Los términos, drogadicción y farmacodependencia, hacen referencia a la adicción generada por la exposición repetida a una sustancia psicoactiva, droga o sustancia adictiva. La drogadicción es una enfermedad que consiste en la dependencia de sustancias que afectan el sistema nervioso central y las funciones cerebrales, produciendo alteraciones en el comportamiento, la percepción, el juicio y las emociones. Los efectos de las drogas son diversos, dependiendo del tipo de droga y la cantidad o frecuencia con la que se consume. Pueden producir alucinaciones, intensificar o entorpecer los sentidos, provocar sensaciones de euforia o desesperación. Algunas drogas pueden incluso llevar a la locura o la muerte.

Hemos visto con aliento que se ha emprendido una gran campaña en contra de una droga que se propaga cada vez mas en los sectores mas vulnerables, el «crystal» ¿habrá echado raíces en Sonora?

En su más reciente glosario, la OMS define a la dependencia del alcohol y de otras sustancias como «una necesidad de consumir dosis repetidas de la sustancia para encontrarse bien o para no sentirse mal»; Equivale, más o menos, al síndrome de dependencia y se intercambia a menudo con el de adicción del Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales (DSM-V). Existen dos tipos de adicciones: La dependencia física, que es cuando el organismo se vuelve necesitado de las drogas, tal es así que cuando se interrumpe el consumo sobrevienen fuertes trastornos, lo que se conoce como síndrome de abstinencia. Y la dependencia psíquica, que es el estado de euforia que se siente cuando se consume droga, y que lleva a buscar nuevamente el consumo para evitar el malestar u obtener placer. El individuo siente una imperiosa necesidad de consumir droga, y experimenta un desplome emocional cuando no la consigue. Algunas drogas producen tolerancia, que lleva al drogadicto a consumir mayor cantidad de droga cada vez, puesto que el organismo se adapta al consumo y necesita una mayor cantidad de sustancia para conseguir el mismo efecto. Esta dependencia puede ser muy fuerte, esclavizando la voluntad y desplazando otras necesidades básicas, como comer, incluso dormir. La persona pierde todo concepto de moralidad y hace cosas que, de no estar bajo el influjo de la droga, no haría, como mentir, robar, prostituirse e incluso matar. La droga se convierte en el centro de la vida del drogadicto, llegando a afectarla en todos los aspectos: en el trabajo, en las relaciones familiares e interpersonales, en los estudios, etc. En el caso del «Crystal» es un tipo de droga estimulante del sistema nervioso central, produce sensaciones de alerta, confianza, aumenta los niveles de energía y autoestima (Anfetamina y metanfetamina). Hace desaparecer la sensación de hambre y de sueño. Son drogas adictivas, capaces de generar dependencia. Se pueden presentar incoloras o amarillentas, en forma de polvo blanco, o en tabletas. La causa de la adicción es el consumo facilitado por el uso de cualquier sustancia adictiva y, en todos los casos, el factor es la intoxicación que genera el ciclo auto destructivo de dependencia patológica, es decir, se convierte en enfermedad como tal. Los factores relacionados al uso y consumo varían según la persona, la historia de vida y el contexto en el cual precisan proveerse del tóxico. Sin duda el consumo de drogas es un grave problema de salud pública. Ojalá emprendan campañas como otro tipo de drogas tales como el alcohol o el tabaquismo, que también su consumo es problema, o la ludopatía ¿dónde quedo su combate? Al parecer en palabras.

¿Cómo combatir esta terrible enfermedad? El deporte puede ser una gran herramienta para luchar contra el consumo de drogas; hacer el llamado a las instituciones educativas a que instruyan a sus estudiantes técnicas para manejar su tiempo de manera adecuada, organizada y efectiva para así sacar el mayor provecho de los cursos sin llegar al extremo del consumo de medicamentos controlados, lo cual es considerado como innecesario y peligroso. La prevención es una labor de todos, no sólo de los expertos. Todos tenemos algo que decir y algo que hacer y nadie puede hacerlo todo por sí solo. Ni el gobierno.

Dr. César Álvarez Pacheco

cesar_ap@hotmail.com

@cesar_alvarezp

Huatabampo, Sonora.