende al ex secretario de Hacienda de Padrés, Carlos Villalobos Organista, previéndose más golpes graduales, porque la perversidad en política, sobre todo en tiempo de elecciones, es implacable; y cuando se trata de defender la prevalencia de la dictadura perfecta, no admite concesiones, aunque carezca de la razón.

Por lo que se refiere a los supuestos partidos de izquierda (¿sabrán algo sus líderes sobre los fundamentos del materialismo histórico y dialéctico, raíz de la ideología que mediáticamente profesan?), no están construyendo ni abriendo caminos, en el seno de una sociedad conservadora, a la que espantan con sus desplantes y arrogancia los malos dirigentes, quienes creen que gritando y humillando a sus contrapartes, están creando cultura política, cuando en realidad se destruyen a sí mismos.

Por ello, en base a esos referentes, el PRI estatal y nacional, realizan mediciones importantes para los cambios federales y municipales que vienen, donde se mueven en los listados para la senaduría, Sylvana Beltrones, Rogelio Díaz Brown, Faustino Félix Chávez, Manuel Ignacio Acosta, Miguel Pompa, Eduardo Bours Castelo y su hermano Ricardo.

En cuanto a aspirantes al Distrito 06 Cajeme, están en el juego tricolor Marcelo Calderoni Obregón, quien contra viento y marea cumplió su palabra de darle eficiencia al nuevo sistema de recolección de basura desde el organigrama municipal que conduce Faustino Félix Chávez, labor que le quisieron reventar a toda costa, sin lograrlo. Asimismo, se menciona a Adrián Manjarrez Díaz, Brenda Jaime, Omar Guillén, Faly Pablos, Kiki Díaz Brown, Anabel Acosta.

Por lo que se refiere a diputaciones locales, el PRI sopesa a elementos como Cristóbal Blancas Virgen, una enciclopedia en cuestiones electorales; Manuel Montaño, de amplia trayectoria sindical y con capacidad para trabajar a ras de tierra; José Enrique Guerra Fourcade, director de Desarrollo Económico de Cajeme; Regino Angulo Rodríguez, presidente del Consejo de Promoción Económica en el Municipio; Aída Lacy, actual Síndica Municipal; los regidores Rolando Cruz Morales, Mario Alberto Guerra Esquer, Alida María Parada Cruz, José Fernando Millán Harrison, Martha Luz Parada Velderrain, Julio Suárez Luna, ex dirigente del Sutsac; Andrés Rico Pérez.

En el entramado por la alcaldía, la estructura priísta evalúa para el relevo de Faustino, a Denisse Navarro Leyva, quien podría estrenar la ley de equidad 50-50, aunado que posee amplia trayectoria partidista, trabajo consistente con las familias cajemenses, y galardones internacionales como el haber logrado por mérito propio el año anterior, la nominación de Mujer de Cien. Se menciona, igualmente, al diputado Emeterio Ochoa Bazúa, María del Rosario Oroz Ibarra, el legislador federal Abel Murrieta Gutiérrez, Armando Alcalá Alcaraz.

Contra ellos se tendrán que enfrentar en las urnas, llegado el caso, aquellos ciudadanos y ciudadanas que buscan desde Morena, PAN, PRD, Movimiento Ciudadano -quizás resucite el PT-, Bernabé Arana Rodríguez, Joaquín Armendáriz, Sandra Luz Montes de Oca, Vidal Martínez, Javier Castelo, Rodrigo Ramírez, Kala Castro, Emmanuel López Medrano, Rafael Delgadillo Barbosa, Fructuoso Méndez, Marcos Icedo Zamora, Martha Patricia Espinoza, Félix Rafael Silva, y si se decide, Jesús Félix Holguín; quien debe admitir que su derrota del 2015 se la debe a dos partidos que unieron fuerzas para enfrentarlo: PRI y Movimiento Ciudadano.

Le saludo, lector.